Nuevo programa con foco en experimentación, rige desde este año para quinto y sexto.
por Génesis Moreno
Explorar en terreno, crear modelos, investigar y experimentar. Esas
son algunas de las habilidades que incluyen las nuevas bases
curriculares de la asignatura de ciencias de enseñanza básica,
publicadas por el Mineduc en marzo para quinto y sexto básico y que
desde 2012 rigen de primero a cuarto año.
Según expertos, los cambios introducidos al nuevo currículo, cuya
modificación anterior data de 2002, responden a una tendencia mundial.
¿El objetivo? Desarrollar la educación científica en edad temprana por
medio de la experimentación, es decir, con menos conceptos, pero más
profundidad.
Así lo explica María Jesús Honorato, coordinadora de la unidad de
currículum del Mineduc: “En un momento la ciencia se sofisticó mucho y
se enseñaba de forma muy teórica. Ahora, la idea es no saturar el
contenido y que los alumnos puedan descubrir en la naturaleza”.
Por eso, el 50% de los objetivos de aprendizaje apuntan a actividades
de aplicación y, a diferencia del currículo anterior, son mandatados y
no sugeridos para el docente. Durante la clase, los profesores deben
incluir actividades al aire libre, como también elaboración de
experimentos. Para eso, el currículo también incluye un programa de
estudio en el cual cada unidad contiene 10 actividades para aplicar,
además, en internet se pueden descargar láminas, videos de apoyo y
bibliografía.
Si bien al momento de su elaboración se consideraron diversas
propuestas de currículos extranjeros, entre ellos el de EE.UU.,
Finlandia y Singapur, se incluyeron temas propios del país, por ejemplo:
cómo enfrentar los fenómenos naturales como un terremoto, promover una
alimentación saludable y proteger el medioambiente a través del
reciclaje.
“El objetivo de estos cambios es que los alumnos vayan buscando
evidencia, discutiendo y encontrando soluciones. Ya no es el profesor el
único que entrega las respuestas o quien explica cómo es el mundo”,
dice Joseph Krajcik, investigador de la U. de Michigan State. El experto
participará de un seminario el próximo lunes, organizado por el Mineduc
y el Centro de Investigación Avan- zada en Educación de la U. de Chile
(Ciae), que busca enseñar a los docentes diversos métodos para aplicar
la ciencia de manera entretenida y didáctica en la sala de clases.
Futuros científicos
Si bien no es un objetivo específico, el nuevo currículo busca, de
manera indirecta, motivar el interés de parte de los escolares por
seguir carreras científicas.
“Aspiramos a que los estudiantes de 11 años se asombren de sus
descubrimientos en la naturaleza, se interesen por ella y mejoren así la
comprensión de los grandes temas científicos que los rodean. Esto
debería generar un impacto en la formación de ciudadanos haciéndolos más
participativos, creativos y críticos”, añade Honorato.