Audin Araya Alarcón fue director del Colegio Salesiano de Concepción en 2008, fecha a la que se remontan las acusaciones en su contra por abusar de jóvenes que querían postular al seminario.
Es el caso de Juan Pablo Medina, quien relató a la Fiscalía en junio pasado, que sufrió tocaciones de parte del sacerdote, situación que llevó a investigar su caso y el de otros 3 denunciantes, menores de edad y alumnos del Colegio Salesiano penquista.
Los menores fueron sometidos a pericias sicológicas en el Centro de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales Cavas, de Santiago. El organismo de la PDI realizó indagatorias y exámenes sicológicos a los adolescentes que interpusieron la acusación contra el sacerdote.
Medina, relató que Audin Araya lo tocó en sus genitales en más de una oportunidad, en solitario y también junto a uno de sus compañeros. Hoy manifestó su alegría por la comunicación que obtuvo desde la Fiscalía.
La resolución es conocida la misma semana en que el padre Fernando Karadima fue sancionado por el Vaticano, según información entregada por el presidente de la Conferencia Episcopal Ricardo Ezzatti, éste último también Salesiano y que estuvo en todo momento en conocimiento de la situación de Audín Araya. El joven afectado pidió que la Iglesia se haga parte.
Tras los primeros indicios que apuntaban a que el cura habría cometido abusos contra algunos de sus estudiantes, particularmente jóvenes con inclinación futura de sacerdocio, la Congregación decidió relegarlo de sus funciones, medida que en su momento tranquilizó a la comunidad escolar. Sin embargo, los afectados recurrieron a la justicia cuando Araya apareció ejerciendo en un colegio de la órden, en Puerto Montt.
El sacerdote también fue sometido a exámenes y peritajes sicológicos, y permanece en una casa de reposo de la órden Salesiana en Santiago.
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