Tras cuatro años de reparaciones, los estudiantes podrán volver a usar los edificios de Cumming.
por Lorena Leiva Ampliar
La larga espera de los estudiantes del emblemático Liceo de
Aplicación llegará a su fin en unas semanas más. Después de cuatro años
de trabajos, el establecimiento terminó de ser reparado y recuperado en
su patrimonio, y entre el 15 y el 22 de octubre abrirá nuevamente sus
puertas con instalaciones totalmente renovadas.
Situado en el centro de Santiago, este emblemático liceo municipal,
fundado en 1892, cuenta con dos dependencias en la calle Cumming que
están separadas por la calle Romero.
Bajo esa arteria se encuentra un túnel que une ambas dependencias y
cuyo desplome en 2008 originó el inicio de toda esa renovación. Eso
obligó a trasladar a los jóvenes a una sede de la ex Universidad La
República, en Huérfanos 1840.
“El colegio ya se entregó y fue recepcionado por la Dirección de
Obras y ahora estamos en la fase de observaciones. Idealmente, apuntamos
a iniciar las clases el lunes 15 de octubre y tenemos como fecha tope
el lunes 22”, explica el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett.
Las novedades
Los 1.876 alumnos del liceo harán su ingreso por calle Romero. Ahí se
encontrarán con un edificio patrimonial restaurado y otro nuevo de
hormigón armado que albergará la biblioteca y los nuevos laboratorios de
ciencias. Desde el patio los estudiantes podrán ingresar al túnel
mediante un zócalo. Este conducto fue ampliado y restaurado, quedando
con los ladrillos a la vista.
En la ampliación que se hizo del túnel se hará un museo, donde se
exhibirán los estantes y los bienes muebles que lo hicieron merecedor en
2005 de la categoría de Monumento Histórico Nacional.
Una vez en Cumming 29 podrán apreciar la recuperación del teatro
construido en 1910 y lugar que por años fue su gimnasio. Ahí se rebajó
el pavimento y se instalaron butacas para conformar un gran teatro y
auditorio para 320 personas.
Además, se creó un gimnasio semitechado en el patio, con camarines
con paneles solares para el calentamiento de aguas sanitarias. Cercano a
la calle Maturana se encontrarán con el nuevo casino de dos plantas,
con capacidad para 350 alumnos. A petición de los estudiantes, se
mantuvieron los murales del patio. El costo total de las obras fue de $
5.000 millones, los que fueron financiados por el Mineduc y el
municipio.