El
pasado jueves 19 de abril, el juez que lleva la causa por injurias,
presentada por el Profesor de Historia, Javier Insunza, negó la tesis de
la defensa del Alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, en cuanto dejar sin
efecto la querella por injurias. Sabat, que no se presentó a la
audiencia aduciendo enfermedad, decidió terminar con el comodato de la
sede comunal del Colegio de Profesores, debido a su participación en el
movimiento estudiantil del año pasado.
Los
argumentos de la defensa fueron presentados y escuchados por el Juez y
se concentraron en impugnar la forma de la querella y su nulidad por
procedimiento. El abogado querellante, Aquiles Valdebenito, frente a la
hipótesis presentada por la defensa, planteó sus argumentos en función
de la viabilidad judicial y la validez de los argumentos presentados en
la querella.
Frente
a estos planteamientos el Juez decidió mantener la querella (decisión
que no fue apelada por la defensa), fijando una nueva audiencia de
procedimiento para el 17 de Mayo a las 10:00 AM, en donde se verá el
cuerpo y los argumentos que sustentan la presentación.
Esta
acción se suma a la viabilidad de la querella presentada por Alejandra
Placencia, Profesora del Colegio Lenka Franulic, en contra del Alcalde,
la cual aún se encuentra en trámite dentro del mismo tribunal.
“Las
acciones realizadas por la organización sindical de profesores y el
Colegio de Profesores de Ñuñoa avanzan porque tenemos la certeza de que
no somos nada de lo que señala Sabat. Lo que le molesta a Sabat es que
tengamos la firme convicción de defender la dignidad de las personas, de
su trabajo y de la valides y necesidad de la organización tanto de
estudiantes como de profesores”, señalo Insunza.
Declaración
Pública frente a la intención del Municipio de terminar con el comodato
de la Sede del Comunal Ñuñoa del Colegio de Profesores
El
día lunes 16 de Abril del presente año, a través de un oficio
ordinario, se nos ha dado a conocer la decisión del Alcalde de terminar
con el comodato de la sede comunal del Colegio de Profesores. Es de
conocimiento público que el Comunal Ñuñoa del Colegio de Profesores y el
Sindicato de Trabajadores de la Educación de Ñuñoa, ambos con sede en
el local de Exequiel Fernández, fuimos parte activa del movimiento por
la educación de la comuna.
En
su afán de imponer sus políticas en educación y en Ñuñoa en general, el
municipio ha buscado por todas las formas hacer a un lado a quienes nos
movilizábamos. La intención de callarnos, es constante y persistente,
la fuerte represión en los liceos y en las calles no se hizo esperar, de
hecho, vivimos sus consecuencias hasta el día de hoy en todos los
niveles.
Más
allá de aspectos técnicos– administrativos, que con respaldo jurídico
denotan la inviabilidad de la acción y la errónea gestión del
procedimiento por parte de las autoridades comunales, queda de
manifiesto que esta es una acción más en busca de terminar con la
organización de los trabajadores y trabajadoras de la comuna, y una
señal para todos quienes buscan organizarse en oposición a la actual
administración comunal y en pos de la construcción de un proyecto de
nueva sociedad.
Dentro
de este marco, declaramos que el de hecho finalizar el comodato, sin
ningún tipo de conciliación, sin darnos aviso en los plazos legales y
utilizando procedimientos poco claros, desconociendo el valor de la
organización gremial y sindical de los docentes de la comuna, es un
ataque directo a las trabajadoras y los trabajadores de Ñuñoa.
La
sede del Comunal ha sido siempre un espacio de encuentro de docentes,
trabajadores, vecinos, vecinas, pensionados, estudiantes y jóvenes, en
sus más de 15 años de funcionamiento. La sede, como espacio de
encuentro, diálogo, creación y confraternidad, ha sido un sitio abierto,
seguro, democrático e inclusivo.
Es
más, no es exagerado decir que el inmueble de Exequiel Fernández, ha
cobrado una nueva vida en los últimos tiempos. El tránsito constante de
vecinos, de organizaciones sociales, la apertura a la comunidad y la
facilitación de espacios para la realización de diferentes actividades,
son muestra de cómo un espacio privado, enclaustrado e inutilizado, ha
tomado nueva vida al ser ocupado por la organización social activa, por
la comunidad viva.
La
sede de Exequiel Fernández es nuestra sede. Nosotros la hemos
construido, le hemos dado sentido y razón. Es un espacio de la
comunidad, de todos quienes alguna vez han asistido y han sabido que las
puertas están abiertas para responder sus dudas, plantear sus
inquietudes y desarrollar sus proyectos.
Frente
a quienes quieren restringir nuestros espacios de desarrollo. Frente a
quienes ante la amenaza de “su” poder, de “su” normalidad comunal, de
“su” gestión incuestionable, nosotros desde la creencia en lo que
hacemos, en la necesidad y la validez de nuestras acciones, llamamos a
seguir construyendo organización.
Si
hoy la Municipalidad insiste en quitar los espacios de desarrollo, de
defensa y de construcción de los derechos de los trabajadores,
reafirmamos la idea que sólo nuestra organización y nuestro ímpetu nos
permitirá seguir avanzando. La represión puede silenciarnos por un
momento, pero no puede hacer callar el grito del mundo organizado. Nada
se nos ha regalado, todo lo hemos ganado con el sustento de nuestro
lucha consecuente y trabajo por las transformaciones sociales
urgentes.
Directiva del Comunal Ñuñoa del Colegio de Profesores
Sindicato de Trabajadores de la Educación de Ñuñoa
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