Hoy cuando las y los trabajadores de la educación y en particular el profesorado retomamos la lucha por mejorar nuestras condiciones laborales y de vida, es que se hace tremendamente necesario dar pasos definitivos para alcanzar nuestras demandas, es decir, para triunfar.
Luego de que las bases del profesorado organizado al interior del Colegio de Profesores rechazaron el Proyecto de Reforma Educativa del Gobierno de la Nueva Mayoría por considerarla insuficiente, nuevamente los dirigentes tanto del Partido Comunista como de los otros Partidos de la Nueva Mayoría que están en la dirección del Colegio de Profesores, buscan subordinarnos al gobierno neoliberal de Bachelet, intentando hacernos creer que el Protocolo de Acuerdo sobre la Agenda Corta es un gran logro.
Lo cierto es que, como muchos ya se han dado cuenta, las respuestas a los cinco puntos son ambiguas, abstractas e insuficientes, por cuanto no satisfacen las necesidades planteadas (tanto en lo referido a la titularidad, como al ingreso mínimo y al agobio laboral). El Mineduc sólo plantea intenciones pero no soluciones, incluso el incentivo al retiro también tiene “letra chica”. Y en el caso de la deuda histórica, como se puede ver en el documento oficial, el gobierno hace caso omiso (ver documento en http://www.colegiodeprofesores.cl/images/Procolo_de_Acuerdo_V_F.pdf).
Frente a lo anterior, desde Nuestra Clase planteamos cómo evitar un nuevo "Protocolo de Acuerdo" que atenta contra las necesidades e intereses de los profesores. Para ello consideramos que es necesario que salgamos, colegiados y no colegiados, a participar masivamente en la consulta nacional, planteando un RECHAZO a este protocolo. Sin embargo no basta con rechazar, es necesario que organicemos la lucha por nuestras demandas. Para esto debemos agruparnos, dando inicio a un proceso de participación en discusiones y debates, en todos los colegios, a través de asambleas de base, para tomar nuestras decisiones en un Congreso Educativo de Lucha, que genere una amplia movilización de docentes junto al movimiento estudiantil.
Lo cierto es que, como muchos ya se han dado cuenta, las respuestas a los cinco puntos son ambiguas, abstractas e insuficientes, por cuanto no satisfacen las necesidades planteadas (tanto en lo referido a la titularidad, como al ingreso mínimo y al agobio laboral). El Mineduc sólo plantea intenciones pero no soluciones, incluso el incentivo al retiro también tiene “letra chica”. Y en el caso de la deuda histórica, como se puede ver en el documento oficial, el gobierno hace caso omiso (ver documento en http://www.colegiodeprofesores.cl/images/Procolo_de_Acuerdo_V_F.pdf).
Frente a lo anterior, desde Nuestra Clase planteamos cómo evitar un nuevo "Protocolo de Acuerdo" que atenta contra las necesidades e intereses de los profesores. Para ello consideramos que es necesario que salgamos, colegiados y no colegiados, a participar masivamente en la consulta nacional, planteando un RECHAZO a este protocolo. Sin embargo no basta con rechazar, es necesario que organicemos la lucha por nuestras demandas. Para esto debemos agruparnos, dando inicio a un proceso de participación en discusiones y debates, en todos los colegios, a través de asambleas de base, para tomar nuestras decisiones en un Congreso Educativo de Lucha, que genere una amplia movilización de docentes junto al movimiento estudiantil.
Creemos que en oposición, tanto a la ofensiva de la Derecha, como al dialogo ciudadano del gobierno con cúpulas dirigenciales que entregan en acuerdos entre cuatro paredes nuestras demandas, debemos oponer la unidad de trabajadores y estudiantes en la lucha, comenzando por este 21 de agosto en las calles y poniendo el máximo de nuestras fuerzas en la preparación del 4 de septiembre, para hacer de esta fecha mucho más que una gran marcha. Para lo anterior es necesario que los profesores hagamos sentir nuestra presencia en esta lucha, única forma de revertir los negociados que vienen instalando los dirigentes de la NM que hegemonizan la conducción del gremio en acuerdo con su gobierno bacheletista. En este sentido, pensamos que la unidad de colegiados y no colegiados así como de trabajadores y estudiantes es clave para imponer al gobierno todas nuestras demandas laborales mediante una amplia lucha.
En esta perspectiva, y teniendo en cuenta que los dirigentes burocráticos de la Nueva Mayoría harán funcionar todos los recursos con que cuentan para aprobar el protocolo de acuerdo y echar por la borda la satisfacción de nuestras demandas, enfatizamos en un llamado a todas las organizaciones e individuos críticos y democráticos a generar un POLO que se plantee la lucha por la unidad desde las bases del profesorado, superando las disputas de caudillos y la división entre organizaciones de trabajadores. A la vez que es necesario enfrentar organizada y permanentemente a la burocracia entreguista al interior del CdP, no queremos dirigentes que ponen por sobre los intereses de los trabajadores las políticas del gobierno de la NM, priorizando por su militancias en los partidos que la componen (PC, PS y Radicales) y menos aun que en ello actúen en alianza con la derecha RN, como lo vienen haciendo los dirigentes que son parte de los partidos de gobierno. Para superar esto es clave pelear por la refundación del CdP bajo democracia directa.
De esta forma, concordamos en que lo que hace falta hoy es un Congreso Educativo, como plantean muchas agrupaciones, pero nosotros creemos que debe ser de lucha, que se desarrolle no sólo afuera sino impulsado desde y en conjunto con el Colegio de Profesores, por eso es necesario pelear por imponerlo al Directorio Nacional. Este ha de tener delegados de base y revocables, encuentros y asambleas periódicas desde donde se impulsen y sostengan movilizaciones para que la marcha de este jueves 21 y del 04 de septiembre no sean un par de hitos rutinarios más, sino que, por el contrario, sirvan para retomar la lucha del 2011 que tuvo en jaque a los poderosos de este país y llevarla más allá, hasta obtener nuestras demandas, única vía realista para alcanzar íntegramente los triunfos de la Clase Trabajadora. En oposición a la consigna de "un parlamento para Bachelet", donde estamos viendo que no están dispuestos a cedernos, que por el contrario vienen retomando la política de los consensos que sostuvieron durante todos los gobiernos concertacionistas en que "la alegría" nunca llegó, decimos “que la crisis de la educación la paguen los sostenedores”.
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