Lunes 16 de abril 2012 17:07 hrs.
Macarena Scheuch
El centro se inauguró el 5 de abril en el
marco de la puesta en marcha del Peacekeeping Operations-Americas
(PKO-Americas), ejercicio anual de las fuerzas de paz de la
Organizaciones de Naciones Unidas (ONU). Organizaciones de Derechos
Humanos y parlamentarios solicitarán explicaciones al ministro de
Defensa, Andrés Allamand.
En el marco de la puesta en marcha del Peacekeeping
Operations-Americas (PKO-Americas), ejercicio anual de las fuerzas de
paz de la Organizaciones de Naciones Unidas (ONU), fue inaugurado el 5
de abril en el Fuerte Aguayo de Concón un centro de entrenamiento para
“personal encargado de ejecutar operaciones de mantención de la paz o de
estabilidad civil en zonas urbanas”.
El centro de entrenamiento de “cascos azules” fue construido con un
aporte de cerca de 500 mil dólares proporcionados por el Comando Sur de
las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos y será administrado por del
Estado Mayor Conjunto y el ministerio de Defensa chileno.
La inauguración de esta base generó una serie de reacciones en
distintos sectores. Además, hay controversia por la apariencia de los
civiles que se enfrentan los uniformados en los ejercicios, puesto que
se trata de jóvenes con jeans, poleras y algunos encapuchados, lo que
evoca los enfrentamientos entre carabineros y manifestantes durante las
movilizaciones estudiantiles.
Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados
Políticos, manifestó su rechazo a la creación del centro militar. “Esta
es la política intervencionista del Gobierno estadounidense, que viene a
hacer la política de la Escuela de Las Américas, que es la metodología
que ha mantenido en latinoamericana al instalar bases militares en cada
país. Nosotros denunciamos y condenamos el hecho de que fuerzas
uniformadas tengan esta participación, que lo hicieron en Concón,
referente a entrenamientos cuando hoy vivimos tiempos de paz. Sabemos
que donde Estados Unidos interviene con esta práctica militarista,
invasora, hay que preocuparse”, afirmó.
Lira enfatizó que el Golpe Militar de 1973 fue impulsado desde
Estados Unidos y que, con otras formas, continúa haciéndolo, tal como
ocurrió con Manuel Zelaya en Honduras.
La presidenta de la AFEP, advirtió que Chile no puede convertirse en
una nueva Colombia, donde hay más de nueve bases militares
estadounidenses, y anunció que enviarán una carta al ministro de
Defensa, Andrés Allamand, porque esta situación no se puede permitir en
un país con tantas deudas en materia de Derechos Humanos y sociales.
Por su parte, el diputado PPD Jorge Tarud, miembro de la Comisión de
Defensa de la Cámara Baja, recalcó que, aunque no tiene todos los
antecedentes, le hará las consultas pertinentes al ministro durante su
visita el martes de la próxima semana a la comisión, donde está invitado
por el tema del accidente en Juan Fernández. “Para ver qué tipo de
acuerdo o cooperación se trata, porque yo no veo a militares
estadounidenses ejerciendo funciones activas en nuestro territorio, eso
no compete, el ministro debería dar explicaciones al respecto. No es
conveniente, no entiendo porque haya militares en funciones de
mantención de la paz cuando Chile está en paz, eso se utiliza cuando los
países están en guerra”, indicó.
De igual forma, el diputado DC Roberto León, también miembro de la
instancia parlamentaria, sostuvo que le preguntará detalles de esta
información al secretario de Estado para evaluar si se trata de una
situación “buena o mala”.