Patricia Muñoz Garcìa

Patricia Muñoz Garcìa
Departamento Nacional Profesores Jubilados DEPROJ

viernes, 24 de abril de 2026

CARTA PÚBLICA.













CARTA PÚBLICA

He leído la columna del señor Darío Vásquez Salazar, titulada “La Santa Inquisición en el Colegio de Profesoras y Profesores”, y confieso que más que preocupación, deja una sensación conocida. Esa incomodidad que aparece cuando alguien que fue parte de un sistema, hoy se indigna porque ese sistema comenzó, por fin, a ordenarse.

El título es potente, casi literario. Pero como ocurre a veces, la metáfora no alcanza a sostener la realidad.

Porque aquí no hay inquisición. Lo que hay es algo mucho más simple y, al parecer, mucho más incómodo: reglas que hoy sí se aplican.

El Código de Ética no fue impuesto ni redactado en la sombra. Fue discutido, votado y aprobado en Asamblea Nacional con un respaldo cercano al 97%. La Comisión de Ética, que hoy se intenta instalar como sospechosa, fue elegida democráticamente por ese mismo órgano soberano. No hay artificio. Hay institucionalidad.

Entonces la pregunta es inevitable: ¿qué es lo que realmente incomoda?

Tal vez no la forma, sino el cambio.

Porque durante años el gremio funcionó con márgenes más amplios, con controles más débiles y con prácticas que hoy, miradas con honestidad, no resisten el estándar que estamos intentando construir. Ese tiempo existió. Y quienes hoy levantan la voz no fueron espectadores. Fueron parte.

Ahí es donde el relato empieza a perder fuerza.

Hay algo casi literario en esta forma de argumentar. Como esos personajes que, al avanzar la historia, descubren que ya no controlan el escenario y entonces culpan al narrador. No revisan lo hecho. Cuestionan a quien hoy pone orden.

Se habla de falta de claridad, pero no se revisan los antecedentes. Se habla de arbitrariedad, y se omite que existen procedimientos, descargos o  reposiciones. que no fueron realizadas por la persona que aparentemente era inocente. Se habla de persecución, y se elude lo esencial: que las reglas aplicadas hoy  fueron construidas por el propio gremio.

Y eso no es menor.

Menos aún en un año electoral, donde las palabras dejan de ser inocentes. Donde instalar dudas puede ser más útil que sostener argumentos. Donde la caricatura, a veces, intenta reemplazar la discusión de fondo.

Pero el gremio ya no está para eso.

No después de tener que hacernos cargo de decisiones pasadas que aún generan efectos. negativos para los profesores,  un claro ejemplo es el envío de un juicio perdido a la Comisión Internacional —sin nuevas firmas y oculto por más de 13 años—, una negligencia que ha perjudicado a miles de docentes y sus familias.. Debemos entender que  sin reglas claras, no solo se debilita una conducción, sino la confianza misma en nuestra organización.

Esto no es una inquisición.

Es probablemente por primera vez en mucho tiempo, el intento serio de que las cosas se hagan de frente.

Y sí, es incómodo para todos. Pero especialmente para quienes antes estaban sin límites éticos.

Si en los tiempos de Vásquez como dirigente hubiese existido una comisión de ética, es probable que hubieran tenido una dura sanción por las enormes pérdidas patrimoniales del gremio en la  venla  de nuestra AFP Magister a Inverlink, también por la osadía de cobrar  el Bono de Incentivo al Retiro  siendo que ya no era funcionario. en Cerro Navia. Tal vez por eso le molesta tanto que hoy las malas conductas se investiguen y sancionen cuando hay faltas.

Hacerse cargo de sus actos es sano.

Destaco que la Comisión Ética es Autónoma en sus decisiones y  quién   dice que es “inquisición”  oculta evidentemente un hecho importante: fue creada y elegida por una Asamblea Nacional en el periodo anterior, no por el actual como proclama a los cuatro vientos el ex dirigente.

Por un gremio centrado en el PROFESORADO Y NO EN MEZQUINOS INTERESES.

 


                               PATRICIA MUÑOZ GARCÍA.

VICEPRESIDENTA NACIONAL.

DEPARTAMENTO NACIONAL DE PROFESORES JUBILADOS.

DEPARTAMENTO NACIONAL  DE COMUNICACIONES.