Publicado: 10.05.2012
La Ley SEP (Subvención Escolar Preferencial) buscaba entregar más
recursos a los alumnos más pobres para mejorar la calidad de su
educación. Comenzó a funcionar en 2008 y hasta 2011 implicó la entrega a
de casi $700 mil millones. Un “informe final consolidado” de la
Contraloría dado a conocer este jueves 10 de mayo, en base al examen del
uso de esos recursos en 77 municipalidades y 28 corporaciones
municipales de todo el país (muestra aleatoria), indica que estas
ambiciones no se cumplieron: que miles de millones de pesos de este
programa están mal usados y otros miles perdidos. En una de las partes
más contundentes del informe los fiscalizadores afirman que “37
municipios y 15 corporaciones” no tienen en sus cuentas los excedentes
no gastados de la Ley SEP.
En diversos casos se comprobó que estos recursos “fueron aplicados a
gastos operacionales propios de municipios y corporaciones, lo que ha
dado origen a diversas causas penales”.
El informe está basado en la fiscalización a 77 municipalidades y 28
corporaciones municipales que recibieron más de $122 mil millones entre
2008 y 2011. La inspección incluyó la revisión de 2.310 colegios
municipales que debían ser beneficiados con los recursos para poder
cumplir metas, entre las que estaba subir puntajes SIMCE. En sus 181
páginas da cuenta de un completo desorden de cifras prácticamente desde
el inicio del proceso. De hecho, los fiscalizadores destacan que hay
$300 millones de diferencia entre los que el Ministerio de Educación
dice haberle enviado a las municipalidades y lo que estas tienen en sus
contabilidades.
Por ejemplo, la Municipalidad de San Antonio registra haber ingresado
en 2009 $105 millones, pero el Mineduc asegura haberle trasferido $124
millones. Es decir, solo en el acto de traspaso se perdieron $18
millones. Similar cosa ocurre en la Municipalidad de Victoria
(Araucanía) que en 2010 tiene registrado un ingreso por Ley SEP de $516
millones, mientras que el Mineduc afirma haberle entregado $537 millones
($20 millones perdidos). O en Osorno, donde la contabilidad de 2009
registra $1.038 millones por Ley SEP, $84 millones menos de los que el
Mineduc registra haberle transferido.
Y eso es solo el inicio.
DINERO QUE SE HIZO HUMO
La irregularidad más grave detectada en la fiscalización de la
Contraloría fue que en 37 municipios se detectó que $13.740 millones
correspondientes a saldo sin ejecutar de los recursos SEP no estaban en
las cuentas corrientes y/o registrados en el “libro banco”. Esto quiere
decir que se ocuparon en fines distintos a los previstos para la
subvención SEP. Entre los municipios donde la plata no se gastó en la
mejorar la calidad de la educación de los niños vulnerables, está Copiapó ($1.120 millones), Ovalle ($2.281 millones), Coquimbo ($2,276 millones), Cauquenes ($1.004 millones), Valdivia ($1.203 millones), La Pintana ($467 millones), Angol ($544 millones), Puerto Montt ($544 millones).
La suma del saldo de los recursos SEP que se hizo humo en los municipios y corporaciones, asciende a $25.559 millones.
GASTOS IMPROCEDENTES
En 10 municipalidades se detectó la contratación de personas
naturales o jurídicas con recursos SEP para realizar asesorías, pesar de
que no cumplían con el requisito exigido por la ley de que estuviesen
inscritos en el Registro de Personas o Entidades Pedagógicas y Técnicas
de Apoyo. Estas contrataciones improcedentes significaron un gasto total
de $1.133 millones. Estos municipios son Caldera, Vallenar, Copiapó, Monte Patria, Ovalle, Putaendo, Temuco, Collipulli, Llanquihue y Calbuco. El mismo gasto se constató en cuatro corporaciones (Antofagasta, Cerro Navia, Maipú y Renca), pero por un total mucho más bajo: $24,8 millones.
Entre estos municipios están los de Coquimbo (con un gasto por este ítem de $648 millones), Temuco ($966 millones), Los Andes ($174 millones), San Antonio ($428 millones), Chépica ($242 millones), Longaví ($119 millones), San Clemente ($208 millones) y Villarrica ($310 millones).
Las corporaciones que incurrieron en pagos de remuneraciones, bonos,
imposiciones y horas extraordinarias, son 13. En ellas, la suma de este
gasto improcedente alcanza los $ 5.749 millones. Las que más desviaron
fondos a este ítem son las de Valparaíso ($2.239 millones), La Florida ($938 millones), San Bernardo ($717 millones), Maipú ($383 millones), Peñalolén ($326 millones) y Puente Alto ($262 millones).
También se detectó que en 39 municipalidades (el 50,6% del total
fiscalizado) se contrató personal que no cumplía con el requisito de
estar inscrito en el Registro Público de Personas o Entidades
Pedagógicas y Técnicas e Apoyo, por una suma total de $8.621 millones.
En el caso de las corporaciones, 15 de ellas cayeron en la misma falta,
por un total de $2.283 millones.
Además, 36 municipios incurrieron en gastos por un total de $1.143
millones en rubros que expresamente no debían ser cubiertos con recursos
de la Subvención Escolar Preferente, tales como servicios de telefonía
celular, gastos comunes, consumo de electricidad, asesorías
comunicacionales, honorarios en escuelas de verano, sándwich para
reunión de directivos, material de aseo, fumigación, tarjetas de saludos
por día del trabajador, cortinas para casa de huéspedes, alojamiento
por viaje del asesor legal, alimentación en actividades del mes del mar,
gastos de “caja chica” del Departamento de Educación, combustible para
vehículos, scanner para oficina de Transparencia, financiamiento de
iniciativas del programa Fondo de Mejoramiento de Gestión Municipal,
materiales de ferretería y pintura del casino.
Las corporaciones que financiaron gastos en rubros ajenos a los
previstos para la subvención SEP son 15, por un monto total de $551
millones. Entre ellas figuran las de Puente Alto ($151 millones), Valparaíso ($35 millones), Viña del Mar ($41 millones), Maipú ($75 millones), Antofagasta ($80 millones) y Renca ($62 millones).
Considerando los gastos improcedentes en contratación de personal y
en otros rubros ajenos a la subvención escolar, el total del desembolso
hecho por municipios y corporaciones que no se ajusta a lo previsto para
la subvención SEP, suma $10.639 millones.
GASTOS SIN ACREDITAR
Respecto de gastos acreditados de manera insuficiente por las
municipalidades, el total detectado por la revisión suma $1.012 millones
(4,5% de los desembolsos analizados). Un 32,5% de los municipios
fiscalizados incurrió en esta falta. Entre ellos están Copiapó ($188
millones), Illapel ($115 millones), Quillota ($129 millones), Coyhaique
($225 millones), Limache ($81 millones), Santiago ($22 millones), San
Ramón ($10 millones), Molina y Los Ángeles (ambos con $36 millones). En
las corporaciones estos gastos sumaron $1.653 millones y se efectuaron
en 14 de estas entidades. Algunas de ella son: Iquique ($550 millones),
San Bernardo ($719 millones), San Fernando ($184 millones) y La Serena
($121 millones).
En relación a gastos directamente sin acreditar, éstos fueron
descubiertos en ocho municipalidades (10% de las revisadas), por un
total de $202 millones. Entre estos municipios se cuenta Limache ($16
millones), Estación Central ($39 millones), Graneros ($63 millones) y
Arica ($20 millones). En tres corporaciones se detectó el mismo
problema, con una suma global de $21 millones. La mayor parte
corresponde a la corporación de San Fernando ($19 millones).
COLEGIOS CERRADOS
Se estableció también que 29 municipalidades (37,6% del total) no han
hecho auditorías para controlar los recursos. Entre estas se cuentan
Copiapó, San Ramón, Curicó, Los Ángeles, Concepción, Santiago, Estación
Central, La Granja y La Pintana. Las corporaciones que no han auditado
sus cuentas son siete: La Florida, Cerro Navia, Quinta Normal, Pudahuel,
Renca, Conchalí y San Bernardo.
La Contraloría también constató una débil fiscalización de los
recursos por parte del Ministerio de Educación: del total de colegios
públicos revisados, esa cartera sólo inspeccionó el uso de los recursos
en el 37% de las escuelas dependientes de municipalidades y en el 46,4%
de los establecimientos administrados por corporaciones.