Rodrigo Alarcón L.
Decenas de estudiantes que alcanzaron alto
rendimiento en la última medición se agruparon en Puntajes Nacionales
por la Educación, con el objetivo de plantear una serie de críticas al
sistema de quintiles, becas y créditos, entre otros temas. “Este no es
un movimiento egocéntrico, es para toda la sociedad”, dicen.
Más de 40 estudiantes de Santiago, Coquimbo, Valparaíso, Curicó
y Concepción, entre otras ciudades, que lograron resultados máximos en
la última Prueba de Selección Universitaria (PSU), comenzaron hace pocas
semanas a reunirse bajo el nombre de Puntajes Nacionales por la
Educación.
El objetivo de la organización es hacer un diagnóstico y establecer
sus cuestionamientos sobre los principales problemas que afectan al
sistema de educación y plantear posibles reformas.
Además, la idea es “usar el hecho de ser puntajes nacionales” para
oponerse al estigma que pesa sobre el movimiento estudiantil como “gente
floja, que quiere todo gratis, que no se esfuerza y que son
tirapiedras”.
Así lo señaló Lucas Lodeiro, alumno de Licenciatura en Ciencias en la
Universidad de Chile, quien consideró que “estamos demostrando que
gente que se esforzó a nivel de excelencia académica esforzándose cuatro
años, cosa que no es tan fácil, y se esforzó por rendir bien en la PSU,
no está obteniendo los beneficios que tanto se nos promocionaron”.
“También estamos demostrando que en el movimiento estudiantil existen
mucha gente –para mí, la mayoría- que no es que quiere todo gratis y
porque sí, sino que quiere lograr salir adelante, tener verdaderas
oportunidades, una mayor inclusión respecto a la sociedad entera. Eso
queremos dejar claro como Puntajes Nacionales por la Educación, esto no
es un movimiento egocéntrico de parte de nosotros para lograr algo para
nosotros y quedarnos callados”, agregó.
Una de las principales críticas que ha planteado la organización es
al sistema de becas y créditos basado en la división por quintiles, es
decir, dividiendo a la población en cinco segmentos. De acuerdo a los
estudiantes, el mecanismo es engañoso y considera en los sectores más
favorecidos a estudiantes que igual necesitan beneficios para acceder a
la educación superior.
Así, sostienen que si la división se hiciera en percentiles -grupos
del uno por ciento de la población- el ingreso familiar supera levemente
el millón de pesos hasta el 97 por ciento, lo que dificulta pagar
aranceles universitarios que pueden fácilmente superar los 400 mil pesos
mensuales.
Por esto, la agrupación divulgó una declaración en la que respondió
al jefe de la División de Educación Superior del Mineduc, Juan José
Ugarte, quien sostuvo que el 80 por ciento de los alumnos recibe becas
PSU y solo el 20 por ciento más rico es excluido, basando sus números en
la división por quintiles.
Ignacio González, estudiante de Historia de la Universidad de Chile,
explicó que “el Gobierno dice que el 60 por ciento de los alumnos de más
bajos ingresos tienen asegurada la educación gratuita, una cifra que es
alta. Y claro, la señora que está en su casa ve la noticia y dice ‘yo
escuché en la tele que el 60 por ciento ya tiene educación gratuita’. Es
un juego de palabras, un juego matemático. Sobre esa falacia, queremos
decir que manejan las cifras y hacen creer a la gente que hay mayor
cobertura. La cifra no es errada, pero cómo dice la del Fondo Solidario,
por ejemplo, hipotéticamente podría acceder cuatro quintos de la
población, pero no es así”.
En ese sentido, los estudiantes recordaron que los alumnos que
obtuvieron los 850 puntos máximos en la última PSU fueron recibidos por
el ministro Harald Beyer en la Biblioteca Nacional, en una ceremonia en
la que se destacaron sus méritos académicos. Sin embargo, sostuvieron,
esos mismos méritos no se traducen en beneficios.
Rodrigo Castillo, estudiante de Derecho de la Universidad de
Concepción, dijo que “muchas personas, muchos de nosotros incluso antes,
piensan que por el hecho de ser puntaje nacional uno automáticamente va
a estudiar gratis o va a obtener una muy buena beca y el Gobierno lo va
a ayudar. Porque uno está acostumbrado a ver que las autoridades
reciben a los estudiantes en La Moneda, toman desayuno… pero finalmente
la ayuda concreta es bien poca”.
“Creo que el interés en nosotros es más para sacarse una foto, como
un apoyo para la gestión del Gobierno, pero más allá de eso no hay un
real interés por apoyar el mérito de los estudiantes que han tenido
buenos resultados”, añadió.
La organización Puntajes Nacionales por la Educación prepara un
documento en que expondrán sus principales críticas y que esperan
entregar al Presidente Sebastián Piñera, al ministro Harald Beyer y a
las autoridades educacionales de cada región.