De acuerdo a la Ley
General de Educación, las universidades deben cumplir una serie de
requisitos para ser reconocidas como tales y sólo podrán iniciar sus
actividades una vez obtenido el reconocimiento oficial.
El
Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) presentó una denuncia contra
la "Universidad Cumbres de Chile" por publicidad engañosa, debido a que
ofrece programas de pre y post grado sin contar con el reconocimiento
estatal para impartir educación superior.
La entidad, con sede en Viña del Mar, se publicita a través de
Internet y las redes sociales afirmando ser una institución certificada y
reconocida por el Ministerio de Educación, que dicta cursos de MBA y
Magíster a nivel latinoamericano.
También asegura contar con docentes de alto prestigio nacional e
internacional, pese a que el día anterior a dicha publicidad había
aparecido un aviso en varios medios donde solicitaban quince profesores
de postgrado.
Según el Sernac, dichas afirmaciones no contarían con respaldo legal
ni son comprobables, pudiendo inducir a error o engaño a los
consumidores que contraten sus servicios.
Esto ya que, de acuerdo a la Ley General de Educación, las
universidades deben cumplir una serie de requisitos para ser reconocidas
como tales y sólo podrán iniciar sus actividades una vez obtenido el
reconocimiento oficial.
"No es llegar y llamarse universidad, prometer profesores de
prestigio y presencia internacional sin probarlo ni contar con los
permisos. Todo lo que se promete se cumple", subrayó el director del
Sernac, Juan Antonio Peribonio.
La entidad también habría incurrido en otras infracciones a la Ley
del Consumidor, como ofrecer la promoción de un Ipad por inscribirse en
determinada fecha, sin indicar las bases o la exigencia de un pago
anexo.
En caso de comprobarse las irregularidades, la entidad se arriesga a recibir multas por más de 750 UTM por publicidad engañosa.
"No podemos permitir que exista una universidad de papel, que no
cuente con los reconocimientos y se intente engañar a los consumidores
con su publicidad". "Con la educación no se juega", remarcó Peribonio.