Patricia Muñoz Garcìa

Patricia Muñoz Garcìa
Departamento Nacional Profesores Jubilados DEPROJ

lunes, 7 de febrero de 2011

EL FINANCIAMIENTO DE LAS FUERZAS ARMADAS  Y DE LA EDUCACIÓN
 
Dado que en estos últimos días se han conocido los cuestionamientos de la Contraloría a diversas compras realizadas por el Ejército de Chile, como fue la mansión para el Jefe del Estado Mayor, el Puente Mecano ( "que vale callampa" para el ex Ministro de Defensa Jaime Ravinet) y distintos tipos de armamento y material bélico, sobre lo cual existe la imposibilidad de conocer la transparencia de estas adquisiciones, ya que corresponde a recursos provenientes del 10% de las ventas de Codelco, como lo establece la Ley Reservada del Cobre, que por lo demás asegura el secreto de dichas compras e inversiones hechas por el Ejército; el presidente Piñera anunció la intención del gobierno de "reemplazar y sustituir" dicho modelo de financiamiento por un mecanismo "que se incorpore al presupuesto nacional". Y más adelante el mandatario explica que la idea "es que el gasto en Defensa esté ligado y sea coherente con la política de defensa nacional y con las necesidades y compromiso que Chile adquiere en esta materia”

Lejos es está una demanda que por años ha venido levantando la gran mayoría de los chilenos, que los recursos económicos que genera la venta del cobre sean invertidos en educación, salud y programas sociales que favorezcan a aquellos sectores más postergados por el sistema económico neoliberal, y que el presupuesto de las Fuerzas Armadas sea incorporado al Presupuesto Nacional, con toda la transparencia, el debate político y las fiscalizaciones que esto origina y que necesariamente deben darse en un gobierno democrático.

El presidente Piñera en el anuncio de esta nueva Ley  explica el propósito que lo motiva a dicho cambio: “que se otorgue a nuestras Fuerzas Armadas un horizonte de estabilidad que les permita planificar su acción de acuerdo a sus necesidades”. Se pretende también que haya un Fondo de Contingencia de la Defensa, “que permita  suplementar los presupuestos aprobados, cuando la necesidad lo requiera”.

Siendo entonces la voluntad política del gobierno de cambiar el sistema de Financiamiento de las Fuerzas Armadas sustentándolo  básicamente en el concepto de las necesidades, la pregunta que cabe hacer es ¿por qué no se procede de la misma forma en  el Sistema Educacional?. Si para las Fuerzas Armadas, que miradas desde el punto de vista económico neoliberal son empresas de muy baja productividad, es necesario un prepuesto basado en sus necesidades reales, ¿por qué para la educación se insiste en un sistema de financiamiento basado en la demanda, en la asistencia a clases de los alumnos y no en las necesidades que requiere el sistema educativo?, se refuerza un modelo de financiamiento fracasado y que ha originado grandes déficit en las municipalidades, con el consiguiente daño en la calidad de la educación para nuestros estudiantes y deudas de diversa índole para con el magisterio; hasta donde sabemos a ningún miembro de la Fuerzas Armadas se le adeudan Bonos o Asignaciones legales, y jubilan en condiciones privilegiadas en relación al resto de los trabajadores chilenos.

Entonces si de justicia se trata, si realmente el gobierno honra el compromiso y las necesidades que Chile adquiere en materia educacional, tal como lo dijo el presidente en el caso de las Fuerzas Armadas, se debe reemplazar  y sustituir el actual modelo de financiamiento de la educación por un mecanismo que permita cumplir con todas las necesidades que demanda una educación de calidad para todos nuestros estudiantes.
Un presupuesto que al igual que a las Fuerzas Armadas asegure un horizonte de estabilidad a los docentes que les permita planificar su acción de acuerdo a las necesidades educativas de cada establecimiento, sin que ellas estén determinadas a la actual subvención por  la asistencia de los alumnos al establecimiento educacional.

Y en la eventualidad que en el desarrollo del proceso educativo nacional existieran necesidades que no alcanzan a cubrirse con los recursos existentes, es una excelente idea que al igual que para las fuerzas Armadas, haya un Fondo de Contingencia de la Educación, que permita  suplementar los presupuestos aprobados, cuando la necesidad lo requiera.

La exigencia es entonces no más trato privilegiado para un determinado sector, el argumento del importante rol que cumplen las Fuerzas Armadas en un sistema democrático puede resultar tan relativo como falaz, en este tema necesario es recordar las reflexiones del maestro Roberto Munigaza, premio Nacional de Educación, quién declaraba al recibir su galardón: “en un gobierno democrático los profesores somos aquellos soldados que resguardamos las fronteras con la barbarie con lápices y nuestros conocimientos”

Es por tanto el momento político más oportuno para que temas como el financiamiento de las Fuerzas Armadas, de la Educación y de la Salud se debatan ampliamente, no sólo en el ámbito del Parlamento y de los Partidos políticos, sino que por toda la ciudadanía, temas como estos no pueden dejarnos indiferentes, más aún si se comprometen los recursos que generan todos trabadores del país, de lo contrario, no cabe la menor duda que los sectores privilegiados nuevamente serán las Fuerzas Armadas y  el empresariado con inversiones en Educación y Salud




Carlos Cifuentes López
Profesor de Castellano


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PEDRO ANTONIO GÀLVEZ SARABIA
Presidente Provincial Chacabuco
Colegio de Profesores de Chile A.G

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