Oriana Miranda
La primera marcha convocada por la Confech es
la ocasión en la que el movimiento estudiantil podrá dar a conocer su
fuerza en año de elecciones y enviar un mensaje potente al mundo
político. Analistas y dirigentes coinciden en que el desafío para el
2013 es levantar las banderas de la educación gratuita “con más fuerza
que nunca”, buscar “nuevas creatividades” y no permitir que los logros
de la movilización social se coopten con fines electorales.
Con la marcha convocada para mañana por la Confech no está en
juego solo la adhesión que despierta el movimiento estudiantil, sino la
definición del proyecto de sociedad que queremos para el futuro. Así lo
entienden tanto dirigentes estudiantiles como expertos, que subrayan la
importancia de la coyuntura marcada por las elecciones presidenciales y
parlamentarias de este año.
Las expectativas son altas. El presidente de la Federación de
Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), Andrés Fielbaum,
manifestó que desde las dirigencias universitarias esperan una marcha
masiva y transversal, gracias a las distintas organizaciones sociales
que se han plegado al llamado a movilización.
Pero para el sociólogo Alberto Mayol, autor del libro “No al Lucro.
De la crisis del modelo a la nueva era política”, la importancia de esta
marcha radica en su contexto, incluso más allá de los intereses de sus
convocantes. Esto, teniendo en mente la acusación constitucional en
curso contra el Ministro de Educación y sobre todo luego de que Michelle
Bachelet manifestara su desacuerdo con la educación gratuita para
todos, una de las principales demandas de los estudiantes.
“La marcha de mañana tiene relación con lo que va a pasar en términos
de cómo el movimiento estudiantil va a enfrentar este contexto, en el
cual Bachelet básicamente argumenta lo mismo que Sebastián Piñera
durante el 2011 y por lo tanto queda la impresión de que ella va a
quedar como el objeto de la crítica”, explicó el académico.
Pero una educación pública, gratuita y de calidad sí es posible. Así
lo señala Juan Eduardo García-Huidobro, ex presidente del Consejo Asesor
Presidencial de la Educación durante el gobierno de Michelle Bachelet,
quien apunta que “es totalmente distinto entrar a una Universidad donde
unos pagan y otros no a entrar a una universidad donde todos son
tratados de la misma manera y donde el Estado está facilitando que todos
estudien para que todos sirvan mejor al país. Hay un efecto social en
la gratuidad que me parece muy importante”.
Desde el Gobierno, el llamado es a reconocer que muchas de las
demandas estudiantiles han sido recogidas en las reformas presentadas
por el Ministerio. Así lo expresó el Ministro (s) de Educación, Fernando
Rojas, quien recordó que el Ejecutivo “ha avanzado en la rebaja del
Crédito con Aval del Estado y en el aumento a un 60% en la cobertura de
becas en educación superior”.
Pero para el ex vicepresidente Fech 2011 y director de la Fundación
Nodo XXI, Francisco Figueroa, estas declaraciones solo confirman las
condiciones de privilegio en la que la actual clase dirigente ha podido
estudiar y gobernar, que no comprenden las innumerables deudas que aún
se tienen en materia educacional.
Figueroa proyecta el año 2013 como “más importante e incluso más
difícil que el 2011 y 2012”, porque “va a haber mucha parafernalia,
mucha utilización oportunista de las banderas del movimiento
estudiantil. Ya estamos viendo como algunos candidatos hablan de
gratuidad, pero con letra chica, no para todos, la misma idea de la
derecha que dice fin al lucro pero solo en la educación pública, que en
el sistema privado sigan haciendo negocio con los estudiantes. Va a
haber mucho de eso y el desafío del movimiento estudiantil es hacer que
las banderas de la educación pública, gratuita, democrática y universal
permanezcan intactas y no darle ni un centímetro, ni en las calles ni en
las urnas, a las ideas el modelo”.
Del mismo modo, el actual presidente de la Fech pronostica que
“muchos candidatos van a intentar redefinir nuestras demandas y
traducirlas a la misma lógica neoliberal de los últimos 25 años. Por
ello, es importante levantar nuestras banderas más fuerte que nunca,
para que quede clarísimo que, para que la educación sea un derecho,
tiene que ser para todos”.
Aunque todas las señales apuntan a que el movimiento estudiantil se
fortalecerá durante este año, el sociólogo Alberto Mayol aclara que “es
imposible que ocurra dos veces el 2011”. Así, para el académico los
estudiantes tendrán que buscar nuevas creatividades y nuevos modos de
trabajo, cuidando especialmente el manejo de los contenidos, en pos de
poder concretar sus demandas.