Por Guillermo Arellano
Como es la imagen de los honorables la que está en juego, los senadores pusieron en carpeta aumentar los días de las sesiones en sala los jueves y los viernes, descontar las inasistencias y restringir el gasto de asignaciones, para evitar usos asistencialistas, como aportes monetarios para rifas o bingos.
Como es la imagen de los honorables la que está en juego, los senadores pusieron en carpeta aumentar los días de las sesiones en sala los jueves y los viernes, descontar las inasistencias y restringir el gasto de asignaciones, para evitar usos asistencialistas, como aportes monetarios para rifas o bingos.
"Estamos
pasando de la etapa de las descalificaciones a una de proposiciones",
dice con conformidad el presidente del Senado, Camilo Escalona, luego de
arduos días de alegatos, críticas, mediáticas peleas y defensas
corporativas ante el aumento de las asignaciones (de dos millones de
pesos mensuales) a los 38 miembros de la Cámara Alta, medida aprobada
por el Consejo Resolutivo que preside el ex parlamentario DC Sergio
Páez.
Mientras ronda la confusión sobre el destino final de los nuevos
recursos destinados para gastos operacionales, que entran en vigor el 1
de mayo próximo, diversos legisladores han puesto sobre la mesa
innovadoras modalidades que tienen por objetivo terminar con el malestar
ciudadano que se hace sentir fuerte a través de las redes sociales.
Por ejemplo, el senador y timonel del Partido Radical, José Antonio
Gómez, planteó -a través de una carta dirigida a Escalona- terminar con
las sedes regionales y que sea la Cámara Alta la que compre sedes
provinciales para los 38 representantes del hemiciclo.
Ante esta y otras ideas, Escalona, a partir de este miércoles, dio un
plazo de 48 horas para recabar la mayor cantidad de iniciativas de
parte de sus colegas, para así "reflejarlas en un documento de trabajo
que llegue a las diferentes bancadas, a fin de tomar acuerdos que sean
constructivos".
Por su parte, Páez no quiso adelantar juicios mientras los senadores
no lleguen a alguna determinación conjunta sobre este tema que aún sigue
candente en la opinión pública.
¿Qué hacer?
El pasado lunes se reunió el Consejo de Asignaciones, donde se leyó
un comunicado delante de representantes de todos los partidos. Según
informó La Tercera, hubo malestar ante el hecho de que el aumento para
gastos operacionales haya sido cursado por el consejo sin tener a mano
un estudio que demuestre por qué en ciertas zonas se requiere un mayor
gasto por factores de densidad poblacional o extensión territorial.
Los senadores, en la cita, propusieron frenar futuros incrementos de
asignaciones, independiente de que la Corporación tenga un fondo
disponible de 1.000 millones para dicho ítem.
Otra noticia que no pasó inadvertida dice relación con la posible
nueva alza para los gastos operacionales de los senadores, lo que generó
que el jefe de comité del PS, Pedro Muñoz, dijera que "no debiera haber
más asignaciones aunque sobrara plata del Congreso". "Si esos recursos
no se ocupan, se debieran devolver al erario nacional", agregó el RN
José García Ruminot.
Pero como es la imagen de los honorables la que está en juego, se
puso en carpeta aumentar los días de las sesiones en sala los jueves y
los viernes, descontar las inasistencias y restringir el gasto de
asignaciones, para evitar usos asistencialistas, como aportes monetarios
para rifas o bingos, gentileza del José Antonio Gómez.
Quien se llevó los mayores retos fue el senador PPD Ricardo Lagos
Weber, quien dijo que se enteró por la prensa del aumento de 2 millones
de pesos en las asignaciones.
Pero que quede claro, las asignaciones se entregarán sí o sí. "Yo no
tengo atribuciones para tomar esa decisión (congelar la entrega de los
dos millones de pesos). Es un acuerdo de comités que se corresponde con
lo que está establecido en la Ley de Presupuestos. Las modificaciones
significan cambiar los criterios de las asignaciones. No quiero generar
que de una para otra se nos ocurrieron alternativas, porque eso no es
así", declaró Escalon