Patricia Muñoz Garcìa

Patricia Muñoz Garcìa
Departamento Nacional Profesores Jubilados DEPROJ

jueves, 4 de octubre de 2012

El 12% de colegios podría ser cerrado por tener mal rendimiento durante 4 años


Agencia de la Calidad, que debuta en octubre, clasificará a las escuelas según su resultado, clima escolar, etc.
por Elizabeth Simonsen, Santiago
El sistema escolar chileno está ad portas de un cambio que, según los expertos, es significativo. El 2 de octubre comenzará a funcionar la Agencia de la Calidad, organismo autónomo que clasificará a los colegios según su desempeño.
Por primera vez, todos los colegios del país serán sometidos a un ordenamiento que no sólo incluirá su rendimiento en el Simce, sino también variables como autoestima y satisfacción de los padres. Las categorías serán cuatro: alto rendimiento, desempeño medio, medio-bajo e insuficiente .
Los establecimientos peor evaluados podrán perder el reconocimiento oficial.
Según simulaciones preliminares realizadas por el Mineduc, a las que accedió La Tercera, el 60% de los colegios quedaría en el rango medio; el 15% en el medio-bajo; el 12,5% en el alto; y otro 12,5% en el insuficiente. Estos últimos serían los que perderían el reconocimiento oficial del Mineduc al cuarto año de que comience a operar el sistema, es decir, en 2016. Se trataría de menos de dos mil colegios, en su mayoría municipales y subvencionados.
El mecanismo
Desde hace meses, el Mineduc trabaja en varios frentes. Uno es lograr la aprobación de los nuevos estándares de aprendizaje (que define qué deben saber los alumnos en qué curso), en función de los cambios en el currículo que se están efectuando. El Consejo Nacional de Educación (CNED) comenzó a analizarlos en la semana.
Los nuevos estándares son cruciales, porque señalan lo que será evaluado por el Simce y serán el principal parámetro con el cual la Agencia clasificará a las escuelas. Según la ley, por lo menos, el 67% de la ponderación final para determinar si una escuela está en nivel alto o bajo será determinado por el grado de cumplimiento de esos estándares. Pero no sólo será sólo el puntaje Simce. Según la propuesta del Mineduc, también se incluirían la evolución del Simce y qué porcentaje de niños tiene los conocimientos adecuados para el curso en el que se encuentra.
El otro 33% estará dado por otros factores de calidad. Si bien es la Agencia la que debe proponer la metodología para el nuevo ranking y el CNED aprobarla, el Mineduc trabaja en una propuesta que incluya variables como autoestima de los escolares, convivencia, hábitos de vida saludable y satisfacción de los padres. Todos estos aspectos son preguntados en el cuestionario que les llega a los apoderados cuando sus hijos rinden el Simce. También se propondrá incluir variables como el promedio de asistencia de los alumnos al colegio, la retención (porcentaje de alumnos que permanece en el colegio) y la tasa de titulación, en el caso de los liceos técnicos. “Vamos a evaluar de forma más amplia la calidad de la educación, no nos vamos a quedar sólo en los contenidos de las asignaturas”, dice el secretario ejecutivo, Sebastián Izquierdo.
Pero como los resultados en el Simce varían fuertemente según el nivel socioeconómico de los alumnos, la ley contempla que todo el análisis se haga considerando el tipo de estudiantes. Y el Mineduc propone incluir factores como la vulnerabilidad de la escuela y su entorno; el nivel educacional de la madre; y el porcentaje de niños indígenas.
“Es la Agencia la que debe diseñar la fórmula final, que debiese estar lista este año para que las escuelas estén clasificadas el próximo año escolar”, dice Ernesto Treviño, subdirector del Centro de Políticas Comparadas en Educación de la UDP. Según Izquierdo, la clasificación estaría lista en el segundo semestre de 2013.
El impacto
“Habrá un nuevo ranking de escuelas y éstas tendrán consecuencias”, dice el director del Instituto de Asuntos Públicos de la UDP, Gregory Elacqua.
Se trata del primer ejercicio a nivel nacional que exige a los colegios resultados y los somete a sanciones si no cumplen. Una fórmula que ya se ensayó a escala más reducida, con la Ley de Subvención Preferencial (SEP), que a cambio de más recursos por niños vulnerables, les pide a los colegios resultados y los clasifica en tres categorías.
Pero ¿se tratará sólo de exigir? Según la ley, la Agencia, además, debe orientar. Los colegios mejor evaluados pueden convertirse en asesores de los otros, mientras los que caigan en la categoría de insuficiente, deberán recibir apoyo pedagógico para mejorar.
La Agencia, por su parte, tiene la facultad de visitar colegios para monitorear sus avances.
La clasificación se realizará todos los años. Si los colegios peor evaluados no mejoran, al tercer año los padres serán informados de la situación por el Mineduc. Si un año después, el colegio sigue en la categoría de insuficiente, será revocado su reconocimiento oficial.
“Lo más importante es la amenaza y el estigma. Si un colegio sabe que está en la peor categoría, debería hacer cosas por mejorar. La presión debiera generar un efecto positivo”, dice Elacqua.
El dilema es si será tan fácil cerrar colegios. Un estudio de Elacqua, basado en la clasificación de escuelas de la ley SEP, encontró que el 12% de las familias que tiene a sus hijos en colegios deficientes no tiene ningún otro colegio de calidad cercano que escoger. “Estoy en contra del hecho de que la decisión de cierre de escuelas sea técnica. En algunos países es política. ¿Qué pasa si es la única escuela en la comuna, si no hay cupos en otras escuelas?”, pregunta Elacqua.
La ley establece que cuando el colegio no logró mejorar, la Agencia emitirá un certificado. “Con la sola certificación el establecimiento perderá el reconocimiento oficial al término del año escolar”, dice Izquierdo.