SEÑOR JORGE PAVEZ URRUTIA, en su calidad de presidente del colectivo político FUERZA SOCIAL y DEMOCRATICA y dirigente nacional del Colegio de Profesores de Chile:
La fuerza social y democrática, cuyos miembros mas connotados son el ex presidente del colegio de profesores Jorge Pavez Urrutia y Darío Vásquez miembro de su directorio nacional han publicado en su página electrónica una nota respecto del proyecto sute y, nos permitiremos algunas reflexiones al respecto.
Sin duda es el primer documento emanado de alguna tendencia de los profesores colegiados, aunque sea desde su trinchera política , que toma en serio la tarea de opinar respecto de nuestro proyecto y no se va en descalificaciones de dudosa monta como las que hemos sido testigos en las últimas semanas. Eso, sin duda es valorable.
Concordamos con ellos en la necesidad de lograr la más amplia unidad de todas las organizaciones, pero… de las que estamos contra el capitalismo en cualquiera de sus expresiones, y no contra del sistema neoliberal, solamente, como le llaman ustedes. También concordamos en que esta unidad se da sobre la base de un movimiento social amplio, democrático, participativo, etc, pero… agregamos nosotros, que sea clasista y para que levantando las banderas de los trabajadores y trabajadoras en nuestro país y en Latinoamérica busque la liberación económica de sus pueblos y la transformación revolucionaria de la sociedad.
En el segundo párrafo nos dicen que queremos re crear y re constituir el SUTE. Aclaramos, no somos conservadores ni pequeños burgueses que quisiéramos retrotraer la historia al momento en que nos acomode. Nunca dijimos “recrear el SUTE”, siempre hemos dicho que queremos REFUNDAR el SUTE, reconstruyendo ideológica y orgánicamente el carácter este Sindicato, en concordancia con los tiempos que vivimos, con la experiencia acumulada y con las tareas que la correlación de fuerzas actual nos exige, es decir, homologar su experiencia,
Las leyes a que ustedes seguramente se refieren en su tercer párrafo son a las de la dialéctica y del materialismo histórico, que por supuesto que si usamos. Nuestra lectura es que las condiciones objetivas para avanzar en el sentido que proponemos en nuestro Proyecto están dadas. Hoy más que nunca se necesita de tal unidad. La arremetida en contra de los trabajadores es innegable y ante ella, la única respuesta posible es la unidad, desde las bases y con control vigilante sobre las dirigencias, en especial, en este caballito del sistema, el Colegio de Profesores de Chile.
Nos informan los compañeros, cosa que ya sabíamos, que el SUTE funcionó entre 1970 y 1973 y que fue disuelto por Pinochet tras el golpe militar y, en su reemplazo se funda el colegio de profesores en 1974.
Lo que no dicen los compañeros es que fueron ellos los que dirigieron esta organización por tres períodos y que NADA hicieron por cambiar su naturaleza jurídica, su constitución no clasista, su funcionalidad para con el sistema. Saludamos su deseo de unidad pero no podemos compartir el que no hayan hecho NADA para cambiar al colegio de profesores en su estructura.
Sus estudios estadísticos, muy bien documentados ciertamente tienen el apoyo de la ciencia social y en la tecnocracia respectiva, hasta no sirven en nuestros avances, lo que también valoramos.
Nuestra propuesta NO desconoce que la historia se mueve por fuerzas pero no admitimos que éstas sean indomables. “La historia la hacen los pueblos” y somos pueblo y queremos aportar a ella. Quien la escribe sin duda siempre es el ganador. Pero para que haya ganadores se requiere perdedores y, por lo tanto, derrotados y, que nosotros sepamos, el único derrotado es el que no lucha. Consecuentemente con nuestra historia, seguimos luchando por lo que no estamos derrotados.
Hablan de una contra revolución en 1973 como si se hubiera estado en presencia de una revolución en aquél tiempo. Sin duda era un período prerrevolucionario pero de ahí a decir que había una revolución dista mucho más de lo que ustedes podrían suponer. En veinte años no ha sido posible reconstituir la unidad, claro, tienen toda la razón, pero ¿porque? Porque, en nuestro caso, el de los trabajadores de la educación en general y de los profesores en particular, las dirigencias han sido las responsables de arrastrar a las bases a luchas meramente reivindicativas, o cuando han propuesto puntos políticos, como la defensa de la “educación pública”, lo han hecho para su reformitas del sistema, donde también es cierto, dirigentes han sido cooptados, y entre ellos muchos de los actuales dirigentes del colegio de profesores, para su movilidad política.
Dicen, también que el movimiento social es prisionero de una cultura burocrática. Compartimos, de nuevo tienen razón. El colegio de profesores, la CUT son instituciones burocráticas que hay que cambiar y en eso estamos. Creemos firmemente que es cierto que los militantes de los partidos oficialistas, los de la Concertación y los de la izquierda reformista utilizan la organización para fines proselitistas y eso lo vivimos con cada una de las administraciones que ha tenido el colegio de profesores, desde Verdugo a la fecha.
Luego viene lo realmente sorprendente del análisis. Se refiere a la legalidad vigente. Lo tenemos claro: la legalidad burguesa siempre será un obstáculo para la organización de los trabajadores. Nosotros no le pediremos permiso a nadie para formar una organización de los trabajadores de la educación. Usaremos los resquicios legales que sean posibles pero, no nos entramparemos en ellos para avanzar. No es verdad que no podemos formar sindicatos como ya ocurre de hecho y también podemos formar asociaciones de funcionarios.
Nos dan la razón al mencionar el Código del trabajo que permite en su articulado la conformación de centrales y. más aún, la ley 19296 acepta la existencia de asociaciones de funcionarios en los casos de los municipios, sindicatos en las corporaciones y colegios particulares subvencionados y estas organizaciones pueden formar federaciones y confederaciones. ¿O no colegas de la Fuerza Social?
Nuevamente en la documentada exposición de la Fuerza Social se menciona el DL 2757 donde se permite la posibilidad de contar sus dirigentes con fuero, autonomía etc., y a su pregunta sobre el para qué, de nuestra intención entendemos, la respuesta está a la vista. Sus temores son totalmente infundados. Nos hablan de baja en la colegiatura (no siendo nuestra responsabilidad, obviamente) cuando, en realidad, sabemos que menos de la mitad de los profesores están colegiados, diariamente se retiran mas profesores, menos de la mitad de los colegiados vota en las elecciones. Etc. Etc.
La lucha central hoy día se plantea como la lucha en torno a la cuestión de la educación pública. Nos preguntamos ¿No seremos nosotros los profesores los más preocupados del tema? ¿Del mal trato a los profesores, por ejemplo? ¿Qué peor trato que la odiosa evaluación docente a la que fuimos entregados utilizando el viejo argumento del mal menor, por la dirección del colegio de profesores encabezada por uno de ustedes?
Nos permitimos responder a su afirmación “Mas que transformar mecánicamente al Colegio de Profesores en una organización que tuvo sentido hace cuarenta años, de lo que se trata es de democratizarlo”. ¿Puede ser sana y democrática una organización que tiene 15 dirigentes entre los cuales muchos de ellos llevan décadas sin pisar una sala de clases, menos en la educación municipalizada, “su educación pública”? Otra razón de que busquemos transformarlo dialécticamente, refundando el Colegio como Sindicato, y de paso democratizándolo.
¿Puede ser democrática una organización en que sus dirigentes además son representantes del colegio en empresas de las que forma parte? ¿Es legítimo el empresariado sindical?
Colegas: no necesitamos más y mejor Colegio de Profesores. Ustedes saben bien que cuando los sectores sociales necesitan instrumentos que dirijan sus luchas, los construyen y, cuando éstos no le sirven, simplemente buscan crear nuevos y mejores. El colegio es una organización agotada, definitivamente se ha transformado en un feudo de los partidos que se reparten el poder y los recursos para sus fines. Nosotros no queremos eso. Buscamos una organización de todos los trabajadores y trabajadoras de la educación.
Saludamos su iniciativa de reflexionar sobre nuestro proyecto. Estamos dispuestos a conversar con todo el mundo incluyendo ustedes por supuesto, si es en torno a la construcción de una organización clasista, transparente y que vaya mas allá de las legítimas luchas reivindicativas del magisterio en particular y de los trabajadores en general, como la que proponemos.
Reiteramos nuestra disposición al diálogo pero también con toda claridad les decimos: no pediremos permiso para construir organización. Así como lo plantearon ustedes, el proceso que culminó en la fundación del SUTE histórico fue largo y complicado. Estamos ciertos que este proceso nuestro no será distinto pero, no nos quedaremos sentados a ver cómo se configuran las condiciones.
Finalmente, aclaramos a ustedes, que no somos una “consigna”, sino un Proyecto Sindical nacido hace un año, cuyo nombre es Proyecto SUTE-Sindicato Único de Trabajadores de la Educación.
Saludos revolucionarios.
Febrero 2011, Proyecto SUTE
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