“A ellos el calificativo de personas les queda grandes”.
Así calificaron los estudiantes de la Universidad del Mar a los
miembros de la Junta Directiva de su casa de estudios. Esto, tras
conocer la renuncia del rector Raúl Urrutia –difundida por CIPER
– y su denuncia acerca de que los controladores del plantel decidieron
pagar más de $600.000.000 a inmobiliarias de los mismos dueños de la
universidad, mientras se adeudan $804.000.000 en remuneraciones y
cotizaciones a sus empleados.
Cansados de las irregularidades académicas y financieras en su universidad –las que CIPER destapó en febrero pasado,
desde el viernes los estudiantes de las sedes de Iquique, Viña del Mar y
Punta Arenas, mantienen un paro de actividades que busca la solución
inmediata a la crisis de su casa de estudios y una respuesta oficial por
parte de las autoridades. De acuerdo a la versión del diario digital El Morrocotudo,
los alumnos indicaron que “no hemos recibido nada oficial de parte de
ellos, ni siquiera un comunicado, sólo existe el que habla sobre la
salida del rector nacional y nada más”.
La crítica más dura vino desde la sede Viña del Mar. En un comunicado emitido el 1 de junio,
la federación de la quinta región expresó que las irregularidades
denunciadas por Urrutia son causa de la “ineptitud mostrada por los
miembros integrantes de la Junta Directiva” y manifestó su total apoyo
al ex rector, ya que “tal ineptitud no es nueva, en eso debemos ser
honestos, pues aquella detestable cualidad siempre fue comentada entre
pasillos por toda nuestra comunidad estudiantil”.
Los reclamos continúan. En el mismo documento, la federación acusa
que “nuestra querida Universidad es un asco en lo que a materias
directivas y administrativas se refiere, pues ella se terminó
convirtiendo en una ‘AFP’, es decir, en una universidad de amigos,
familiares y parientes”.
Para los estudiantes, la decisión de priorizar el pago a
inmobiliarias en desmedro de lo que la U. del Mar adeuda con profesores y
administrativos es una “deshonra” y no se explican por qué, a pesar de
las acusaciones de Urrutia y los 54 juicios contra la Universidad por no
pago de cotizaciones, sus directivos sigan negando los hechos. Esto,
luego de que el presidente de la Junta Directiva, Mauricio Villaseñor, indicara a La Tercera que los dichos del rector saliente eran “apreciaciones personales que no concuerdan con la realidad”.
Hasta el momento, ningún miembro de la Junta Directiva se ha reunido
con los alumnos, por lo que no hay indicios de que las movilizaciones
finalizarán. Incluso –según publicó La Segunda
– a la sede de Viña del Mar hoy irán los principales dirigentes de la
Confech, quienes se manifestarán junto a los estudiantes a la espera de
una respuesta oficial. En la misma sede también se espera la visita de
los funcionarios de la División de Educación Superior del Ministerio de
Educación, quienes realizarán una auditoría para comprobar las
irregularidades denunciadas por el ex rector Urrutia.