22/12/2013 | Por María Cristina Prudant
De un tiempo a esta parte quedó claro que los movimientos sociales, independiente de quien gobierne el país, van a estar permanentemente en las calles luchando por sus derechos. La ciudadanía ya aprendió a organizarse, se produjo el despertar social y es por ello que a la presidenta electa, Michelle Bachelet, le esperan días difíciles, sobre todo con los estudiantes. Sin embargo, un buen manejo de la realidad y la construcción de puentes de comunicación y participación pueden evitar cualquier bochorno.
De un tiempo a esta parte quedó claro que los movimientos sociales, independiente de quien gobierne el país, van a estar permanentemente en las calles luchando por sus derechos. La ciudadanía ya aprendió a organizarse, se produjo el despertar social y es por ello que a la presidenta electa, Michelle Bachelet, le esperan días difíciles, sobre todo con los estudiantes. Sin embargo, un buen manejo de la realidad y la construcción de puentes de comunicación y participación pueden evitar cualquier bochorno.
"Estamos
dispuestos a iniciar un camino de diálogo para tratar los temas
relativos a la Reforma Educacional, pero siempre y cuando se haga bajo
las condiciones planteadas por el movimiento estudiantil, porque no
vamos a ser cómplices de un maquillaje al modelo (educacional), ni
tampoco de una reforma que venga a reoxigenar un sistema neoliberal, que
ha fracasado en la educación chilena".
Sin duda, los estudiantes serán un escollo grande en el camino de 4 años de administración del Estado que le corresponderá a Michelle Bachelet a partir del 11 de marzo de 2014.
Cuando faltaban dos días para que se realizara la votación de la segunda vuelta, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) endureció sus posturas y notificó a las candidatas presidenciales que sus propuestas en materia de educación no los complacen. Desde el fin de semana recién pasado el blanco de sus críticas pasó a ser la Presidenta electa.
Los universitarios, encabezados por la presidenta de la Fech, Melissa Sepúlveda, y los dirigentes Naschla Aburman (FEUC) y Javier Miranda (FEC), confirmaron en un comunicado que ninguna de las candidatas ha representado en sus programas las demandas del movimiento estudiantil.
En el caso de la candidatura de la Nueva Mayoría, según dicen los estudiantes, "limita las demandas del movimiento social y tergiversa su contenido y no toma en profundidad lo que el movimiento estudiantil requiere".
La mayor preocupación de los dirigentes es que no se menciona cómo se realizarán las reformas en educación y cómo integrarán a los estudiantes en el proceso.
No a la comisión de expertos
En torno a las declaraciones de los universitarios, Álvaro Elizalde, vocero del comando de Michelle Bachelet, sostuvo que "aquellos que son escépticos respecto de las transformaciones, la realidad les demostrará que están equivocados".
Por lo pronto, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Naschla Aburman, dijo que la solución no pasa por crear una comisión de expertos. "Somos los estudiantes quienes debemos ser los actores fundamentales en este proceso. Una reforma educacional se hace con nosotros o no se hace", advirtió.
Al igual que ellos, la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) también llamó a reiniciar movilizaciones el próximo año. A una semana del proceso eleccionario de la segunda vuelta, se reunieron en Osorno para promover la refundación de la ley Orgánica con miras al Congreso que desarrollarán en marzo del 2014.
Los secundarios están en una actitud mucho más dura, ya que no les creen a los ex dirigentes estudiantiles como Camila Vallejo, Karol Cariola, Giorgio Jackson o Gabriel Boric, que fueron electos diputados, porque consideran que no representan la base popular, poniendo en duda su aporte hacia las demandas estudiantiles.
Pablo Toro, vocero de la ACES en la región Metropolitana, remarcó que la organización buscará el diálogo en las calles, asegurando que "no será el Gobierno el que impondrá la agenda, sino el propio movimiento estudiantil".
La articulación de movimientos sociales
Los estudiantes quieren unirse a los trabajadores, a los pobladores y a todo movimiento de base popular que reivindique sus demandas. Así lo han expresado claramente los dirigentes estudiantiles.
El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC), Javier Miranda, llamó a los secundarios y universitarios a conformar un bloque de lucha social junto a los trabajadores: "Nuestra lucha no se acaba con estas elecciones, continúa. Por eso el llamado es a mantener el nivel de las movilizaciones y de la agitación social para el próximo año".
La presidenta de la Fech puntualizó que "lo que se espera es que en 2014 "podamos tener un movimiento fortalecido no sólo de los estudiantes, sino que de todos los actores sociales que se han manifestado en los últimos años y no solamente por la educación, sino que por sus condiciones de vida".
En esa articulación pretenden encontrar "la fuerza suficiente para presionar al próximo gobierno. Sabemos que la única garantía que tenemos es la propia fuerza de nuestra movilización", señaló.
Le interesa que el próximo ministro de Educación esté dispuesto "a entregar una visión de que la educación es un derecho social", de modo "que nos permita avanzar hacia la gratuidad y la constitución de una educación transformadora".
Naschla Aburman (FEUC), en tanto, espera que el próximo sea un año "de movilizaciones. Debe ser "convocante -expresó- porque necesitamos estar juntos en esto con las organizaciones sociales y porque hay esperanza de poder concretar las cosas con los movimientos sociales".
El vocero de la Confederación Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), Moisés Paredes, considera "importante entender que la política pública se haga con participación de la ciudadanía. No tan solo en Educación, sino en todos los ámbitos en los cuales se quiera realizar reformas y de eso también generar confianza dentro de la sociedad civil. Por ejemplo, para poder sopesar los niveles de abstención y de esa forma generar pertenencia con las políticas que tiene el país y que eso repercuta en una participación masiva, no solo en las elecciones, sino cómo la ciudadanía puede participar en la construcción de políticas públicas".
Para el dirigente, "las movilizaciones del próximo año son innegables. Las declaraciones del Confech y de las demás organizaciones muestran esa disposición. Nosotros no creemos que se trate de movilizarse porque Bachelet está en el gobierno, sino porque debe haber un sentir, una demanda y también ese liderazgo debe ser constructivo, acorde con los planteamientos que se hagan desde el gobierno".
Agregó que se exigirá a las autoridades "que se entienda que la democracia no es tan sólo demostrativa, sino que es participativa y eso es básico al construir política pública con las organizaciones estudiantiles, que fueron en definitiva los que colocaron el tema en la palestra e hicieron el diagnóstico. Es hora que las organizaciones sean parte de su solución en una mesa democrática, pero se debe dar pie para que los estudiantes participen en la construcción de esa reforma", dijo el dirigente estudiantil a Cambio21.
A la calle
Iván Fuentes, el dirigente pesquero que saltó a la fama durante la movilización de Aysén en 2012 y lideró el movimiento "Tu problema es mi problema", ahora estará en la Cámara Baja como diputado y espera que "ojalá el mundo parlamentario entienda que los cambios se tienen que hacer en estos cuatro años".
"Podemos hacer de este un país democráticamente robusto, pero si no se hacen los grandes cambios que se están demandando en las calles podemos echar a perder el país que tenemos. Eso me preocupa. Los otros líderes que vienen no van a ser como Cariola, Jackson o Vallejo, la gente puede decir Pucha, lo intentamos en la calle, lo intentamos con los líderes de los movimientos sociales y no fue posible, entonces ahora será en mala de verdad", comentó el diputado electo.
El líder aisenino aseguró que "jamás me pondría delante de los movimientos, me voy a poner detrás de ellos a colaborar. Eso lo aprendí de un gran líder como es Raúl de la Puente. Espero que en estos cuatro años podamos hacer los cambios que faltan y si el físico me aguanta después otros cuatro años más y estaría de nuevo en la calle, no me aguantaría".
El control sobre los movimientos
Según el cientista político Guillermo Holzmann, el movimiento estudiantil estará en alerta con el próximo gobierno, porque "si uno mira cómo se ha ido dando en el programa, la solución al tema de la calidad de la educación desde el punto de vista de la equidad, oportunidad y controles, claramente ha sido lenta y eso ha sido desde la primera administración de Michelle Bachelet".
Por esta razón, explicó a Cambio21, "nace la posición de grupos independientes, anarquistas de diferente tipo, de la izquierda dentro de la Confech, que han instalado un discurso de esa naturaleza (tomarse las calles), tanto al interior de las universidades como en distintos movimientos o grupos. Ya está en la percepción política que el gobierno de Michelle Bachelet tendrá que ver cómo lo maneja, de tal manera que no signifique un ruido, una interferencia dentro de su lineamiento estratégico".
En cuanto a las movilizaciones relacionadas con otros temas, como los medioambientales, urbanos, de derechos humanos y particularmente los laborales, Holzmann asegura que es ahí donde están los mayores riesgos.
"El peor escenario que podría enfrentar Michelle Bachelet es la suma de todos ellos, a los que obviamente se van a sumar los estudiantes. Es ahí donde están los temas más complejos, y se produce una mezcla con las hidroeléctricas, la energía. El problema es cómo Bachelet logra separar esos movimientos y que no se le vengan todos encima", apuntó el cientista político.