Patricia Muñoz Garcìa

Patricia Muñoz Garcìa
Departamento Nacional Profesores Jubilados DEPROJ

sábado, 22 de enero de 2011

¿Qué pasa con la violencia en las escuelas?

¿Qué pasa con la violencia en las escuelas?

Jan. 21 , 2011

Por Jaime Retamal

No sabemos realmente qué es lo que pasa. Tenemos cifras nacionales de una encuesta cuantitativa (self-report), tenemos otras por ahí de una universidad, por allá de una fundación. Cifras, que sólo nos muestran frecuencias de agresiones y victimizaciones categorizadas. Tenemos además, una mediatización potente de algunos hechos lamentables que rápidamente fueron catalogados –mal catalogados- como bullying. Y finalmente tenemos la voluntad política de hacer algo, sólo que mediante acciones y proyectos de ley que dejan ver con mucha mayor claridad que en realidad no sabemos lo que pasa.

En realidad, para saber qué es lo que pasa, necesitamos de las metodologías cuantitativas pues nos introducen en el campo del fenómeno exploratoriamente. Podemos decir, existe. Y más o menos estas son las agresiones. Podemos hacer incluso más y más regresiones con la finalidad de apostar por ciertos factores de riesgo y de protección que veamos como importantes de destacar: desigualdad, tipo de establecimiento, barrio, familia, características del director, de los profesores, etc.

No obstante, es necesario avanzar de la exploración -rápidamente- a la comprensión. Rápidamente, por las víctimas y porque, es importante decirlo, el problema es mucho más de fondo cuando afrontamos directamente la pregunta por lo que pasa y por tratar de saber lo que pasa.

Hemos trabajado durante este año entrevistando a profesores con más de 30 años en el sistema público, que actualmente están trabajando en liceos deteriorados en su clima, en su ambiente, en su infraestructura, en su organización. ¿Por qué un profesor sigue en un liceo que está tan deteriorado? ¿Qué nos puede decir de cómo él cree que la educación pública se ha venido abajo tan sistemáticamente? ¿Qué acontecimientos indica como emblemáticos? ¿Qué ha aprendido de su experiencia? ¿Qué hace?

Las respuestas son todas decepcionantes a la luz de toda la información comparada que conocemos sobre violencia escolar, clima escolar y gestión de la convivencia escolar. Los directores muestran una incapacidad de liderazgo y gestión, los inspectores son más bien autoritarios, los orientadores sobre todo paternalistas, el personal de apoyo pauperizado laboralmente, y -obviamente- los profesores y los estudiantes hacen la dupla perfecta para entrar en la dialéctica de la mediocridad escolar. Pero, repito, a la luz de la experiencia y la evidencia comparada.

Porque es sin duda, una complejidad de factores externos a la sala de clases y al liceo, los que –casi de la mano- los han llevado hacia la decadencia. Huelgan medidas directas al fenómeno de la violencia en las escuelas y liceos, pero urge que estructuralmente el sistema entre en una dinámica virtuosa de aprendizaje y conocimiento.

Esa dinámica virtuosa no está necesariamente en la idea de los liceos de excelencia. Este fin de semana, conocimos por un semanario, cómo un profesor de matemáticas en un liceo de excelencia de Santiago trata de “idiotas” a los estudiantes de 4º medio que creen o sienten que obtendrán menos de 800 puntos en la PSU. Claramente ese, tampoco es el camino. El camino que lleva todo por las riendas de la competitividad o la gestión gerencial de las escuelas. También puede ser violenta y perjudicial.

Hace un par de meses, salió el excelente último libro de Diane Ravitch “The Death and Life of the Great American School System: How Testing and Choice Are Undermining Education”.
Ella nos cuenta cómo la educación pública –y la democracia- en Estados Unidos están en peligro debido a los intentos privatizadores del sistema escolar. Es extraordinario, pues ella en algún minuto estuvo con y para esos intentos (fue asesora de Bush padre en educación). Sin embargo, ella comprendió que el camino de la privatización está rotundamente equivocado. Y nos da un pista para comprender su conversión, pues acaso, cuando los hechos cambian ¿no es comprensible cambiar también de modo de pensar?

Investigador Universidad de Santiago de Chile
Académico del Magíster en Educación
Jefe de Carrera Educación General Básica 


Los resaltados son intervenciones personales.



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PEDRO ANTONIO GÀLVEZ SARABIA
Presidente Provincial Chacabuco
Colegio de Profesores de Chile A.G

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