Las quejas de Rolando Jiménez al obispo por
su ausencia mientras duró la agonía del joven en la Posta Central, son
las mismas que sustentan varios sacerdotes y dignatarios. Al interior de
la institución aseguran, sin embargo, que este hecho no habría sido tan
grave si no existiera un hito, a su juicio, lamentable: la visita que
la autoridad máxima de la Iglesia hizo a Karadima en diciembre pasado.