La segregación social de las escuelas es mayor que la
residencial por ingreso, según un estudio de la Fundación Espacio
Público que evaluó la situación de liceos municipales, colegios
particulares subvencionados con y sin fines de lucro, además de los
establecimientos particulares de la región Metropolitana.
La “segregación social” es la tendencia a reunir entre sí a
escolares de una misma clase social o estrato socioeconómico. Entre los
61 países que aplican la Prueba PISA (Programa Internacional para la
Evaluación de Estudiantes), Chile tiene de hecho el sistema educacional
con mayor segregación.
Sobre esta base, la Fundación Espacio Público
(creada a mediados de 2012) realizó este miércoles un seminario en la
Facultad de Economía de la Universidad de Chile sobre la segregación
socioeconómica como tema de política pública, en el cual se dio a
conocer el informe que evidencia que las barreras de entrada de las
escuelas (como por ejemplo precio y requisito de admisión) aumenta la
segregación escolar por sobre el efecto de la segregación residencial.
Esto refuta la creencia de que este problema del sistema educacional
sería un reflejo de los barrios, según Gregory Elacqua, director de la
Fundación Espacio Público, quien entregó las principales conclusiones
del estudio.
“Las escuelas son más segregadas que los barrios; las preferencias
por calidad de los padres -de distinto nivel socioeconómico- son
similares una vez que se consideran las barrearas de elección que
enfrentan especialmente los cobros; hay una creciente segregación de los
grupos económicos medios con respecto de los grupos de universos
económicos altos; finalmente, la evidencia de la ley SEP, ha tenido
impactos positivos en el sector particular subvencionado y un mayor
impacto en escuelas de menor nivel socioeconómicos”, detalló.
Esta situación implica que el liceo municipal es más pobre que el
barrio donde su ubica, así como el colegio particular es más rico que su
entorno residencial. Esto se debe a los requisitos de ingreso para
estudiantes: Hay baja selectividad en el 95,2% del sector municipal, en
el 43,6% de los colegios con fines de lucro (donde básicamente se pide
capacidad de pago) y en el 16,5% de los colegios sin fines de lucro.
Aquí están preferentemente los colegios católicos y religiosos en
general, que son los que más seleccionan.
Para consultora educacional Sylvia Eyzaguirre, el Ministerio de
Educación debería atacar este problema incluso en los colegios de barrio
alto.
“Me parece que debería evaluarse o pilotearse medidas más agresivas
para disminuir la segregación, como por ejemplo el uso obligatorio de la
tómbola o incentivos para promover su uso que elimina la selección por
parte de la oferta. Revisar la pertinencia de la subvención por
concentración de niños vulnerables que incentiva a las escuelas con alta
concentración, a discriminar a otros niños que no lo son, por este
incentivo económico, más bien, podría entregarse esta subvención a las
escuelas con mejor índice de cohesión social y así incentivar una
composición más heterogénea”, apuntó.
Por su parte, el investigador del Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación (CIDE)
de la Universidad Alberto Hurtado, Juan Eduardo García Huidobro, dice
que el problema demanda una política pública más potente, no sólo en el
plano educacional.
“Con esa distribución del ingreso, el hecho de que tengamos
segregación en la escuela es casi connatural. Desde ese punto de vista,
esta idea de que tenemos que avanzar a un país más igualitario es
central. Tenemos que luchar contra todo tipo de segregaciones en la
escuela, pero teniendo en cuenta que estamos luchando contra un monstruo
que no está en el sistema escolar”, indicó.
Pese a lo anterior, los expertos concuerdan en que la Ley de
Subvención Escolar Preferencial (SEP) tiende a corregir el problema de
la segregación.
Cabe señalar que la Ley General de Educación (LGE)
del año 2009 dice en su artículo 12 que se prohíben los mecanismos de
selección escolar, pero en su artículo 13 dice que todos los mecanismos
de selección deben ser públicos.