FOTO .ALUMNOS DE LA COMUNA DE PEDRO AGUIRRE CERDA.
27/03/2017
La matrícula de estudiantes extranjeros en
los liceos municipales llegó a 33.613 en 2016. Un cálculo grueso de la
inversión pública, requerida en subvención por esos alumnos, cifra el
monto en cerca de US$68 millones anuales.
Inmigración y educación, son dos conceptos que se han ido
entrelazando en las últimas décadas. Según la Encuesta Casen 2015, la
población de migrantes en el país era de 465 mil personas. Para 2017, se
espera que el Censo revele que la población de extranjeros se acerque a
las 600 mil personas. Sin embargo, esta no es la única cifra que ha
mostrado modificaciones en los últimos años, ya que según datos del
Ministerio de Educación (Mineduc) la matrícula de inmigrantes en la
educación municipal ha tenido un fuerte aumento entre 2014 y 2016.
Hace tres años las estadísticas señalaban que la educación
municipal en Chile comenzaba un proceso de cambio. Esto porque el
porcentaje de extranjeros en las aulas de clases cada vez tomaba mayor
fuerza.
Alrededor de 13.046 migrantes ingresaban en 2014 a la
educación municipal, en donde 1.155 del total pertenecían a estudiantes
bolivianos y 1.111 a colombianos, quienes daban inicio o continuaban su
etapa escolar en Chile.
Un año después, a esta cifra se sumaron 6.251 extranjeros,
quienes en su mayoría eran de nacionalidad peruana. Además, comenzaba a
presentarse otra variable en el país, 287 haitianos se incorporaban por
primera vez a la educación pública en 2015.
En 2016 el número de extranjeros en los colegios volvió a
crecer, llegando a un nuevo peak. Según los datos entregados por el
Centro de Estudios del Mineduc, la cantidad de migrantes en liceos
municipales llegó en 2016 a 33.613 alumnos, lo que equivale a un alza de
79,3% en relación a 2015 y de 157% en comparación con 2014. Asimismo,
el total de extranjeros registrados en el sistema municipal durante el
año pasado representó el 2,6% de la matrícula total.
La cantidad de estudiantes inmigrantes en el sector
municipal significan una inversión pública cercana a US$68 millones,
considerando en un cálculo grueso una subsidio promedio por alumno de
$112.000 mensual, tomando además como supuesto que estas personas
reciben la subvención preferencial destinada al 40% más pobre de la
población. Hay que recordar que el Estado de Chile no hace distinción
respecto de la nacionalidad de los niños y adolescentes en los colegios,
para términos de inversión en educación.
El jefe del Departamento de Migración y Extranjería, Rodrigo
Sandoval, sostuvo que entre los principales factores del alza en la
matrícula de inmigrantes se destaca que “la migración que llega a Chile
tiene una intencionalidad laboral, por ello, viene acompañada de su
familia, y esas familias se desarrollan en distintos ámbitos y uno de
ellos es la educacional”.
En tanto, el investigador del Centro Nacional de Estudios
Migratorios de la Universidad de Talca, Gustavo Rayo, indicó que el país
no está preparado para enfrentar esta nueva realidad. “Chile no ofrece
en la actualidad condiciones de integración ni de inclusión acorde a lo
esperado por la población extranjera migrante”, afirmó.
El incremento de extranjeros se contrapone con la evolución
de los alumnos chilenos en el sistema municipal, los que han disminuido
entre 2014 y 2016 en 2,9%.
Hace tres años, 1.276.782 chilenos asistían a liceos
municipales. En 2015 la cifra bajó a 1.271.619 personas y en el último
año se redujo a 1.239.884. Para los próximos años se podría seguir
viendo una merma en la matrícula de chilenos en la educación pública.
Educación pagada
En cuanto a la educación subvencionada, las matrículas de
extranjeros aumentó desde 7.931 en 2014 a 20.387 alumnos el año pasado,
en donde se destacó la matrícula de estudiantes peruanos. En tanto, en
la educación particular, la cifra pasó de 1.387 a 6.160 estudiantes
entre 2014 y 2016, siendo los argentinos los que más presentes
estuvieron en estos establecimientos.
A raíz de la creciente llegada de inmigrantes al país, los
desafíos que se avecinan son grandes. En esta materia, Sandoval precisó
que uno de los cambios que se debe realizar es “la facilitación de que
todos los inmigrantes en edad de estudiar puedan acceder a la visa de
estudiante más allá de si su condición es legal o ilegal”. Por ello,
acotó que “no existe ninguna limitación para que un niño extranjero sea
cual sea la condición migratoria de sus padres, pueda acceder a
matrícula escolar y a visas”.
Asimismo, Rayo comentó que dentro de los principales
problemas en esta temática se encuentra la discriminación: los
obstáculos experimentados, por ejemplo, por la población haitiana debido
a las barreras idiomáticas han sido particularmente críticos”,
añadiendo que “de acuerdo a distintos estudios realizados últimamente,
son quienes experimentan con mayor fuerza un sentimiento de
discriminación”. Por último, el experto sostuvo que “la posibilidad de
continuar estudios medios o superiores en Chile es, sin duda, un camino
de inclusión fundamental para cualquier extranjero”.
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