Lunes, 9 de abril de 2012
La crisis ha hecho que las fuerzas de seguridad ofrezcan sus servicios a una determinada tarifa.
Un griego que tenga algo de
dinero para gastar y que tenga necesidades particulares en cuanto a su
seguridad podrá alquilar a un oficial de policía. La crisis obliga a
agudizar el ingenio a la hora de generar ingresos para todas las
instituciones del estado, y la policía no es la excepción.
La cuantiosa deuda que aqueja a Grecia obliga a
este país a poner en alquiler a sus agentes. Pero la cosa no termina
ahí. También están disponibles los coches patrulleros y hasta los
helicópteros. Aunque esta opción queda reservada para los más
adinerados. Todo sea por recaudar dinero.
Un agente de policía se alquila por
el equivalente de US$40 por hora para propósitos de seguridad personal o
para las productoras de la industria del cine.
Si las necesidades son mayores y se desea disponer de un patrullero la tarifa por hora sube a US$ 260.
Para adinerados
La opción más costosa es la del helicóptero.
Pero claro, esto es un privilegio reservado sólo para bolsillos
abultados, aun en tiempos de grave crisis. Tener a disposición este
vehículo aéreo durante 60 minutos cuesta cerca de US$ 2.000.
Sin embargo, esta es una opción que también está
dirigida a empresas con necesidades de servicios de seguridad. O para
aquellas que, dedicándose a ese rubro, requieren algún tipo de
entrenamiento.
Lo cierto es que este servicio público, hoy por
hoy se ofrece también con tarifas como si de una empresa privada se
tratara. Lo cierto es que los requerimientos por estos servicios no son
nuevos, ni tampoco su prestación, lo novedosos es justamente que se
cobre.
Un portavoz de la policía le dijo a la BBC que
dichos servicios han estado en oferta, gratis, en circunstancias
excepcionales, de modo que el nuevo sistema le ayudaría a la policía a
ganar dinero.
La deuda pública griega alcanza a los US$ 458
mil millones y el país atraviesa por la peor recesión de su historia
moderna. Y parece que en la administración pública van desapareciendo
los reparos a la hora de buscar efectivo.