Narayan Vila
Previo a la marcha nacional por la educación,
el presidente Sebastián Piñera junto al Ministro (s) Fernando Rojas y
alcaldes de la Alianza, entregó detalles del Fondo de Apoyo a la
Educación Pública Municipal de Calidad, consistente en 72 mil millones
de pesos. Estos recursos son “un nuevo aporte a mejorar la calidad de la
educación pública”, dijo el mandatario. Sin embargo, dirigentes del
movimiento estudiantil reiteraron que el problema del modelo educativo
no radica en más o menos recursos, sino que en el modelo de
financiamiento.
Un total de 72 mil millones de pesos destinará el nuevo fondo
para el financiamiento de planes de acción de los sostenedores, por una
parte, y de los diversos establecimientos, por otra.
El 50 por ciento irá en beneficio de las corporaciones municipales a
nivel central y el resto para colegios y liceos, siendo los resultados
Simce, el nivel socioeconómico de los alumnos o la pérdida de matrículas
las variables que definirán los montos.
“Esto habla en forma fuerte y clara del compromiso del Gobierno que
presido con la educación pública”, sostuvo el presidente Sebastián
Piñera al momento de entregar detalles de un fondo anunciado en
diciembre del año pasado.
Rodrigo Delgado, alcalde de Estación Central y uno de los 10 ediles
de la Alianza que acompañó al mandatario, señaló que “siempre los
recursos extraordinarios van a ser importantes”, reafirmando, además,
que “la desmunicipalización no genera consenso, ni siquiera político”.
“Aquí hay alcaldes de todas las tendencias y algunos piensan que es
bueno desmunicipalizar, yo en lo personal creo que hay que darle una
oportunidad a la educación municipal, creo que todavía se puede dar una
pelea importante pero, por supuesto, los municipios necesitamos
herramientas y este fondo va en la línea correcta”, manifestó.
Desde el movimiento estudiantil insisten en que el modelo de gestión
municipal está agotado y prueba concreta de ello, según Moisés Paredes,
vocero de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones) es
el informe de la Contraloría que, durante el año pasado, detectó
desvíos de recursos en 77 municipios y 28 corporaciones.
“No se pueden meter más recursos, porque significa inyectar plata a
un saco roto. Es necesario cambiar el método de financiamiento y aportar
directamente a las instituciones en base a un presupuesto real,
discutido por toda la comunidad, y de esa forma se va a financiar la
educación pública que como movimiento estudiantil hemos planteado y
anhelado desde hace mucho tiempo”, agregó el vocero.
Esta postura fue apoyada por Pablo Toro, vocero de la Asamblea
Coordinadora de Estudiantes Secundarios, ACES, quien criticó además el
hecho de premiar a colegios con buen Simce, lo que solo agudiza la
segregación educacional debido a la selección que se práctica en estos
establecimientos.
“El rol subsidiario que está teniendo el Estado con la educación no
debiese ser así, el Estado debe ser garante de entregar a todos los
estudiantes de Chile una educación de excelencia. En ese sentido, lo que
nosotros proponemos es avanzar en la desmunicipalización de los
colegios y que el Estado se haga cargo de entregar aportes basales con
una cantidad digna”, expresó.
Mario Sobarzo, académico del Observatorio de Políticas Educativas de
la Universidad de Chile, Opech, calificó el Fondo de Apoyo a la
Educación Pública como “una solución parche” y que la respuesta a la
desgastada estructura “es el control comunitario”.
“El hecho de que los apoderados, los estudiantes, las comunidades que
están alrededor de las escuelas, se hagan cargo justamente de decidir
el modo en el cual se constituyen los planes, el modo en el cual se
administra la contratación de los directivos. Las respuestas están ahí,
lo que pasa es que hay una tozudez ideológica en no querer escucharlo”,
explicó.
Desglosando las cifras y considerando que el 50 por ciento del total
de este Fondo irá directamente a los establecimientos, se establece que
cada uno del millón 300 mil estudiantes que acude a un colegio municipal
recibirá, sólo una vez, poco menos de 28 mil pesos.