Patricia Muñoz Garcìa

Patricia Muñoz Garcìa
Departamento Nacional Profesores Jubilados DEPROJ
Mostrando entradas con la etiqueta .FUENTE UNIVERSIDAD DE CHILE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta .FUENTE UNIVERSIDAD DE CHILE. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de junio de 2016

Las prácticas de Carabineros que vulneran los protocolos institucionales

carabineros
La actuación de Carabineros se encuentra regulada en una serie de protocolos que se hicieron públicos sólo hace dos años. El contenido de las disposiciones, su conformidad con los derechos humanos y sobre todo su efectiva aplicación, enfrentan severos cuestionamientos.

En Chile la regulación del actuar policial en el contexto de la protesta social está contenida en los denominados Protocolos para el Mantenimiento del Orden Público. Fueron elaborados a partir de la experiencia y los esquemas de trabajo en uso por la Prefectura de Fuerzas Especiales, “considerando una investigación académica, el análisis pormenorizado de las prácticas policiales y la revisión de las opiniones de un panel de expertos de la sociedad civil y de organismos de derechos humanos”, puede leerse en la presentación del documento.
Esta normativa interna establece instrucciones y límites al accionar policial y se hizo pública por primera vez en agosto de 2014, en atención a la insistencia de diferentes organizaciones de derechos humanos.
En términos estructurales los protocolos se ajustan, por norma general, a los estándares internacionales exigidos entre otros, por la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención Americana, la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de 1984 y la Convención sobre los Derechos del Niño.
Pese a esto, existen puntos conflictivos: la distinción entre marcha autorizada y no autorizada para determinar el accionar de la policía, vulnera las obligaciones internacionales de nuestro país en relación al derecho a la reunión. El estudio titulado No sabía que existían dos justicias: jurisdicción militar y violencia policial en Chile, de Amnistía Internacional, plantea la urgencia de que estos protocolos reflejen los principios de necesidad y proporcionalidad con respecto al uso de la fuerza.
Además, el informe sostiene que ninguno de estos principios está incorporado en los protocolos actualmente vigentes de Carabineros, y que tampoco contempla la obligatoriedad de utilizar mecanismos lesivos cuando otros medios resulten ineficaces o no garanticen de ninguna manera el logro del resultado previsto.
Ana Piquer, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Chile, señala que más allá de la letra de los protocolos, resulta fundamental evaluar cómo se están aplicando.
“La principal preocupación, más que en el papel, está en lo que pasa en la realidad. Las denuncias de uso excesivo de la fuerza por parte de Carabineros en el contexto de control de manifestaciones son reiteradas, en algunas ocasiones son graves y es algo que no deja de pasar. Es un tema que no pasa solamente por tener buenos protocolos”.
Ante la vulneración de los protocolos, Carabineros de Chile tiene la facultad de iniciar de oficio un sumario administrativo que contempla sanciones que van desde una amonestación, a la baja del funcionario.
Por otra parte, una persona que haya sufrido torturas, vejámenes o faltas a los protocolos institucionales, tiene la opción de denunciar su caso ante un Tribunal de Garantía. Cuando se recibe una denuncia de este tipo, lo primero que hace el órgano es definir si tiene competencia sobre la causa o si la envía a un Tribunal Militar. Tomar esta decisión depende exclusivamente del criterio de loa jueces, debido a que la ley no es clara en esta materia. Si bien excluye que los civiles puedan ser juzgados por instancias militares, no anula la posibilidad de que puedan comparecer como víctimas ante este tipo de justicia.
En este sentido, Piquer puso énfasis en la importancia de las consecuencias que tiene para los policías incurrir en este tipo de vulneraciones. “Urge que ese tipo de conductas no quede en impunidad, y eso tiene que ver tanto con los procedimientos internos de Carabineros que se establezcan en relación al cumplimiento de estos protocolos, y también en la forma que se ven ese tipo de casos ante la justicia. Hoy día todavía son vistos por la Justicia Militar que no da garantías de independencia e imparcialidad, lo que va perpetuando la impunidad por este tipo de casos y, por lo tanto, la posibilidad de que se sigan repitiendo”, afirmó.

Quebrar el protocolo

El pasado 13 de mayo Carabineros desalojó el Liceo de Aplicación. El edificio se encontraba tomado por los estudiantes, en el marco de las jornadas de protestas impulsadas por el movimiento estudiantil.
Patricio Gutiérrez, presidente del Centro de Alumnos del Liceo de Aplicación, señala que hasta ese día cumplían dos semanas en toma y que los habían desalojado tres veces con una excesiva violencia de parte de Carabineros. El desalojo de ese viernes 13 incluyó un operativo de 5 minutos que terminó con la policía rompiendo una puerta patrimonial que llevaba en el colegio 106 años.
“Después de eso, apuntaron con armas de fuego a dos alumnos dentro del liceo, y se llevaron detenidos con ellos a 76 estudiantes y dos apoderados”, relata el dirigente.

domingo, 5 de junio de 2016

Estudiante de Liceo de Niñas de Concepción es torturada por Carabineros

Oriana Miranda
abusos tortura
Constanza Vargas, de 19 años, fue detenida en el desalojo de la toma de su colegio y trasladada a la 1° Comisaría de Concepción, donde fue obligada a desnudarse y golpeada hasta caer en el Hospital. Sin embargo, será formalizada este domingo por maltrato a Carabineros.
La mañana de este sábado, Carabineros desalojó violentamente la toma del Liceo de Niñas de Concepción, que se extendía desde el día miércoles. Diez estudiantes fueron detenidas y trasladadas a la 1° Comisaría de dicha ciudad; nueve de ellas fueron liberadas pero Constanza Vargas, estudiante de cuarto medio, quedó detenida y fue torturada por funcionarias de la policía, quienes la encerraron en un calabozo y la obligaron a desnudarse, la golpearon y le sacaron los piercing de la nariz con un alicate, además de propinarle insultos homofóbicos.
Producto de la tortura, la estudiante fue ingresada al Hospital en estado grave. A pesar de ello, al ser dada de alta fue trasladada nuevamente a la Comisaría, donde pasará la noche y este domingo será formalizada por maltrato de obra a Carabineros y usurpación de lugar no habitado.
En un video difundido por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción, Macarena Cruz, vocera del colectivo del Liceo de Niñas, agrega que las cámaras del calabozo donde su compañera fue torturada estaban apagadas.
“Nosotras no vamos a permitir que esto quede impune, vamos a llegar a las últimas consecuencias por defender a nuestra compañera”, afirma Constanza Muñoz, vicepresidenta del colectivo del Liceo de Niñas.
“Denunciamos enérgicamente al Estado y al Gobierno de Chile, que después de 10 años de movilización social por la educación no ha sabido dar respuestas justas a nuestras demandas, reaccionando con violencia y represión a las luchas ciudadanas que buscan construir un Chile más digno para las familias trabajadoras de las cuales clase política dice falsamente representar”, expresó el Centro de Estudiantes del Liceo de Niñas en una declaración pública.
La tortura de parte de Carabineros contra estudiantes movilizados se está convirtiendo en una práctica habitual: a fines de mayo, el presidente del Centro de Estudiantes del Instituto Nacional, Roberto Zambrano, fue golpeado y obligado a desnudarse al ser detenido en una manifestación.
“En el último tiempo hemos recibido una represión que es insólita, donde incluso dirigentes han sido agredidos. Acá el ministro Burgos tiene que hacerse cargo porque esta situación no se puede seguir repitiendo”, señaló en esa oportunidad Camila Rojas, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile y vocera de la Confech.

lunes, 25 de abril de 2016

Académicos investigaron el impacto de la introducción de competencias en currículum nacional

En estudio comparativo a seis países

La investigación indica que no se desarrollan todos los tipos de competencias buscadas, lo que redunda en una educación incompleta
La investigación indica que no se desarrollan todos los tipos de competencias buscadas, lo que redunda en una educación incompleta
La reforma educacional en su carácter descentralizado hizo que Chile tuviera un desarrollo dispar, a juicio de la investigación
La reforma educacional en su carácter descentralizado hizo que Chile tuviera un desarrollo dispar, a juicio de la investigación
El pensamiento crítico, la creatividad y autorregulación forman parte de las llamadas competencias del siglo XXI. Seis países -incluido Chile- introdujeron reformas para incorporarlas a sus currículos escolares y un libro editado por Harvard, en el que participaron investigadores del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE), analiza sus avances. En el caso de nuestro país, algunas de éstas han perdido fuerza porque las vías de comunicación de la reforma que introdujo estos cambios no fueron efectivas en su llegada hacia los profesores.
El estudio de los casos de China, India, México, Singapur, EE.UU. y Chile, -países que incorporaron reformas curriculares para fomentar entre sus estudiantes las competencias del siglo XXI, de manera que éstos puedan responder a las nuevas demandas del mundo del trabajo y de la participación cívica- forman parte de un libro editado por la Global Education Innovation Iniciative de la Universidad de Harvard.
La aplicación de estas reformas en nuestro país fue analizada por los académicos Cristian Bellei y Liliana Morawietz, del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la U. de Chile, quienes a través de una revisión del currículo para la enseñanza media, entrevistas con expertos y análisis de documentos oficiales, revisaron el estado de avance de las competencias del siglo XXI introducidas en el marco curricular desde mediados de los años 90.
El texto, titulado "Teaching and Learning for the XXI Century", estudia los objetivos educacionales, políticas públicas y currículos de estos países, concluyendo que si bien tienen objetivos comunes al incorporar estas competencias de orden superior, en la implementación de sus reformas curriculares varían significativamente, dependiendo, entre otros factores, del grado de centralización y el alineamiento de los sistemas escolares de cada país.
Así, por ejemplo, en Singapur –que destaca por su énfasis en educación basada en valores- el tamaño relativamente pequeño del país y la estrecha alianza entre el Ministerio de Educación, el Instituto Nacional de Educación (que forma a los docentes) y las escuelas han facilitado la implementación del nuevo marco curricular. En cambio, en Chile, concluye el texto, en un sistema descentralizado de educación, los esfuerzos del Ministerio del ramo se han topado con su relativamente limitada autoridad sobre las escuelas.
Asimismo, el libro concluye que en Singapur existe un alineamiento entre las políticas públicas y la formación docente, mientras que en Chile, México y EE.UU. hay desconexión entre la preparación de los nuevos docentes y los objetivos del nuevo currículo.
Según el Ministerio de Educación, el currículo chileno incorpora las siguientes habilidades: "abstracción y generación de conocimiento, pensamiento sistemático, experimentación, comunicación, trabajo colaborativo, resolución de problemas, y manejo de la incertidumbre y adaptación al cambio". Para esto, el currículo establece objetivos fundamentales y contenidos mínimos obligatorios para cada grado y materia.
Bellei y Morawietz encontraron, por ejemplo, que el pensamiento crítico es una de las habilidades con más presencia en los documentos analizados. Por ejemplo, en Lenguaje y Comunicación los estudiantes deben leer y analizar críticamente diferentes tipos de textos. La habilidad también está presente en Historia y Ciencias Sociales, Biología, Química y Física.
Sin embargo, otras habilidades cognitivas tienen menor presencia. Es el caso de creatividad, que principalmente es estimulada en Música y Artes Visuales, Lenguaje y Comunicación y Educación Tecnológica.
Las competencias intrapersonales, como autorregulación y apreciación de la diversidad, tienen una errática presencia en el currículo, concluyen los investigadores del CIAE. Mientras que las competencias interpersonales –comunicación asertiva, trabajo colaborativo- escasean.
Para los autores, las competencias de orden superior se han ido desperfilando en la educación chilena por varias razones. Una de ellas es que las vías de comunicación de la reforma que introdujo estos cambios no fueron efectivas en su llegada hacia los profesores. “La planificación de los cursos y textos, supervisión de los profesores y formación docente fueron incapaces de transmitir un mensaje coherente, comprensivo y práctico para los docentes”, concluyeron.
A ello contribuyó el ambiente institucional en el que se desarrolló la reforma: la extrema descentralización y atomización del sistema escolar, sumado a la presión bajo la cual están las escuelas y al ambiente de competencia en el que se mueven, todo lo que hizo difícil para los reformadores garantizar la implementación y coherencia de los cambios.
Mientras se conocían los resultados de las pruebas estandarizadas y éstos no mostraban mejorías en lectura ni matemáticas, las ideas asociadas con las competencias del siglo XXI empezaron a perder fuerza hasta transformarse en irrelevantes en la política pública y el mensaje público se volcaba hacia las pruebas estandarizadas.
Esa visión está cambiando, agregan los autores, puesto que las actuales autoridades parecen tener una agenda más equilibrada entre la creación de las capacidades profesionales de los docentes y de sus directores y los mecanismos de accountability y la extrema orientación de mercado de las escuelas chilenas, que están en revisión. Sin embargo, señalan “el futuro de una agenda reformista que vuelva el foco hacia las competencias del siglo XXI es aún incierto”.

martes, 5 de abril de 2016

Criminalización de la protesta: El costo de ser estudiante movilizado

moya1
Sumarios por causas políticas, vulneraciones al debido proceso, a la presunción de inocencia y a la Igualdad ante la ley, son algunas de las prácticas "propias de la Dictadura" que han sufrido estudiantes y dirigentes por alzar las banderas de la lucha estudiantil.

El 19 de agosto de 2015 la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) inició un sumario en contra del entonces estudiante de Trabajo Social, Miguel Moya. El 15 y 16 de julio se había realizado la toma de uno de los edificios de la Universidad y al estudiante se le acusó de haber sido “actor protagónico y líder de la ocupación”, y de destrozos y daños a la propiedad privada.
Pese a que existe una Federación de Estudiantes y que hubo, al menos, unos 50 participantes, Miguel fue sindicado como culpable. No sólo de los daños y de la toma, sino que también fue declarado culpable por negarse a colaborar con el procedimiento (pese a que prestó una detallada declaración de las acciones que realizó esos 15 y 16 de julio) y de encubrimiento por haberse negado a identificar al resto de los participantes de la movilización.
El 19 de enero la resolución fue certera: prohibición temporal de matrícula por tres semestres. Tras la sentencia, Miguel realizó una fuerte defensa que incluyó en su apelación y presentó ante el mismo rector de la Universidad, Claudio Elórtegui. Además recibió muestras de apoyo de diferentes sectores: historiadores, académicos de su facultad, compañeros de otras carreras y hasta apoyo internacional por lo que Miguel considera, se trata de persecución política y de una práctica de amedrentamiento.
“La Universidad me sancionó por una acción política en un contexto de movilización general y nacional y por no delatar a compañeras y compañeros. La Universidad Católica de Valparaíso quiere estudiantes que no se comprometan con las transformaciones sociales, quiere estudiantes que traicionen a quien tienen al lado, tanto así que utiliza un reglamento de disciplina escrito en Dictadura como herramienta de persecución política contra las y los luchadores sociales que estén dentro de su Universidad”, sostiene Miguel.
Ante el resultado del sumario, Miguel interpuso un recurso de protección que fue considerado admisible y rechazado finalmente este viernes. Miguel irá con su abogada a la Corte Suprema, para revertir la sanción sumaria que pesa en su contra.
Paralelamente, la PUCV interpuso una querella criminal en contra de Miguel, otro estudiante y todos quienes resulten responsables por los delitos de usurpación y daños a la propiedad, por la suma de 12 millones de pesos. El 24 de marzo el Ministerio Público tomó la decisión de no perseverar en la causa, por considerar que no habían antecedentes suficientes para seguir con el caso.

Política de persecución y amedrentamiento

Betsabé Carrasco, abogada de la Defensoría Popular, señala que en estos casos existen graves vulneraciones al debido proceso. En el caso específico de Miguel Moya, la conformación de un tribunal ad hoc, es decir, no conforme al reglamento de la Universidad, sino que designado específicamente para este caso.
Además, se le acusa de faltas que no están en el reglamento. Se le imputa que operó como encubridor de un delito y así mismo que guardó silencio, principios básicos del debido proceso.
“Esta ha sido en general la tónica en diferentes universidades. Hacen procedimientos irregulares que tienen como único objetivo expulsar al alumno. Se afecta el principio del debido proceso y también el principio de igualdad ante la ley porque vemos que a determinados estudiantes, que son dirigentes o que tienen determinadas posturas políticas se aplica el sumario, y a otros estudiantes en las mismas condiciones no se aplica”, afirma Betsabé Carrasco.
“En general, este tipo de procedimientos buscan perseguir dirigencias políticas disidentes y aplican normas internas que contienen procedimientos totalmente viciados. Las normativas internas no pueden vulnerar los principios generales reconocidos en la Constitución”, declara la abogada.
moya 2

Represión del movimiento estudiantil

Felipe Sánchez fue estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Alberto Hurtado hasta este año cuando fue expulsado por sanciones académicas luego de enfrentarse a tres sumarios. Sánchez es un caso emblemático de las persecuciones al interior de algunas universidades privadas, básicamente por ser sindicado en tres oportunidades de cometer faltas de distinto nivel al reglamento de la universidad jesuita.
En la primera oportunidad, se le acusó de haber roto una puerta en el contexto de una manifestación. Pese a que existen registros en los cuales se ve el momento en que la puerta se rompe por un grupo de estudiantes, el único identificado y sumariado es Felipe. En esa oportunidad, el estudiante y consejero externo de Ciencias Políticas, Eduardo Inostroza, fue a declarar a favor de Felipe, asunto por el cual también se le abrió un sumario y fue sancionado de la misma forma de quien intentó ayudar: un semestre de suspensión académica.
“De mi caso en adelante quedó latente la amenaza de que cualquier estudiante que se disponga a declarar en un sumario, también se va a tener que enfrentarse a uno”, relata Sánchez.
Ese segundo semestre de 2014 Felipe tuvo que dejar sus estudios por la suspensión, en el mes de octubre. El estudiante financiaba su carrera con el Crédito con Aval del Estado (CAE) y con una beca interna de la Universidad, perdió el beneficio de la casa de estudios y se le cargaron a la deuda del crédito, los tres meses que alcanzó a asistir a clases, pese a que no lo dejaron terminar los ramos en curso y que posteriormente tuvo que repetirlos.
En marzo de 2015 Felipe se reincorporó a la Universidad y continuó participando activamente en el movimiento estudiantil y también en espacios de voluntariado dispuestos a ayudar a los damnificados del norte del país. En junio de ese año participó en la organización de una tocata para recaudar fondos, y por ese hecho se le llamó a un nuevo sumario. De nuevo, de un grupo de más de 50 personas, Felipe fue el único sumariado.
La falta catalogada como leve se configuraba, a juicio de la Universidad, porque la tocata “interrumpe el normal funcionamiento de las actividades académicas” a causa del ruido. Por este motivo Felipe fue dejado condicional, que significaba que ante cualquier falta sería expulsado definitivamente de la institución
En noviembre de 2015 se realizaron elecciones de Federación. La lista ganadora fue la del colectivo político de Felipe quien operó en esta oportunidad como jefe de campaña. A una semana del triunfo, se abrió un nuevo sumario en contra del estudiante por haber pintado un mural dentro de la Universidad. A juicio de las autoridades, el mural representaba “una falta gravísima”, catalogada como daño a la propiedad privada.
Pese a que el mural se había pintado en junio y que en su elaboración participaron más de 100 personas, Felipe fue el único perseguido por este hecho. El día de la audiencia, un grupo de estudiantes indignados por la situación de Felipe, irrumpieron en la sala con bombos y cánticos. La idea era impedir la realización del juicio por considerar ilegítima la instancia y las medidas tomadas por la autoridad. Ante lo que calificaron como “la intransigencia de las autoridades”, los estudiantes realizaron una ocupación pacífica de la Vicaría para la Educación del Arzobispado de Santiago, para visibilizar la situación que enfrentan y para pedir mediación. La Vicaría llamó al diálogo.
Cuando el juicio pudo llevarse a cabo, la Universidad presentó como prueba la declaración de un guardia, sin firma, ni fecha, y la de otro funcionario que decía haber escuchado que Felipe estaba involucrado. Después de defenderse, el procedimiento quedó en nada y el estudiante nunca fue notificado del resultado de las acciones.
Ṕaralelamente, Felipe tuvo que enfrentar cierto hostigamiento de parte de algunos profesores, quienes incluso se negaron a permitirle rendir pruebas y evaluaciones argumentando que el estudiante no cumplía con los requisitos de asistencia, pese a que tenía fuero académico porque además de todo, trabaja para costear sus gastos.
Estas prohibiciones, sumadas al complejo escenario que estaba enfrentando, llevaron a Felipe a reprobar varias asignaturas, lo que supuso para él la expulsión por motivos académicos de la Universidad.
Pese al llamado de la Vicaría, y pese a todos los intentos, la UAH inició nueve sumarios en contra de algunos de los estudiantes que participaron en manifestaciones en apoyo a Felipe Sánchez. De los nueve casos, sólo uno fue absuelto y los demás fueron dejados condicionales. A pesar de que la condicionalidad era una sanción para faltas leves y no graves o gravísimas como los acusaron inicialmente.

Prácticas de la dictadura

Al igual que en el caso de Miguel, los sumarios a los que se enfrentó Felipe también implicaron vulneraciones graves al debido proceso, al de igualdad ante la ley y al de presunción de inocencia. Antes de la conformación del tribunal, autoridades administrativas juzgan los hechos y asignan un estatuto determinado. Faltas leves, graves y gravísimas tienen procedimientos diferentes y sanciones preestablecidas de distinta lesividad.
Además, se repite la variable de que de un grupo de estudiantes, sólo uno o dos son perseguidos y son justamente, quienes tienen cargos de representatividad o liderazgo entre sus compañeros, además de ideas políticas de izquierda consideradas “no institucionales”.
En el caso de Felipe existieron, además, otras faltas al debido proceso. La última audiencia que tuvo durante su sumario se realizó por videoconferencia. Felipe pudo ver a las tres personas que eran parte de la comisión designada para juzgarlo, y pudo escuchar las voces de otras personas que estaban en la sala y que no mostraron en ningún momento su rostro. También, el denunciante y representante en este caso de la Universidad, estuvo sentado frente al acusado en la misma mesa que quienes juzgaban, restando, a juicio de Felipe, la imparcialidad e independencia que un tribunal debería tener.
“No se pueden entender como casos aislados. Siempre que hay momentos de paralización se realizan sumarios, desde el 2010 en adelante no ha habido un año que no haya sumarios a dirigentes políticos. Yo estoy consciente de que existe un aparato de represión en la Universidad que es Servicios Generales, presidido por Tomás Fuenzalida. Se que es una política de la Universidad en contra de quienes se movilizan”, señala Felipe Sanchez.
“Si bien es una persecución personal, el mayor objetivo es el movimiento. Buscan amedrentar a los estudiantes, infundir temor a movilizarse. Y también desarticular a las movilizaciones de las carreras. Es una práctica heredada de la Dictadura para desarticular el movimiento estudiantil y social”, declara el ex estudiante de Ciencias Políticas.
moya 3

Cada uno es dueño de su propio feudo”

Marta Matamala, vocera de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) explica que han recibido denuncias por persecuciones a estudiantes de base e incluso hacia las Federaciones y Centros de Estudiantes.
“Es bastante preocupante, no se trata sólo de enfrentarse al exceso de fuerza de Carabineros, sino que además tiene consecuencias en las universidades, dentro de las cuales además nosotros no podemos participar porque no tenemos parte de la administración universitaria. Muchas veces incluso los estudiantes no pueden ni siquiera levantar defensas”, explica la dirigente.
“Hemos conversado directamente con los rectores implicados y hasta hemos pedido la mediación de otros rectores que son más progresistas, por decirlo de alguna manera, y no ha pasado nada. El problema es que las Universidades como están administradas hoy en día cada uno es dueño de su propio feudo. Cada uno hace lo que quiere a menos que el Mineduc intervenga, lo que por supuesto no ocurre en este tipo de casos”, declara enfática.
Dentro de las denuncias que ha podido recoger la Confech, se mencionan casos similares en la Universidad del Bio-Bio, Católica de Temuco, Católica de Valparaiso y la Universidad de Santiago. En las instituciones privadas existen denuncias por sumarios y persecuciones en la Universidad Central, Católica Silva Henríquez y, por cierto, la Alberto Hurtado,
“Lo único que le falta hacer a la Confech es interponer recursos legales en contra de los rectores por estos casos. Pero es una situación complicada, porque si bien hay rectores que tienen políticas persecutorias, hay otros que hasta han mediado para frenar estas actitudes. Es complejo también para la Confech, porque los esfuerzos han estado puestos en avanzar en conjunto con el Cruch”, afirma Marta Matamala.
Tanto Felipe como Miguel esperan que los casos como los que ellos han tenido que enfrentar no permanezcan como hechos aislados y que se pueda enfrentar el asunto desde un punto de vista político.
“Hago un llamado a que seamos nosotros quienes marquemos un precedente, un precedente de solidaridad, un llamado a que dejemos en claro que no nos dejaremos amedrentar y que seguiremos esta lucha con más organización y convicción que nunca sin dejar a ningún compañero o compañera en el camino”, concluye Miguel.

jueves, 19 de junio de 2014

Cinco establecimientos se mantienen en toma

Comuna de Santiago:

Héctor Areyuna | Jueves 19 de junio 2014 - 12:53 hrs. |
liceos-chilenos-en-toma
Esta mañana la Municipalidad de Santiago dio a conocer el estado de tomas de establecimientos en la comuna donde reconocen la ocupación también del Liceo 1, Teresa Prats, Miguel de Cervantes y el Liceo de Aplicación, además del Instituto Nacional Barros Arana.
Esta mañana se hizo efectiva la toma del Internado Nacional Barros Arana (INBA), por parte de sus estudiantes, quienes la tarde del miércoles votaron la medida como presión con un petitorio interno y en rechazo a la reforma estudiantil.
Además, está patente la molestia por la brutal golpiza que sufrió un estudiante del liceo, efectuada efectivos de Carabineros.
Jonatan San Martín, vocero del Centro de Alumnos del establecimiento, dijo a radio Universidad de Chile que el petitorio interno básicamente apunta a las precariedades en infraestructura, alimentación y servicios básicos para los internos.
La toma fue respaldada con un 60% del estudiantado y dependerá de una Asamblea diaria que realizarán los estudiantes. Según el dirigente esta y otras acciones responden a un fortalecimiento de la acción de los secundarios en el marco del movimiento estudiantil.
Esta mañana la Municipalidad de Santiago dio a conocer el estado de tomas de establecimientos en la comuna donde reconocen la ocupación también del Liceo 1, Teresa Prats, Miguel de Cervantes y el Liceo de Aplicación, además del INBA.
Los estudiantes del Teresa Prats ratificarían la continuidad de la medida en el transcurso de la jornada.
Las críticas en la mayoría de estos establecimientos han apuntado contra la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, que por su cargo actúa como sostenedora de los liceos y responsable de las demandas internas. Los estudiantes acusan de poco diálogo y excesiva represión en el trato por parte de los efectivos policiales.
Pero además coincide en éstos, el reclamo patente en el movimiento estudiantil, por la falta de participación en la confección de la reforma educacional.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Niños pobres, niños ricos


avatar
Vivian Lavín | Lunes 25 de noviembre 2013 - 16:35 hrs. | 6
Solo una semana falta para que millares de estudiantes chilenos rindan la Prueba de Selección Universitaria, PSU. Esa barrera de entrada para la formación profesional que, a pesar de ser un sistema optativo, se ha convertido en el paradigma educacional chileno.
Después de un largo proceso de educación que no profundiza ni acaba preguntándole a esa joven persona qué es lo que desearía hacer, no digamos el resto de su vida, pero al menos, muchos años de ella. Catorce o más años, los más esenciales y formadores de la personalidad que se culminan llenando los casilleros de una Hoja de respuestas. Casi ninguna posibilidad para que ese nuevo ciudadano dé cuenta de sus talentos, de su pensamiento propio y pueda optar con libertad y responsabilidad siquiera a una formación no profesional. El sistema completo abocado a crear a estos contenedores de conocimientos cada vez más específicos llamados “estudiantes chilenos” que desde la cuna o la situación económica de sus padres, ya tienen prácticamente decidida su suerte. Abrumados por un mercado de la educación amplio en ofertas de dudosa calidad que los obliga a elegir con el criterio de las tres B: Bueno, Bonito y Barato, como si se tratara de un par de zapatos.
¿Quién dijo que los alumnos de los colegios privados de Chile tienen que estudiar en la Universidad? La condena de los niños ricos de Chile es ingresar a una carrera profesional que les permita continuar con su régimen de vida y de gasto. Y para ello, disponen de las universidades tradicionales y si no, las privadas que se han convertido en la prolongación de los mismos establecimientos educacionales de los que vienen egresando. Esos ghetos del Barrio Alto que se replican en Casas de estudio, digamos mejor que universidades que se han construido en lo más alto de la ciudad…inalcanzables, intocables.
¿Quién dijo que los alumnos de los establecimientos públicos tienen que estudiar en los establecimientos técnico-profesionales? La condena de los niños pobres de Chile es ingresar a una carrera que les permita continuar con su régimen de vida, con la doble condena que significa ahora endeudarse ellos o sus padres por una educación deficiente. Y para ello, disponen de esos Institutos técnico-profesionales, de dudosa calidad, que no son sino la prolongación de los mismos establecimientos educacionales de los que vienen egresando. Esos guetos que siguen formando a generaciones y generaciones de jóvenes chilenos cuyas perspectivas laborales son , acotadas, reducidas.
En su libro sobre los esposos Curie, la periodista española Rosa Montero escribe: “Desde pequeño había sido un chico especial; tenía dificultades para pasar rápidamente de un asunto a otro y necesitaba concentrarse en temas aislados para poder entenderlos. Se consideraba probado que padecía dislexia, como Einstein y quizás también como Rutherford, otro premio Nobel de la época y directo competidor de los Curie: Einstein no habló hasta los cuatro años y Rutherford sabía leer a los once, pero no escribir”. Se refiere a Pierre Curie, quien junto a Marie Curie, Einstein y Rutherford son considerados entre las más mentes más brillantes del siglo XX. Todos ellos, sin embargo, fueron niños pobres y con dificultades de aprendizaje.
¿Sabrán quienes rinden la PSU que quienes le dieron un giro a la ciencia universal debieron enfrentar además la penuria y la enfermedad en sus radioactivas investigaciones?  La referencia, sin embargo, a la vida de esos gigantes sobre cuyos hombros estamos parados no tiene importancia en las cerca de 80 preguntas que son parte de la Prueba Específica de Ciencias Sociales. Imposible reflexionar sobre  aspectos tan inútiles, cuando las preguntas se basan en un temario de contenidos que abarca desde los primeros homínidos africanos hasta el final de la Guerra Fría; Historia de Chile hasta la Dictadura, con un breve plumazo sobre los pueblos originarios, macroeconomía, educación cívica, geografía chilena y latinoamericana…un océano de conocimientos en el que la mayoría naufraga.

Niños ricos, niños pobres, todos condenados a una educación que ni siquiera les enseñó a leer música que les permitiera acceder a espacios de felicidad que el dinero no puede dar. Niños y niñas que merecían, como decía Gabriela Mistral haber tenido un “oficio lateral” que les entregara las herramientas para desarrollar la inteligencia, el talento y la sensibilidad que muy pocas profesiones despliegan.
Ricos y pobres a quienes que no les permiten dar esta prueba dos o más veces en el año, que se lo juegan todo en un par de horas…
La cuenta regresiva ya se inició, sin embargo, la mayoría de ellos, ya sabe muy bien cuáles son sus resultados.

martes, 8 de octubre de 2013

Estudiantes rinden SIMCE sobre dominio de computación bajo críticas a sistema de medición



simce tic
El Ministerio de Educación comenzó la aplicación de la prueba SIMCE referida al dominio escolar de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, cuyos resultados se conocen, según la ministra Carolina Schmidt, en abril de 2014. A las críticas a este sistema de medición en general se suma que esta evaluación en específico, según los expertos, es demasiado básica y no atiende a la permanente innovación tecnológica y al cambio en los usos de estas tecnologías ligadas a internet.
Más de un millón 200 mil estudiantes de enseñanza básica y media de todo el país rinden a partir de este lunes la prueba del Sistema Nacional de Evaluación de Aprendizajes (SIMCE), referida a Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), sobre el mundo de la computación e internet. Esta prueba se aplica en 473 establecimientos y consiste en un evaluación muestral que busca “focalizar las políticas públicas que apunten a mejorar la cultura informática” en Chile.
Luego que un grupo de 12 connotados académicos, encabezados por la reciente Premio Nacional de Educación, Beatrice, Ávalos, criticara que esta prueba se aplicara a la totalidad de los establecimientos y recomendara evaluar solo a muestras representativas de estudiantes, la ministra de Educación, Carolina Schmidt, respondió que “matar al Simce es como matar al mensajero si no nos gusta la información que nos trae”.
Además, la secretaria de Estado se refirió a los tres pilares de esta prueba SIMCE sobre TIC: “El SIMCE 2013 cuyo resultado lo conoceremos en abril de 2014 y que evalúa el uso de las tecnologías de la información en tres áreas relevantes. Que sepan utilizar la tecnología de la información para poder comunicarse adecuadamente, saber recoger la información de manera adecuada y para que conozcan y utilicen adecuadamente las tecnologías y el impacto que estas tienen en la vida de otras personas”.
A este respecto, el académico del Departamento de Ciencias de la Computación, de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, José Miguel Piquer, cuestiona que esta evaluación es -en su opinión- demasiado simple, puesto que pregunta incluso cómo encender un computador o abrir un archivo del programa Word, cuando en realidad las Tecnologías de la Información y la Comunicación están en permanente renovación. Según Piquer, Chile debería filtrar otros contenidos innecesarios del currículo escolar, para así incorporar la programación.
En este sentido, el académico de nuestra casa de estudios señaló que “un contenido que yo agregaría es programación, lo que es bastante discutido en el mundo porque la gente considera que es muy avanzado, pero es de mucha importancia desde el punto de vista de entender toda la lógica que hay detrás de programas como Excel. Si la persona tuviera esa visión mental cuando se dan las instrucciones a un computador y el computador las cumple, es un poco como aprender a escribir cuentos, la computación un poco cumple esa misma magia, programas abre los ojos para muchas cosas que después van a ser cruciales en la vida”.
Piquer agregó que ““En el caso del SIMCE, yo creo que se quedaron el algo muy básico y antiguo, como usar el mouse, cuando en realidad todo eso ha ido pasando y la tecnología ha evolucionado, pues la gente usa teléfonos móviles, que en la práctica es también un computador. Lo que se necesita es más capacidad de abstracción para entender qué estamos viendo y recibiendo como información y así distinguir la validez de un dato en relación con otro. Por eso creo que el SIMCE se queda atrasado, porque todo esto evoluciona muy rápido, y el Ministerio de Educación no está midiendo lo necesario ni fomentando las capacidades y habilidades realmente importantes”.
Entre los diversos tipos de segregación o brecha social en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación resalta, según el Estudio de Alfabetización Digital del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), que el 60% de hombres y apenas el 34% de mujeres se encuentran alfabetizados digitalmente. Esto se suma a brechas por origen étnico, región, edad y por supuesto clase social.
Lo anterior, mientras en países como Noruega y Estonia, e incluso Costa Rica y Uruguay, se avanza en definir al acceso a internet como un derecho humano, sobre la base de que no se trata sólo de una tecnología, sino de un “espacio social”, que permite acceso a otros derechos, tales trabajo, educación, participación ciudadana, y comunicación.