Durante dos años acumuló evidencia en una silenciosa investigación
Por: Publicado: 10.10.2012
Cargando su dolor y sin
recibir ayuda, Fernando Ramírez investigó el accidente de aviación
ocurrido en febrero de 2010 en Nasca, donde perdió la vida su hijo
Matías. Aunque el informe oficial desestimó responsabilizar a la
aerolínea, él demostró las incoherencias de esa indagación y dejó en
evidencia la protección brindada a los dueños del negocio de los vuelos
sobre las Líneas de Nasca, rubro que mueve cerca de US$ 1,25 millón por
año. El juicio de primera instancia terminó el pasado martes 2. El dueño
de la aerolínea fue condenado a 10 años y Ramírez comenzó a vivir su
duelo en paz.