Inversiones Palermo, del economista Antonino Parisi, se retirará en diciembre.
La Gran Logia de Chile decidió poner fin al contrato de
arrendamiento del 70% de las acciones de los colegios La Fontaine y Las
Américas, de Ñuñoa y La Reina, respectivamente, que administraba
Inversiones Palermo, de los economistas Antonino y Franco Parisi, este
último, ex decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile.
Desde hace meses que los apoderados de ambos colegios privados venían
demostrando su descontento con la administración que llegó a comienzos
de 2011.
La institución masónica descartó alguna responsabilidad
administrativa en los colegios. Aseguró, además, que el fin del contrato
obedece “a la preocupación por la situación de deficiencia que vivían
los colegios”. El plazo para que los establecimientos sean entregados es
el 15 de diciembre próximo. En este sentido, el avenimiento entre las
partes prevé el traspaso ordenado de la administración y gestión de
ambos colegios, lo que se informará en los próximos días a la comunidad
escolar.
La transición contempla medidas administrativas y la continuidad en
el ámbito docente. Los profesores Juan Carlos Retamal, en el Colegio La
Fontaine, y Mónica Muñoz, en el Colegio Las Américas, pasarán a ocupar
las direcciones respectivas. “Con el término del contrato se cerró un
proceso de discusión de hace un mes, en busca de una solución que
favoreciera a la comunidad escolar”, señaló la Gran Logia.
Antonino Parisi descartó algún tipo de responsabilidad de Franco.
“Este es un emprendimiento mío, no de mi hermano”, dijo por medio de una
declaración pública en su página de Facebook. Indicó, además, que el ex
decano renunció en diciembre pasado al directorio de los
establecimientos. “Entiendo que las exigencias o quejas se ven
aumentadas, dado que mi hermano Franco está emprendiendo una
precandidatura presidencial”, sostuvo e insistió en que “mis errores son
mis errores y mis pérdidas son mis pérdidas. Asimismo, reconoció no
haber dedicado el tiempo necesario a la administración. “La situación de
los colegios era difícil y requería mayor parte de mi tiempo y de mis
prioridades. Lamento no haber entregado el suficiente tiempo y fue mi
error”, agregó.
Según Rodrigo Bosch, presidente de Conacep, agrupación que reúne a
sostenedores de establecimientos educacionales subvencionados y pagados,
“la responsabilidad de administrar colegios es algo que debe tomarse
muy en serio y va más allá de los títulos y doctorados que uno tenga”.
Bosch, además, precisó que los hermanos Parisi “no participaban en nuestra organización”.