TENSIÓN EN GRECIA
Antifascistas griegos atacan con yogures y huevos a un presentador de TV
El grupo irrumpió en el plató en protesta por una entrevista realizada al líder de un partido neonazi
EL PERIÓDICO / Atenas
Los ánimos de los griegos están cada día más crispados; al malestar
por los ajustes impulsados por el Gobierno de Lukás Papadimos se han
sumado en los últimos días la conmoción que ha causado en el país el suicidio de un jubilado agobiado por los problemas económicos, los rumores de quiebra, salida del euro y de un tercer rescate, y la preocupación por el auge de partidos de ultraderecha.
Precisamente la entrevista que realizó esta semana una cadena de
televisión regional al líder del partido fascista Amanecer Dorado, Jrysi
Avgi, provóco que el viernes, en plena emisión en directo, un grupo de antifascistas irrumpieran en el plato del programa y atacaran al presentador, el periodista Pagagiotis Bourchas, con yogures y huevos.
Los antifascistas acusaron al
periodista de "neonazi" por dar voz al representante del partido griego
de ultraderecha que, con la crisis, está viviendo un momento de
crecimiento. Según las últimas encuestas, la formación podría obtener
representación en el Parlamento griego en las elecciones previstas para
este mes de mayo.
El colectivo antifascista consiguió entrar sin ser percibido en el plató televisivo y consiguió manchar por completo a Bourchas. Este reaccionó con estoicismo, según se aprecia en las imágenes. Ni opuso resistencia ni trató de escapar del plató. Se limitó a girarse hacia la pared y, cuando cesó la lluvia de yogures y huevos, limpió el traje y el portátil, sin abandonar el estudio.
Ataque con yogur y huevos a un presentador de la TV griega
El colectivo antifascista consiguió entrar sin ser percibido en el plató televisivo y consiguió manchar por completo a Bourchas. Este reaccionó con estoicismo, según se aprecia en las imágenes. Ni opuso resistencia ni trató de escapar del plató. Se limitó a girarse hacia la pared y, cuando cesó la lluvia de yogures y huevos, limpió el traje y el portátil, sin abandonar el estudio.