Javier Candia
Con todas las listas oficialmente inscritas,
esta semana se dio inicio a la campaña para lograr la presidencia de la
Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC). Con la
Nueva Acción Universitaria (NAU) aspirando a un quinto periodo liderando
la organización, las listas opositoras ponen sobre la mesa temas que
van desde la necesidad de una reforma interna hasta el rol que debe
tener el estudiantado en los temas de relevancia nacional.
Los días 23 y 24 de octubre se realizará la primera vuelta de
las elecciones de Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad
Católica de Chile (FEUC).
La NuevaAcción Universitaria (NAU), espera mantener por quinto año
consecutivo la conducción del organismo, mientras el movimiento
gremialista, fundado por Jaime Guzmán, busca retornar a ese espacio
estudiantil, uno de los pocos a nivel nacional en el que este grupo
cuenta con alto nivel de influencia electoral.
Sin embargo, también hay otras fuerzas políticas en juego que van
desde alternativas de izquierda, pasando por los independientes, hasta
un ala más conservadora escindida del gremialismo.
Radio Universidad de Chile hizo un recorrido por el panorama
electoral de una de las organizaciones estudiantiles más importantes del
país.
Apuesta de continuidad
La Nueva Acción Universitaria (NAU) es un movimiento político
progresista creado por alumnos de la Universidad Católica , muchos de
los cuales ahora forman parte del Movimiento Revolución Democrática,
actualmente liderado por el ex presidente de la FEUC, Giorgio Jackson y
por Miguel Crispi, quien también ocupó la presidencia de esta
organización.
En el cuarto año consecutivo de la NAU a la cabeza dela FEUC, es Noam
Titelman, quien ha conducido el organismo, defendiendo como vocero de
la Confech las ideas levantadas desde 2011 por el movimiento estudiantil
chileno.
Para Diego Vela, alumno de Ingeniería Comercial, candidato de NAU,
para remplazar a Titelman, la propuesta de su movimiento implica la
promoción de un fuerte cambio cultural en las lógicas de construcción al
interior de esa casa de estudios.
Por lo mismo, el principal desafío de Vela – mantener la conducción
de la FEUC – tiene como base programática el fomento del desarrollo de
la democracia interna y la profundización del debate sobre la reforma
educacional que requiere Chile.
“Estamos buscando generar cambios culturales al interior de la
universidad. Hemos iniciado discusiones que antes, para esta casa de
estudios, eran muy alejadas. En 2009 pusimos sobre la mesa la necesidad
de una reforma educacional, lo que fue muy difícil de posicionar, pero
gracias incluso a la presión de la ciudadanía se comenzó a abordar. Este
año hemos planteado la necesidad de una reforma interna en la que
debemos cuestionar qué entendemos por universidad, cómo nos estamos
relacionando y creemos que nos falta mucho por avanzar en temas de
participación al interior del plantel”, comentó Vela.
La oposición gremialista
El movimiento gremialista, creado por Jaime Guzmán a fines de los
años ´60 para oponerse a la reforma universitaria en la UC, tiene una
estrecho vínculo con la Unión Demócrata Independiente (UDI), pero
niegan ser un grupo con ideología política de derecha.
Consecuentes con su pensamiento histórico de que los grupos sociales
como conglemerados intermedios no deben tener posición política, mucho
menos en asuntos que exceden su plano de acción, los gremialistas
critican a NAU y a la dirigencia estudiantil en general por levantar
demandas nacionales, apartándose de los temas educacionales.
El estudiante de Ingeniería Civil, Joaquín Zavala, candidato a
presidente por la lista 1 que representa al gremialismo, comentó a
nuestra emisora que de ganarla FEUC, pondrán énfasis en los puntos que
generan consenso, puesto que para ellos NAU solo ha polarizado al
estudiantado.
“No creemos que corresponda como movimiento estudiantil desviar en
temáticas que son tangenciales al tema de la educación, por ejemplo,
hablar de la renacionalización de los recursos naturales. Creemos que
hay que centrar la discusión en asuntos como la calidad, el acceso a las
universidades y la mantención de los estudiantes en ella”, afirmó
Zavala.
La izquierda de la UC
Rodrigo Silva, estudiante de sociología, es el candidato a la
presidencia por parte de CRECER, grupo político que se define como
izquierda amplia, sin partidos tradicionales y nacen de la convergencia
del frente de estudiantes libertarios, de ideología anarquista, y el
Movimiento de Estudiantes de Izquierda, que adhiere ala UniónNacional
estudiantil, UNE, referente de este sector al interior de la Confech.
El candidato de CRECER nos aseguró que su programa se construye en
torno a la idea de la democratización real de la organización
estudiantil y de la universidad en general, levantando la histórica
demanda de triestamentalidad en las decisiones.
“Es la opción por hacer efectiva las promesas que han tenido otros
movimientos, con lo que pretendemos concretar y generar cambios reales
en el gobierno universitario. Necesitamos representación real en los
espacios de decisión para hacernos cargo de los problemas internos que
tienen los trabajadores y los estudiantes de nuestra institución, donde
hay problemas salariales y de deserción respectivamente”, dijo Silva.
La UC hacia afuera
RED es un nuevo grupo político de izquierda que surgió este año y
que acusa a los otros sectores de encerrarse en las paredes de la casa
de estudios y no tener un trabajo territorial real, según nos explicó
Romina Arrigoni, candidata al cargo de consejera superior, puesto que
este año decidieron irrumpir en la vida política dela UC, desde ese
cargo.
“Lo que nos hace distintos es que consideramos la política como algo
completamente integral, no solamente desde el lado de la educación.
Queremos meternos en salud y otras inquietudes nacionales. En la
Católica nadie hace trabajo territorial ni coordinación con otros
actores sociales y eso es lo que pretendemos hacer”, adelantó Romina
Arrigoni.
La opción independiente y los descolgados
Además compiten como consejeros, la Opción Independiente, movimiento
surgido en 2001, entre militantes de RN y la Democracia Cristiana
Universitaria, con el planteamiento de terminar con las divisiones entre
izquierda y derecha, poniendo al centro la posibilidad de que todos
trabajen juntos.
En tanto, Cristián Stewart Claro, estudiante de derecho, aspira a
presidir la FEUC, en representación del movimiento conservador
Solidaridad, que se desprendió del gremialismo.
Pablo Castro, también estudiante de Derecho, se presenta por la lista
de Caridad, un conglomerado que partió como una parodia a las
estrategias electorales de Solidaridad, pero que terminó convirtiéndose
en una lista.
En tanto, en el campus Villarrica de la Universidad Católica, surgió
la lista Villarrica Existe, que según el TRICEL no cumplió con los
requisitos formales para inscribirse.
Si ninguna de las listas en competencia alcanza la mitad más uno de los votos se realizará segunda vuelta, en noviembre.