Nibaldo Mosciatti se refirió en su columna al
episodio ocurrido tras el intento de ocupación de la Sede del PC en
Santiago, señalando “Camila Vallejo criticó con todo a quienes
intentaron esa toma. Y a mí me parece un contrasentido, un doble
estándar evidente y cuestionable. Ella misma participó de un intento de
toma de la sede de la UDI protagonizado por militantes de las Juventudes
Comunistas”.
Al respecto dijo “Hay un principio de convivencia básico: no hagas a
los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti. ¿Por qué sería
legítima una toma protagonizada por militantes comunistas e ilegítima
una toma a un local comunista?”
Siguiendo con ello expresó el PC “desde los años 50, construyó buena
parte de su trama social y militante usando el recurso de las tomas,
despreciando y criticando la propiedad privada. La propiedad privada
ajena, no la propia.”
Finalmente señaló “al igual que algunas Iglesias, el PC también tiene
su historia de Inquisición. Es más reciente, eso sí. Están vivos los
sobrevivientes de los régimenes de los llamados socialismos reales,
están a la mano los testimonios de los millones que padecieron en la
Unión Soviética y sus países satélites. Allá no se aceptaban tomas. No
se aceptaba mucho menos. Disentir era una herejía. Y sólo por disentir,
sin intentar siquiera una toma pacífica, algunos pagaron con sus vidas.
En resumen, hay que mirar con distancia y recelo de las verdades
reveladas”.