Gabriel Boric ante incidentes:
Javier Candia
Con la intención de que los hechos de
violencia registrados en las calles, tanto de parte de algunos
asistentes a la marcha como de Fuerzas Especiales de Carabineros, no
redirijan la verdadera discusión, finaliza la marcha estudiantil
vespertina. El presupuesto 2013 y las deficiencias administrativas de
este gobierno fueron los motivos convocantes, así como mantener vigente
la demanda estudiantil de fortalecer la educación pública hacia la
calidad y la gratuidad.
La marcha comenzó pasadas las 18 horas. Estudiantes
universitarios, secundarios, padres y apoderados, además de diversos
representantes de la Mesa Social de la Salud transitaban por la calle
Bustamante en dirección a Avenida Matta, en un recorrido autorizado por
la Intendencia Metropolitana. Antes de la hora convocada, centenares de
personas ya se encontraban en la Plaza Italia para iniciar esta protesta
pacífica que interrumpiría la normal circulación vehicular. En Avenida
Matta con Bustamante se encontraba apostado un escenario para recibir a
los manifestantes, quienes arribaron aproximadamente a las 19 horas.
Cerca de las 19:30 horas, se registraron incidentes en el trayecto
por Bustamante al llegar a Avenida Matta. Fuerzas policiales
reaccionaron con un amplio contingente, encrudeciendo el encuentro y
obligando a finalizar el acto principal poco antes de las 20 horas. Ante
estos acontecimientos, el presidente de la Federación de Estudiantes de
la Universidad de Chile (Fech), expreso su anhelo de que “al final del
día no primen aprovechamientos políticos de poca monta. Yo quiero que
tratemos de hablar de educación”, pues finalizar el día hablando de
violencia “es lamentable”.
No obstante las imágenes más recurrentes de “enfrentamientos
callejeros” y la interrupción del tránsito, los organizadores, como el
presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica
(Feuc), Noam Titelman, celebraronn “que se logró convocar a trabajadores
y a familias que no pueden ir a las marchas que suelen ser en la
mañana”.
El objetivo de esta manifestación es incidir en el debate
presupuestario, dado que consideran que no se cambia la lógica del “saco
roto” en la que se entregan recursos a instituciones privadas que
violan la ley. Ceñidos a este objetivo, antes de la marcha los
estudiantes interpelaron al Ministro de Educación, Harald Beyer y a los
candidatos municipales, pues según indicó Gabriel Boric, “para que haya
soluciones en Chile se requieren oídos generosos que sepan escuchar y no
una clase política ensimismada que no representa los intereses de la
gente que sigue apoyando las demandas del movimiento estudiantil”.
Además, a juicio de los movimientos sociales, hay una serie de actos
de corrupción en esta administración, que se expresarían en el
Ministerio de Educación, con los listados de RUT adulterados para el
plan Salvemos el año escolar en 2011, así como en el Ministerio del
Interior en el caso de los sobre precios de equipos antidrogas, lo que
demostraría la consolidación de una forma de hacer mal las cosas.
En esa línea, Gabriel Boric, recordó que cuando el secretario de la
Comisión Nacional de Acreditación, Patricio Basso, denunció que a lo
menos dos universidades lucran abiertamente, el Ministerio de Educación
lo destituyó en lugar de investigar.
“Todos sabemos que hace mucho tiempo en Chile se dilapidan los
recursos de todos los chilenos que van a parar a bolsillos de
empresarios inescrupulosos, que se enriquecen a costa de la educación de
familias esforzadas. Hoy en el Presupuesto que el gobierno presentó al
Congreso Nacional, si bien, tiene un aumento significativo de recursos,
vuelve a caer en la lógica del saco roto porque sigue derivando fondos a
instituciones privadas, que no sabemos cómo funcionan y ni si quiera si
cumplen la ley. Tampoco sabemos la calidad de la educación que
otorgan”, afirmó el dirigente.
Por su parte, Noam Titelman, emplazó al Ejecutivo a buscar soluciones
de fondo. “El déficit de gestión municipal de la educación es el más
alto de la década y alcanza los 157 mil millones de pesos. Eso no va a
desaparecer, eso necesita de recursos permanentes que se establezcan en
el Presupuesto de nuestra nación. Por otro lado, las familias gastan un
80 por ciento en educación superior en nuestro país, la cifra más alta
de la OCDE. Si queremos que la educación sea un derecho, tenemos que
revertir esta tendencia y eso no está pasando. El Presupuesto actual no
está impidiendo que la gran carga del gasto recaiga en su mayoría en la
familia chilena”, precisó Titelman.
Esta marcha también implica un emplazamiento a los candidatos a
alcaldes y concejales, como explicó el presidente del Centro de alumnos
del Instituto Nacional, Gabriel González.
“Queremos hacer un emplazamiento como Coordinadora Nacional de
Estudiantes Secundarios a todos los candidatos a alcalde a que hagan un
compromiso público, con su gente y con la educación, de que ningún
colegio después de las elecciones va a ser cerrado ni fusionado. Creemos
que hoy la muy paupérrima matrícula que tenemos, que no excede el 40
por ciento, con esto no va a quedar en más del 30 o del 20”, dijo.