Patricia Muñoz Garcìa

Patricia Muñoz Garcìa
Departamento Nacional Profesores Jubilados DEPROJ

domingo, 15 de abril de 2012

Estudiantes chilenos llaman a una nueva marcha


La dirigencia universitaria anunció una movilización el próximo 25 de abril en la que protestarán por la falta de soluciones de parte del Gobierno a sus demandas de una educación pública y gratuita


"El gobierno no ha cumplido con las demandas que se instalaron el año pasado y, por lo tanto, vamos a continuar movilizados hasta transformar la educación de nuestro país", dijo el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), Gabriel Boric, a la prensa local.

La medida fue acordada durante una reunión de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que reúne a las principales universidades del país, realizada este fin de semana y en la que se acordó además un acto en Santiago para el 21 de abril en el cual anunciarán su propuesta para mejorar la educación chilena.

"Planteamos la necesidad de pasar de un Estado con un rol subsidiario que se ha desentendido de su obligación de garantizar derechos básicos, a un Estado que vea la educación como un derecho y no como un bien de consumo", dijo el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), Noam Titelman, en alusión a unas declaraciones del presidente Sebastián Piñera en 2011 que irritaron al estudiantado.

En marzo pasado, los estudiantes universitarios y secundarios realizaron la primera marcha de 2012 que convocó a unas 5.000 personas, y que significó la continuación de las masivas protestas que realizaron en 2011, algunas de ellas con una convocatoria superior a los 100.000 manifestantes.

Los estudiantes, apoyados por sus profesores, exigen la reforma del actual sistema educativo, heredado de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que redujo a menos de la mitad el aporte público y fomentó la inclusión de los centros privados.

El gobierno chileno ha enviado al Congreso un proyecto de ley para rebajar los intereses de un crédito privado que utilizan los universitarios, para pagar sus aranceles y reprogramar las deudas morosas, medida que fue calificada por los estudiantes como insuficiente.