16 de Abril de 2012
Yacimiento de Vaca Muerta fue descubierto el año pasado
"Estamos muy pero muy
contentos con este hallazgo", decía exultante, hace menos de un año, la
presidenta argentina, Cristina Fernández, cuando en mayo de 2011 la
empresa anunció el descubrimiento de petróleo y gas no convencionales en
ese yacimiento que podría sacar al país de su déficit energético.
Vaca Muerta, la gigantesca
formación de hidrocarburos no convencionales descubierta el año pasado
en el suroeste de Argentina por YPF, es una verdadera perla energética
que cobra aún mayor importancia tras la intervención de la petrolera y
el proceso de expropiación abierto por el gobierno argentino.
“Estamos muy pero muy contentos con este hallazgo”, decía exultante,
hace menos de un año, la presidenta argentina, Cristina Fernández,
cuando en mayo de 2011 YPF anunció el descubrimiento de petróleo y gas
no convencionales en Vaca Muerta.
Por la magnitud del hallazgo y un potencial capaz de sacar a
Argentina de su déficit energético, la noticia causó una verdadera
revolución en el sector.
Pocos meses después, la relación entre el Gobierno e YPF, cuyas áreas
ejecutivas estaban controladas por la familia Eskenazi -que entró en la
petrolera en 2007 de la mano del fallecido expresidente Néstor
Kirchner, esposo de la actual mandataria- comenzó a resquebrajarse hasta
derivar en la expropiación.
“No puedo decir que sea la causa principal del conflicto, pero es
bastante sugestivo que todo comenzó poco después del descubrimiento de
Vaca Muerta, que tiene recursos enormes”, dijo a Efe un experto en el
sector, involucrado en el hallazgo.
Tras el anuncio de un descubrimiento que calificó como el mayor de
petróleo de su historia, Repsol explicó que los 927 millones de barriles
equivalentes técnicamente recuperables hallados en Vaca Muerta
representan un volumen similar a las reservas probadas de YPF.
Para Argentina, su potencial constituye una verdadera tabla de
salvación ante la caída en la producción y las reservas y un déficit
creciente en la balanza energética, que el año pasado ascendió a 3.000
millones de dólares.
“Vaca Muerta es una de las mejores arcillas capaces de producir
hidrocarburos del mundo. El tener este recurso en Argentina es una
suerte pues puede cambiar el futuro energético del país y garantizar su
autoabastecimiento”, aseguró hace unas semanas el director ejecutivo de
Exploración y Producción de YPF, Tomas García Blanco.
YPF extrajo en 2011 unos 700.000 barriles equivalentes de petróleo no
convencional en Vaca Muerta y ha incorporado a su libro de reservas 116
millones de barriles equivalentes de esa formación, que se extiende por
las provincias de Neuquén, Mendoza y Río Negro, tres de las seis que,
en el medio del conflicto entre el Gobierno e YPF, retiraron una
quincena de licencias a la petrolera.
Según evaluaciones de la auditora Ryder Scott, los recursos y las
reservas en Vaca Muerta, en un área ya estudiada de unos 8.071
kilómetros cuadrados, ascienden a 22.807 millones de barriles
equivalentes.
Pero su potencial es mayor porque se extiende sobre una superficie
total de 30.000 kilómetros cuadrados, de la que YPF tiene derechos sobre
unos 12.000 kilómetros cuadrados.
Según estimaciones del sector, si resultara exitosa la exploración en
la extensión total de Vaca Muerta, en 10 años Argentina podría duplicar
la capacidad de producción de hidrocarburos, con un esfuerzo inversor
de 25.000 millones de dólares por año.
YPF tenía abiertas negociaciones con una quincena de grandes
multinacionales del sector, entre ellas la estadounidense Exxon, sobre
acuerdos de asociación para explotar no convencionales en Vaca Muerta.