Estudiantes secundarios y universitarios chilenos realizaron esta mañana una nueva marcha por la educación que congregó a unas 80.000 personas para exigir el fin del modelo educativo instaurado por el gobierno del extinto general Augusto Pinochet hace cuatro décadas.
- / agencia de xinhua
Estudiantes secundarios y
universitarios chilenos realizaron esta mañana una nueva marcha por
la educación que congregó a unas 80.000 personas para exigir el fin
del modelo educativo instaurado por el gobierno del extinto general
Augusto Pinochet hace cuatro décadas.
Antes del mediodía de este jueves,
miles de jóvenes universitarios y secundarios, junto a profesores y
organizaciones sociales se congregaron en la Plaza Italia para
iniciar una marcha por el centro de la ciudad hasta la antigua
estación de trenes y hoy centro cultural Estación Mapocho a las
orillas del río de igual nombre.
La nueva marcha estudiantil se
registró a seis días de conmemorarse el golpe de Estado de 1973,
que instauró un gobierno militar de 17 años, encabezada por
Pinochet, que definió el modelo educativo del país aún vigente.
"Queremos terminar con el legado de
Pinochet", aseguraron los dirigentes, quienes culpan al régimen
militar de tener un sistema de educación de mercado e incluso a los
partidos de centro-izquierda que lo sucedieron por preservarlo y
aún reforzarlo.
El vocero Andrés Fielbaum,
presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de
Chile (Fech), dijo que "hace 40 años no sólo se perdió la
democracia y llegó la dictadura, también se empezó a convertir
nuestra educación en una mercancía".
A primeras horas de este jueves y
mientras los manifestantes se congregaban, los dirigentes dieron a
conocer un documento que resume sus demandas luego de una serie de
debates y análisis en los dos años de movilizaciones.
El documento "Demandas por una
Nueva Educación" plantea que el Estado sea el garante de la
educación y se comprometa a fiscalizar y dar los recursos
necesarios al sector.
"Educación pública, gratuita y de
calidad" resume el documento, un eslogan que se repite una y otra
vez en los cánticos y letreros de los jóvenes en la marcha.
Hacia este medio día la marcha se
reunió en el escenario cercano a la Estación Mapocho donde se
efectuó un acto cultural con bandas locales y discursos de los
dirigentes.
Más tarde comenzaron algunos
disturbios en las zonas aledañas, que protagonizaron encapuchados y
fuerzas especiales de la policía chilena.
Las manifestaciones estudiantiles
comenzaron en 2011 con un gran respaldo ciudadano, lo que socavó al
gobierno del presidente derechista Sebastián Piñera y se convirtió
en tema central en la campaña electoral por los comicios generales
de noviembre próximo.