El jurado destacó la originalidad e importancia del trabajo de la antropóloga, autora de Madres y huachos y Mitos de Chile.
por Marcelo Morales C. -
La publicación en 1991 del libro Madres y huachos, alegorías del
mestizaje chileno, no sólo fue un inesperado éxito editorial, sino
también un hito dentro de la antropología chilena. Autora también de
libros como Mitos de Chile. Diccionario de seres, magias y encantos
(2005) y Cocinas mestizas de Chile. La olla deleitosa (2006), la antropóloga Sonia Montencino (58) es una referencia en los estudios étnicos, de género y culinarios. Una
trayectoria académica que fue distinguida ayer con el Premio Nacional
de Humanidades y Ciencias Sociales, otorgado por el Ministerio de
Educación.
“Creo que es un reconocimiento, no sólo a mi obra, sino que a toda la gente con la que he trabajado y sobre todo a las mujeres”,
dijo Montecino tras recibir el galardón. Licenciada en Antropología en
la Universidad de Chile y actual Vicerrectora de Extensión de la misma
casa de estudios, la académica y doctora por la Universidad de Leiden se
mostró sorprendida por el premio, al cual ya había sido postulada un
par de veces. “No tenía muchas esperanzas, porque a este país le falta
reconocer a la gente que trabaja en las líneas y la ribera en las que yo
trabajo, que no son repeticiones de los modelos tradicionales de
estudio”, agregó.
El premio ($ 18 millones y una pensión de 20 UTM) fue otorgado por un
jurado compuesto por la ministra de Educación, Carolina Schmidt; Víctor
Pérez, rector de la U. de Chile; Roberto Torretti y Karla Cordua,
últimos galardonados; Aldo Valle, rector de la U. de Valparaíso y
delegado del Consejo de Rectores; y José Luis Cea, en representación de
la Academia Chilena de Ciencias Sociales. Un fallo que fue argumentado
por la ministra Schmidt, quien señaló que “el jurado basó esta decisión
tomando especialmente en consideración la originalidad de su trabajo, la
importancia social que han alcanzado sus estudios sobre antropología de
género y etnografía nacional”.
Su distinción fue ampliamente respetada. Para Jorge
Pinto, Premio Nacional de Historia 2012, el reconocimiento “hace
justicia a su gran labor investigativa, ha puesto de relieve sujetos
históricos y sociales largamente olvidados como son los del mundo
mapuche”.
Un juicio con el que coincide el antropólogo José Bengoa (Historia
del pueblo mapuche), actual rector de la Universidad Academia de
Humanismo Cristiano. “Ella es una de las personas que instaló en
Chile el tema de los estudios de mujer y mestizaje. Su obra Madres y
huachos ya es un clásico en la literatura antropológica nacional”, afirmó.
Igualmente conforme con la premiación se mostró Agustín Squella,
Premio Nacional de Humanidades 2009. “No siempre los premios nacionales
hacen justicia, pero en este caso sí, sin ninguna duda. Sonia Montecino
es una brillante antropóloga, cuyos estudios en materia de género y
cultura, lo mismo que de gastronomía y cultura, son indispensables para
nuestra comprensión como el país diverso que somos”, dijo.