Un pueblo bicentenario pelea contra los rascacielos en Hong Kong
Domingo, 18 de marzo de 2012
Pak Sha O espera permanecer intacto pese al predominio de los rascacielos.
En un valle apartado en una de
las ciudades con mayor densidad de población del mundo se ubica un
pueblo construido hace dos siglos, y sus habitantes han decidido
plantarle cara a los urbanistas para preservar su modo de vida y
patrimonio arquitectónico.
En el ultramoderno Hong Kong, los residentes del
pueblo de Pak Sha O están decididos a que una empresa de construcción
no logre su objetivo de levantar edificios y echar por tierra sus
esfuerzos arduos de varias décadas para conservar intacta la esencia del
lugar, como informa desde China la corresponsal de la BBC Juliana Liu.
Pak Sha O fue construido por el pueblo Hakka a principios del siglo XVIII.
Los integrantes de esta comunidad ética -a la
que perteneció el líder chino Deng Xiaoping bayo cuyo su liderazgo, la
República Popular China emprendió las reformas económicas de
liberalización económica- eran en su mayoría agricultores.
Los Hakka plantaban arroz, criaban cerdos y construían distintivas casas blancas.
La década de los años 70 del siglo pasado fue un
momento crucial para la comunidad, cuando la mayoría de los residentes
comenzaron a abandonarla.
En peligro
Ya los vecinos de Pak Sha O -donde viven algunos ciudadanos occidentales- han conseguido ciertos logros.
Deng Xiaoping es el miembro más famoso de la comunidad étnica Hakka.
Algunos de los edificios han sido designados como sitios de patrimonio y no puede ser dañados.
También, como explica Liu, se ha logrado impedir la demolición completa del pueblo.
No obstante, la periodista destaca que en Hong Kong el desarrollo siempre ha tenido prioridad sobre la conservación.
Y ese esa es una problemática que trasciende
Hong Kong: el primer censo cultural en más de 20 años, recientemente
publicado, indica que unos 44.000 lugares del patrimonio cultural chino
han desaparecido en los últimos años.
Además, el censo mostró que alrededor del 25% del patrimonio chino existente presenta un mal estado de conservación.
Un funcionario citado por los medios estatales
chinos afirmó que muchos de esos lugares patrimoniales se encuentran
desprotegidos y han sido demolidos por empresas constructoras para
acometer nuevos proyectos.
El informe del gobierno chino no especificó qué monumentos o edificios se han visto afectados.
Hoy los residentes de Pak Sha O mantienen la
esperanza de que su pueblo pueda mantenerse como un oasis de calma y
permanecer intacto pese al predominio creciente de los rascacielos
chinos.