3 de octubre de 2012
El senador gremialista señaló
directamente al ministro Harald Beyer y a la directora de Presupuesto,
Rossana Costa, que existe una "diferencia de criterios" por parte de la
autoridad. Y enfatizó que la suya no es una idea personal, sino que una
posición que apunta fundamentalmente a que el gobierno cumpla los
compromisos que adquirió previamente, lo que va en su directo beneficio.
Recién iniciada la
tramitación del proyecto de Presupuesto para el año 2013, todo indica
que la partida de educación será una de las más controvertidas. Y no
sólo porque desde la oposición ya se hayan planteado dudas acerca del
real aumento de los recursos para esta cartera, sino porque también
desde la propia Alianza, el senador de la UDI Hernán Larraín ha
expresado similar inquietud, la que planteó directamente a la directora
de Presupuesto, Rossana Costa, y al ministro de Educación, Harald
Beyer.
Según el parlamentario gremialista, la cifra destinada a este
ministerio debería ser “adicional” a lo que se le destine producto de la
reforma tributaria aprobada en septiembre pasado con este único fin.
Larraín explicó que “efectivamente existe una diferencia de criterio”
entre la postura del gobierno y la propia. Ello, porque según el
primero “el Presupuesto 2013 para Educación crece respecto del 2012 en
un 9,4 por ciento, o en 1.200 millones de dólares, aproximadamente,
gracias al aporte de la reforma tributaria, cuyos ingresos se destinan
enteramente a este sector. Los ingresos de dicha reforma se estiman en
900 millones de dólares anuales, en promedio, ya que varían de año en
año. La diferencia sería la contribución de recursos que hace el
Presupuesto 2013 de ingresos generales”. Así, el Ejecutivo entiende por
cumplidos los compromisos de incluir toda la reforma en este presupuesto
y el compromiso adquirido durante la tramitación del presupuesto del
año pasado, que “incluye una importante cantidad de recursos para
diversos ámbitos, desde las salas cunas hasta la educación superior”.
Incluso Larraín va más allá, recordando que en esa oportunidad, el
Ejecutivo aseguró que no era necesaria una reforma tributaria para
financiar educación; “como había sido solicitado por los dirigentes
estudiantiles y la oposición”, porque se estimaba que con los ingresos
previstos por crecimiento económico y otros se podía hacer frente a los
desafíos que en esta materia se estaban asumiendo.
Por lo que tras conocer la propuesta para el año 2013, Larraín
manifiesta una “diferencia en los criterios utilizados por la
autoridad”. Y esta tarde afirmó que a su juicio “los compromisos
asumidos, tanto en la discusión presupuestaria del 2011 como en la
propuesta de la reforma tributaria del gobierno, se deben traducir en
una asignación mayor de recursos para educación, que los contemplados en
este proyecto de Presupuesto 2013”. En este sentido aclaró
enfáticamente que su postura lejos de obedecer a una idea personal para
asignarle mayores recursos a la educación, apunta fundamentalmente a que
el gobierno cumpla los compromisos que adquirió previamente, lo que va
en su directo beneficio.
Estos, en su opinión, son dos claramente identificables: financiar
con los recursos ordinarios de los presupuestos de los años 2013en
adelante los programas de educación que se anunciaron y aprobaron en
noviembre 2011, durante la discusión del Presupuesto. Y destinar la
totalidad de los recursos de la reforma tributaria a educación, en forma
adicional a lo comprometido en otras instancias.
E insistió en que “la aplicación de estos compromisos significa
destinar separadamente recursos ordinarios del Presupuesto 2013 a
educación de los que provengan de la reformas tributaria”, una de las
principales críticas que se le ha hecho a esta partida, desde la
oposición, puesto que en la presentación del ministro de Hacienda,
Felipe Larraín, este martes 2, el senador PPD Ricardo Lagos Weber le
hizo ver, durante su intervención, que los recursos destinados a la
cartera de educación correspondían sólo a los que se recaudarán a partir
de la reforma tributaria.
Aunque Larraín valoró el esfuerzo del gobierno en el Presupuesto
2013, advirtió que las diferencias que él mantiene “no son antojadizas,
ni demagógicas, ni el producto de aproximaciones arbitrarias”, sino que
“se trata de criterios diferentes que ha tenido el gobierno para
formular su propuesta, los que se contrastan con lo que yo y otros
sostenemos, fundados en consideraciones distintas”. Pero espera que
estás diferencias se contrasten en un debate serio de la Ley de
Presupuesto.
Aprontes de la oposición
Por su parte, el senador Andrés Zaldívar, tras una reunión de
coordinación que sostuvo la oposición, explicó que existen cuatro
aspectos en los que su sector tendría discrepancias con el gobierno y en
los que pondrán particular atención durante la tramitación del
Presupuesto. Por lo pronto, abordar y discutir a fondo lo relacionado al
tema de la responsabilidad fiscal, porque han surgido serías dudas
respecto de cómo lo está haciendo el Ejecutivo en esa área.
También pondrán, como Larraín, especial atención en la partida de
educación, porque estima que es necesario aclarar la discrepancia sobre
el hecho de que no existirían recursos adicionales a la reforma
tributaria. También se fijarán en los recursos para seguridad ciudadana
y, finalmente, reconstrucción. Este último, porque no concordarían las
cifras del gobierno, en cuanto a que estaría casi terminada, con la que
posee la Concertación.