Han pasado diez días desde que
el cantautor dio su polémico concierto en la capital del exilio cubano,
pero los ánimos no se han calmado.
La polémica por las
declaraciones de Pablo Milanés antes de su concierto en Miami continúa
creciendo. Primero fue el rechazo de los exiliados más radicales,
después las críticas de los moderados y ahora se suma la opinión de
Silvio Rodríguez.
La decisión del cantautor de hacer un concierto en la capital del
exilio cubano hace diez días despertó el rechazo de las organizaciones
anticastristas, quienes aún perciben a Pablo Milanés como un
propagandista de la Revolución Cubana.
Las declaraciones del autor de “Yolanda” a favor de los cubanos que
viven fuera del país y en defensa del derecho de la disidencia a
manifestarse públicamente en Cuba tampoco sirvieron para calmar los
ánimos de sus detractores.
Sin embargo, despertaron las iras de otros emigrados, residentes
también en Miami pero con posiciones más moderadas respecto a La Habana.
El periodista Edmundo García escribió dos cartas públicas cuestionando a
Milanés.
Críticas y conciertos
Pablo Milanés lleva ya varios años planteando críticas al gobierno
cubano, sin embargo, sigue viviendo en Cuba, dando conciertos dentro de
la isla y los medios de prensa nacionales continúan difundiendo sus
canciones.
Los grupos anticastristas de Miami protestaron contra el concierto a
pesar de que Milanés compuso una canción para “los cubanos que por una u
otra razón no viven en su país” y agregó que es “un homenaje a ustedes,
un puente de amor”.
Días antes del concierto concedió una entrevista al principal
periódico de Miami, un medio con una línea editorial marcadamente
anticastrista, y en ella repitió sus críticas a la falta de libertades
civiles y políticas que habría en Cuba.
También defendió el derecho a realizar manifestaciones públicas de
las Damas de Blanco, un grupo disidente compuesto originalmente por las
esposas de los presos políticos, liberados a comienzos del presente año.
La cruz de la parroquia
Las críticas comenzaron a subir de tono cuando Edmundo García un
periodista cubano de Miami escribió que Pablo Milanés “reniega de la
cruz de su parroquia” recalcando que las criticas del cantautor solo van
en una dirección.
“En Miami se han fraguado acciones contra su país, se obstaculiza el
intercambio cultural con Cuba, congresistas quieren limitar los viajes a
la isla y se han opuesto a su propio concierto. De eso Pablo no ha
dicho nada”, escribe García.
La respuesta de Pablo Milanés fue sumamente violenta, acusó al
periodista de haber sido enviado a Miami para dividir, de sembrar el
odio entre los cubanos, además de otros insultos que por su tono son
impublicables.
Los medios nacionales de la prensa digital han seguido la polémica
pero los que consumen la mayoría de los cubanos, los periódicos de
papel, las radios y la televisión no se han metido, como tampoco lo ha
hecho el gobierno.
Crítica burda y desamorada
El último en entrar al ruedo fue el cantautor Silvio Rodríguez, quien
responde a una pregunta de un lector de su blog “Segunda Cita”,
afirmando que comparte muchas de las críticas expresadas por Pablo
Milanés pero no la forma ni el lugar en que lo ha hecho.
El cantautor también afirmó que defenderá a Milanés aunque éste “me
incluya a mí entre los ‘despreciables’ que seguimos defendiendo la
Revolución”.
Sostiene que lo que cuestiona no son las críticas sino “la forma, que
además de burda parece desamorada, sin el más mínimo compromiso
afectivo”.
“Otra cosa que duele es que haya manifestado esas críticas en Miami
(…) a unos días de un concierto que, por más propaganda que hacían, no
se llenaba. Y para colmo que las hiciera a medios que tildan de héroes a
terroristas que han derribado aviones civiles”.
“Es importante que los que vivimos en esta sociedad imperfecta -y eso
quiere decir con cosas malas pero también con cosas buenas- sigamos
criticando, sigamos mejorándonos. Y que este ejemplo triste no les sirva
de pretexto a los extremistas para cerrarse a cal y canto”, terminó
Rodríguez.