Los créditos estudiantiles en EE.UU.: ¿la próxima burbuja?
Martes, 13 de marzo de 2012
La educación fue uno de los temas de protesta del movimiento Occupy.
Mientras recientes cifras
económicas le permiten al presidente estadounidense Barack Obama
defender la recuperación económica de su país, algunos expertos señalan
que las condiciones para una nueva crisis se pueden estar gestando en un
inesperado flanco: los créditos estudiantiles.
El problema es una mezcla de ingredientes
potencialmente explosivos: costos de la educación que crecen más que los
salarios, más necesidad de ayuda monetaria externa y tasas preocupantes
de desempleo juvenil. Y a medida que las deudas incrementan y se
dificulta el pago del dinero pendiente, también crece el riesgo tanto
para el prestatario como para la economía en general.
Para cubrir las matrículas
educativas, los estadounidenses están recurriendo cada vez más al
financiamiento externo, hasta el punto que hoy deben más dinero por
cuenta de los préstamos para financiar programas educativos que por los
gastos en sus tarjetas de crédito, según el Banco de la Reserva Federal
de Nueva York y el Departamento de Educación de EE.UU.
Y eso puede traer problemas, especialmente en
una época en la que la tasa de desempleo para los jóvenes entre 25 y 34
años es mayor que el promedio para todos los adultos (8,7% versus 8,3%
en febrero de 2012, según la Oficina de Estadísticas Laborales de
Estados Unidos).
"Gracias a que la deuda por préstamos
estudiantiles es mayor que la deuda por tarjetas de crédito en Estados
Unidos, y que los prestatarios afligidos tienen pocas posibilidades o
ninguna, Estados Unidos enfrenta la posibilidad muy real de otra amenaza
económica importante a la par de la devastadora crisis de las
hipotecas", señaló un informe de febrero producido por la Asociación
Nacional de Abogados de Bancarrota Personal (Nacba, por sus siglas en
inglés).
En mora
¿Una buena inversión?
En mayo del año pasado, el centro de
investigación Pew realizó una encuesta entre 2.142 adultos para
encontrar tendencias que ayuden a responder esa pregunta. Estos fueron
algunos de los hallazgos:
- El 57% de los encuestados cree que el sistema de educación superior en Estados Unidos no representa un buena relación calidad-precio.
- El 75% dice que la universidad es demasiado costosa para la mayoría de estadounidenses.
- Pero, al mismo tiempo, el 86% de los graduados de universidad dicen que haber estudiado fue una buena inversión personal.
- Un porcentaje récord de estudiantes está saliendo de la universidad con una deuda significativa. Entre los que tienen una deuda, el 48% dijo que pagarla generó problemas para saldar otras cuentas.
- Los adultos que concluyeron un curso universitario de cuatro años consideran que, en promedio, están ganando US$20.000 más al año gracias a ese diploma.
Según estadísticas reveladas en 2011, el número
de préstamos estudiantiles otorgados en 2010 superó la marca simbólica
de los US$100.000 millones. Además, en ese momento se informó que el
total de deudas pendientes pasaría la barrera de US$1 billón por primera
vez.
El aumento en el número de préstamos va de la
mano con otra cifra que el departamento de Educación de Estados Unidos
presentó en septiembre y que indica que la tasa de mora para quienes
tienen un préstamo educativo pasó de 7% en el año fiscal de 2008 a 8,8%
en 2009, la cifra más alta desde 1997.
En otras palabras, de los 3,6 millones de
personas que empezaron a pagar sus préstamos entre septiembre de 2008 y
septiembre de 2009, unas 320.000 entraron en cesación de pagos el 30 de
septiembre de 2010.
En ese sentido, el informe de la Nacba mostró
que el 81% de los abogados de bancarrota cree que los clientes
potenciales con deudas por préstamos estudiantiles aumentó
"significativamente" o "algo" en los últimos tres o cuatro años.
"Microburbujas"
Pero no todos están de acuerdo con que se esté hablando de una eventual crisis al estilo de la burbuja inmobiliaria.
Mark Kantrowitz, autor de tres libros sobre
ayuda financiera para estudiantes, explica que él no cree que estemos
cerca de una burbuja de deuda estudiantil y califica la encuesta de
Nacba como una serie de "afirmaciones aproximadas" e "impresiones".
En diálogo con BBC Mundo, Kantrowitz dice que lo
que sí cree que estamos viendo es "un periodo de una caída severa en la
asequibilidad estudiantil".
Según el centro Pew, una cifra récord de estudiantes está saliendo de la universidad con una deuda significativa.
Para argumentar su posición, el escritor explica
que la gran mayoría de los préstamos estudiantiles están garantizados
federalmente y que sólo un porcentaje pequeño de los estudiantes no
puede pagar sus préstamos.
La probabilidad de una crisis similar a la de
las hipotecas se reduce si se tiene en cuenta, además, que el mercado de
préstamos estudiantiles es diez veces más pequeño que el mercado de
hipotecas residenciales.
Pero Kantrowitz no descarta del todo que el panorama actual pueda desencadenar a largo plazo una crisis de mayores proporciones.
"Si continúan las tendencias actuales en la
misma dirección en que se dirigen desde hace cuatro décadas, entonces
probablemente entre 2020 y 2030 podremos hablar más de una crisis".
"Ahora no hay una burbuja universal de los
préstamos estudiantiles. Puede haber microburbujas en instituciones
particulares o áreas de estudio. Pero todavía no es una situación
penetrante", dice.
"Tendrán que pasar décadas antes de que se
vuelva penetrante, pero siempre y cuando se reduzca el crecimiento
anémico actual de las becas y continúen aumentando los costos",
concluye.