Dueña de U. Iberoamericana y ocho colegios
Disputa familiar revela intimidades de los negocios de Filomena Narváez: Hijos quieren declararla interdicta
Hasta el año pasado,
la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología (Unicit) tenía
matriculados a 4.595 estudiantes. Y en los ocho colegios administrados
por las sociedades educacionales Galvarino y Los Andes Country Day,
están registrados 7.144 alumnos. En total, suman 11.739 estudiantes.
Esos son los “clientes” de Filomena Narváez Elgueta, la empresaria de la
educación que se inició en los años 80 administrando un par de colegios
particulares subvencionados y que -sacándole un extraordinario
rendimiento al dinero público que recibió a través de subvenciones
escolares- terminó construyendo un verdadero imperio económico. Un
imperio cuyo control hoy se disputan sus hijos, dos de los cuales
interpusieron una demanda para declarar interdicta a su madre, y que
renta unos US$ 2 millones según calculan los mismos herederos.
Son 11.739 los estudiantes que confiaron su educación a la familia
Narváez y que concurren a clases sin sospechar que el destino de la U.
Iberoamericana y de sus colegios depende de la resolución que adopte el
19º Juzgado Civil de Santiago. Hasta ahora, los alumnos desconocen la
cruda trama de acusaciones y descalificaciones que se están ventilando
en ese tribunal, donde está radicada la demanda presentada por Hugo y
Patricio Cárdenas Narváez. Ambos aseguran que su madre, a sus 82 años,
ya no está en condiciones de seguir al frente de sus negocios.
En la audiencia realizada el 27 de abril pasado, Hugo Cárdenas
Narváez señaló que a su juicio cualquiera de los hijos de Filomena
Narváez “está capacitado para ocuparse de mi madre y sus bienes”, pero
de inmediato rayó la cancha y lanzó un misil que dejó en evidencia que
la familia está partida en dos: “Haría una excepción con mi hermano
Jorge, a quien quiero mucho, pero en varias ocasiones hemos tenido
reuniones familiares con él respecto a su adicción a las drogas
(cocaína)”.
Las declaraciones de Hugo Cárdenas y de otros ocho familiares de
Filomena Narváez, quedaron consignada a fojas 74 en la causa Rol
C-6298-2012 que lleva la jueza Jacqueline Benquis. La transcripción
original de todos los testimonios entregados en esa audiencia puede ser
consultada en la página web del Poder Judicial (descargue aquí ese documento).
-Está actualmente pasando por un estrés, debido a que se está
separando de su señora después 20 años de matrimonio y manteniendo
juicios con los bancos por deudas que superan los $800 millones.
Y tras esa exposición, Jorge remató: “Queda claro la razón por qué
quieren declarar en interdicción a su madre, ya que existen motivos de
carácter económicos y personales que los motivan a actuar de esta
manera”.
LAS CIFRAS DEL IMPERIO
El “imperio” de Filomena Narváez, como lo calificó su hijo Patricio
en la audiencia del 27 de abril, está integrado por la Universidad
Iberoamericana y la inmobiliaria asociada a ese plantel de educación
superior; los ocho colegios administrados por las sociedades
educacionales y de investigaciones pedagógicas Galvarino y Los Andes
Country Day; los viñedos del fundo Mundo Nuevo, de Casablanca,
administrado a través de la Sociedad Frutícola Mundo Nuevo Limitada; y
campos en la Región del Maule administrados por medio de las sociedades
agrícolas y ganaderas Los Bosques de Cauquenes, Los Quillayes de
Cauquenes, Las Colinas de Cauquenes, Los Parronales de Cauquenes, Los
Viñedos de Cauquenes y Valle de Cauquenes.
Una idea de los dineros que maneja la familia surge de las
declaraciones hechas en la audiencia del 27 de abril por el sobrino de
Filomena Narváez, Jorge Cifuentes Narváez, otro conocido
“megasostenedor” de colegios particulares subvencionados. Cifuentes, un
estrecho colaborador de su tía y quien atestiguó que ella se encuentra
lúcida y en condiciones de seguir al mando de sus negocios, dijo que las
50 hectáreas de viñedos que posee la matriarca rentan anualmente más de
un millón de dólares.
Cifuentes también sostuvo que su tía se vio obligada a vender la
mitad de sus campos en Cauquenes porque “tuvo que pagar un crédito de
$400 millones que le había prestado a su hijo (Patricio) por 60 días,
que hasta el día de hoy no ha sido devuelto, porque lamentablemente
Patricio Cárdenas tiene algunas dificultades económicas y además tiene
en el Tercer Juzgado de Familia demandas por pensión alimenticia y
tuición de sus hijos”.
Jorge Cárdenas, el hijo que declaró a favor de Filomena Narváez, dijo
ante el tribunal que su madre está en condiciones de administrar su
patrimonio y sostuvo que “en estos momentos ella tiene ingresos
superiores a los US$ 2 millones anuales, generados por su habilidad para
los negocios, donde destaca la producción de uvas viníferas en el valle
de Casablanca, donde la cosecha de este año fue de total éxito y
vendiendo íntegramente su producción”.
Otro dato que da cuenta de los ingresos del clan, de acuerdo con la
información expuesta en la sección “Transparencia” de la web del
Ministerio de Educación, apunta a que en 2010 los ocho colegios de
Filomena Narváez recibieron al menos $4.851 millones por concepto de
subvenciones escolares.
EL TIMÓN DE LA U. IBEROAMERICANA
El testimonio que prestó el sobrino Jorge Cifuentes ante el tribunal,
indica que Filomena Narváez entregó hace varios años la administración
de sus negocios a dos de sus hijos: Hugo y Jorge. El primero quedó a
cargo del rubro educacional y el segundo de los campos de Casablanca y
Cauquenes. Cifuentes precisó que ambos siempre han tomado todas las
decisiones en conjunto con la madre.
El menor de los hermanos, Patricio, declaró que no participa en los
negocios. La mayor, Gladys, reside en Estados Unidos y es representada
en las sociedades familiares por Jorge Cifuentes. Por esa razón el
sobrino conoce bien la marcha de los negocios del clan.
La semana pasada, Filomena Narváez fue sometida a exámenes médicos
para chequear su condición física y mental, los que serían adjuntados al
proceso. Los trabajadores que cuidan el jardín de su residencia en el
exclusivo sector de calle Piedra Roja, en Las Condes, dicen que está
lúcida, que conversa con ellos con normalidad. La propia empresaria
conversó con CIPER en la U. Iberoamericana, después de participar en una
reunión con funcionarios del plantel. “Nadie me ha llamado para
declarar aún”, dice de entrada. Y agrega:
-Quieren quedarse con todo, está claro. De Hugo y Patricio sólo puedo
decir que son excelentes hijos y pueden hacer lo que quieran. Pero de
acá no me van sacar. A mis hijos les he dado todas las herramientas para
que puedan desenvolverse solos en la vida, pero no lo han hecho. A Hugo
le di los mejores colegios, incluso estuvo en el Grange, para que
pudiera desenvolverse solo. Le regalé una casa con siete hectáreas en
Las Vizcachas que le deja $50 millones al año. Sólo le puedo decir que
es un excelente matemático, pero no sé qué le pasa que no ha podido
salir adelante solo.
Filomena Narváez aseguró a CIPER que ella sigue siendo presidenta de
la U. Iberoamericana, a pesar de que en las declaraciones contenidas en
el expediente que lleva la jueza Benquis se dice que el año pasado le
entregó ese cargo a su hijo Hugo:
-Quieren hacerse dueños de la universidad, pero yo soy la presidenta,
usted puede verlo en los estatutos. Si intentan hacer otra junta
directiva, yo la disuelvo -asegura.
Aunque la empresaria lo niega, todo indica que hay un conflicto de
poderes en curso sobre quién tiene el timón de la universidad. En la
audiencia del 27 de julio, el sobrino Jorge Cifuentes señaló al tribunal
que Filomena Narváez lo nombró a él y al hijo Jorge Cárdenas Narváez
“para que administren todos sus bienes y que en conjunto con ella y los
(otros) hijos podrían tomar las grandes decisiones en todas sus
empresas”.
En la declaración que prestó ese mismo día, el hijo Patricio Cárdenas Narváez dejó en evidencia el conflicto:
-Quiero dejar claro que los cuatro hijos, junto a don Jorge
Cifuentes, en la sala de reuniones de los abogados de mi madre, hace
tres semanas atrás todos estuvieron de acuerdo en interdictar a mi
madre. Encuentro insólito que a dos días de esta audiencia mi hermano
Jorge Cárdenas Naváez mostró un poder notarial que, junto a don Jorge
Cifuentes Narváez, manejaban el imperio de mi madre. En ese minuto mi
hermano Jorge dice tener el poder y despide a mi hermano Hugo Cárdenas y
que el lunes 30 (de abril) debe dejar todos los puestos de la empresa.
Jorge Cárdenas dijo al tribunal que a mediados de 2011, cuando su
madre le entregó la presidencia de la U. Iberoamericana a su hijo Hugo
Cárdenas, ese plantel tenía casi 5.000 alumnos y más de $1.000 millones
“ahorrados”. Y hoy, sostuvo, “no tiene más 3.000 alumnos, por lo que su
presupuesto anual se ha visto fuertemente disminuido en este año 2012”.
Filomena Narváez señaló a CIPER que confía “cien por ciento” en su
sobrino Jorge Cifuentes y en su hijo Jorge Cárdenas: “Ellos me están
ayudando en este momento. Y ahora llega mi hija (Gladys) desde Estados
Unidos”.
LA RUTA DEL LUCRO
Durante las protestas estudiantiles del año pasado, se multiplicaron
las denuncias acerca de que los propietarios de universidades privadas
burlan las normas que les prohíben lucrar. Una de las fórmulas que
permite el lucro encubierto, es que las universidades disfrazan sus
utilidades como pagos de arriendo a las inmobiliarias que les alquilan
las dependencias donde funcionan. Esas inmobiliarias pertenecen a los
mismos dueños de la universidad. El dinero pasa de un bolsillo del dueño
(la universidad) al otro (la inmobiliaria) y se convierte en
utilidades.
Cifuentes dijo en el tribunal que su tía sólo ha sufrido “un
deterioro de su salud” debido a las decisiones que adoptó su hijo Hugo
Cárdenas cuando éste se convirtió, a mediados del año pasado, en
presidente de la U. Iberoamericana:
-(En) una decisión unilateral del nuevo presidente (de la
universidad), despide a todos los decanos, situación que crea un
conflicto de inseguridad laboral. La señora Filomena ha tenido que
sufrir las consecuencias de esta decisión, bajando la matrícula sobre
los 1.000 alumnos y suspendió la cancelación de los arriendos que la
universidad debía cancelar a la inmobiliaria -testificó Cifuentes.
Y agregó que, debido a que los arriendos no han sido pagados a la
inmobiliaria, “la señora Filomena no ha podido cumplir con la cuotas
bancarias de los préstamos adquiridos para el terreno donde funciona la
Universidad. Ha tenido que (verse en) la obligación de recurrir a los
ingresos de más 50 hectáreas de viñas que tienen una renta sobre el
millón de dólares anuales”.
De acuerdo con la exposición que hizo Cifuentes, la familia Narváez
no lucra directamente con la U. Iberoamericana, pero sí lo hace con los
terrenos que su inmobiliaria le arrienda a la misma universidad. Y esos
terrenos, a fin de cuentas, se están pagando con el dinero que proviene
-como alquiler- de la universidad. Es decir, la familia está
capitalizando su negocio inmobiliario con parte de los aranceles que
pagan los estudiantes.
Los alumnos de la U. Iberoamericana provienen de un estrato
socioeconómico medio-bajo. En 2010, según los datos que difunde el
Consejo Nacional de Educación, de sus 1.705 estudiantes inscritos para
cursar el primer año, 534 provenían de colegios municipales (31,3 % del
total), 741 de colegios subvencionados (43,4% del total) y sólo 91 de
colegios privados (5,3%). Los restantes 338 (19,8%) venía de otros
planteles de Educación Superior.
El 29 de diciembre de 2010, la Comisión Nacional de Acreditación
acordó acreditar a la U. Iberoamericana -en los ámbitos de gestión
institucional y docencia de pregrado- hasta diciembre de 2013. Eso abrió
la puerta para que sus alumnos accedan al Crédito con Aval de Estado
(CAE). En 2011 fueron 720 los estudiantes de la U. Iberoamericana que
calificaron como beneficiarios del CAE, por un monto total de $1.233
millones. El negocio para la universidad es redondo, porque estudiantes
que provienen de familias con alto riesgo de no cancelar los aranceles,
pasan a ser clientes de pago seguro por la garantía estatal de su
crédito.
Y parte de ese dinero con aval del Fisco, como lo declaró Cifuentes
en la demanda de interdicción contra su tía Filomena, va de la
universidad a la inmobiliaria y le permite a los Narváez cancelar el
crédito con el que adquirieron los terrenos para montar su negocio.
REMATES, EMBARGOS Y JUICIOS LABORALES
En la audiencia del 27 de abril, Patricio Cárdenas dijo que su madre
“ha tenido un revés en su vida con su salud, lo que la ha afectado
profundamente en su toma de decisiones, al no estar consciente en su
últimos años de la realidad que nos rodea”. Para corroborar que esta
supuesta merma en las capacidades de Filomena Narváez se ha traducido en
decisiones erróneas que afectan los negocios de la familia, Patricio
anunció que adjuntaría “copia del mutuo, copia del decreto de remate y
todos los juicios en que ella está demandada en diferentes tribunales de
Santiago”.
Al comparecer en la audiencia, Hugo Cárdenas entregó más detalles de
los problemas financieros que estarían afectando a su madre:
El mismo Hugo Cárdenas aseguró ante el tribunal que su madre olvida
rápidamente lo que escucha, que “sólo se puede tener una conversación
cuando ella es la única que habla, siendo monotemática y repitiendo la
misma conversación en varias oportunidades”. También sostuvo que “su
agresividad ha llegado a tal extremo, que tanto mi hermana como el
empleador de ella han tenido que salir corriendo para que no les pegue” y
que “al antiguo rector de la universidad lo despidió (porque dijo que)
la habría tratado de matar”.
-Puedo comentar que mi madre va teniendo sus propias realidades, como
por ejemplo: una noche dijo que se habían entrado cinco personas a la
casa con claras intenciones de violarla (…). En otra ocasión, hace dos
semanas atrás, le comentó a algunos decanos de la universidad que el
receptor la habría tratado de besar a la fuerza -declaró Hugo Cárdenas
También refirió al tribunal que su madre creyó que le estaban robando
el alimento de sus vacas y optó por “no comprar más alimento,
provocando la muerte de más de 60 vacas, por lo cual tiene una denuncia
por maltrato animal que está en manos de la PDI”. Y solicitó a la jueza
que revisara las cuentas de su madre en los bancos BCI, Corpbanca y
BBVA, para que compruebe “la cantidad de gente que la rodea para
solicitarle plata a través de manipulaciones emocionales”.
En contrapartida, Jorge Cárdenas cuestionó un informe negativo sobre
la lucidez de su madre elaborado “por una psicóloga de la Clínica Las
Condes”. Aunque no identifica a la profesional, recalcó que “una
psicóloga no puede emitir juicios de carácter psiquiátrico, ya (que) su
título profesional no la faculta para ello”. Y aseguró que ese examen se
le hizo a Filomena Narváez cuando “estaba pasando por un fuerte estrés
emocional, debido a los problemas de la universidad y a que sus hijos la
estaban presionando para que vendiera algunas propiedades”.
Frente a CIPER, Filomena Narváez reflexiona: “No creo que un juez me
declare interdicta. Yo sigo a cargo de mis cosas. Acá (en la
universidad) me tratan súper bien, me quieren harto”. Y, al final,
pregunta:
-Usted, dígame, ¿cómo me encuentra?