El alcalde de Santiago criticó el actuar del director del colegio por no haber recibido a los padres de las jóvenes afectadas, que le solicitaron una reunión al día siguiente de los presuntos ataques.
SANTIAGO.- El alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, y los padres y
apoderados de las tres escolares que denunciaron haber sido abusadas
sexualmente en el Liceo Darío Salas, llegaron hasta la Fiscalía Centro
Norte para presentar una denuncia por lo ocurrido.
Según los
antecedentes, las alumnas de segundo año medio fueron atacadas por
cuatro estudiantes que las encerraron en una sala de clases para luego
realizarles tocaciones de carácter sexual.
Tras una cita con
el fiscal Marcelo Cabrera, quien está a cargo de la indagatoria, el
alcalde Zalaquett detalló que le solicitó al director del colegio, Julio
Provoste, que instruya un sumario interno para determinar si los
escolares son o no culpables de los hechos que se le imputan y así
decidir su eventual expulsión.
Asimismo, el jefe comunal
criticó el actuar de Provoste, quien no habría recibido a los apoderados
de las alumnas cuando acudieron al establecimiento en busca de
explicaciones el viernes pasado, es decir un día después de ocurridos
los hechos.
"No me gusta que la dirección no haya recibido a
las familias de las niñas. Eso me ha molestado, porque ellos tenían que
haber liderado el tema. Yo siento que debió ser mejor manejado (el caso)
por el director", dijo el edil.
Patricia Durán, madre de una
de las menores, dijo que tanto su hija como sus compañeras afectadas
están "con crisis de llanto, no duermen, sufren de vómitos y no se les
ha prestado ayuda".
"Esto no fue un juego. Nuestras hijas no
consintieron eso. Estamos decepcionados por el poco apoyo de del
colegio. Ellos le han bajado el perfil a la situación", sostuvo.
En
tanto, el fiscal Marcelo Cabrera dijo que ya se había cursado una orden
de investigar a la Brigada de Delitos Sexuales y Menores (Brisexme) de
la PDI, la que ya inició las diligencias del caso.
Además, se decretaron medidas de protección para las tres menores afectadas, que ya no quieren volver al colegio