15 de Marzo de 2012
Chadwick recalcó que la violencia es "inaceptable"
La Moneda confirma tesis de mano dura y finalmente invoca Ley de Seguridad del Estado en Aysén
La quema de un bus de Fuerzas
Especiales y de un carro lanza aguas, más el ataque a un avión de
Carabineros, "que iba a despegar con el propósito de llevar a un niño
enfermo”, motivaron la decisión. En palacio se considera que el
escenario varió y que el apoyo de la ciudadanía a las movilizaciones ya
no es tan fuerte por un desgaste natural. Esto sería parte del análisis
tras la apuesta del Ejecutivo por privilegiar el orden público.[Actualizada]
Las tomas y bloqueos de
caminos en Aysén se iniciaron el 13 de febrero y desde entonces se
especuló que el gobierno aplicaría la Ley de Seguridad del Estado contra
ese tipo de protestas. El miércoles, sin avance en las negociaciones
por establecer un mecanismo para rebajar el precio de los combustibles
en la aislada región patagónica, las manifestaciones volvieron y el
diálogo se quebró. La Moneda instruyó al ministro de Energía, Rodrigo
Álvarez, para que retornara a la capital y por la noche los
enfrentamientos entre aiseninos y Fuerzas Especiales de Carabineros
recrudecieron.
Tras una larga jornada de manifestaciones, el ministro secretario
general de Gobierno, Andrés Chadwick, anunció la noche de este jueves
que presentarán un requerimiento por la Ley de Seguridad del Estado, en
virtud de su artículo sexto, contra personas que “han estado en la
instigación” de actos de violencia en la zona, “como otros que tenemos
la identificación que han participado y actuado” en tales hechos.
El requerimiento se presentará este viernes en tribunales de Aysén y
Coyhaique para que el Ministerio Público inicie la investigación
respectiva. La quema de un bus de Fuerzas Especiales y de un carro lanza
aguas y el “gravísimo daño de un avión de Carabineros desde el
aeródromo que iba a despegar con el propósito de llevar a un niño
enfermo”, motivaron la decisión.
“Estas situaciones a juicio del gobierno son inaceptables, son
violencia grave que altera por completo la paz social y la tranquilidad
en la región de Aysén”, enfatizó Chadwick.
En el debut del llamado segundo tiempo, la administración de
Sebastián Piñera busca fortalecer la imagen de un Ejecutivo con mayor
dominio de las situaciones, para tratar de superar la impresión de
debilidad que se ganó el año pasado ante la ciudadanía, al verse
sobrepasado por las distintas movilizaciones, especialmente el
movimiento estudiantil.
En palacio se considera que el escenario del país varió y que el
apoyo de la ciudadanía a las movilizaciones ya no es tan fuerte, que hay
un desgaste natural. Ese sería parte del análisis que llevó al
Ejecutivo a apostar por privilegiar el orden público y tratar de
recuperar el apoyo de sectores de la ciudadanía, supuestamente cansados
del desorden y las protestas, con esta nueva “mano firme”.
Ya lo había dado a entender así ayer en la tarde el subsecretario del
Interior, Rodrigo Ubilla, al precisar que si bien están “abiertas las
puertas” para dialogar con todos los sectores del país y llegar a
acuerdo, “aquí hay un principio, quienes corten las carreteras,
obstaculicen el tránsito y las calles, son grupos con los que no vamos a
conversar”. Esta doctrina fue precisamente a la que se le puso acento
en la cumbre de intendentes que se realizó entre martes y miércoles en
La Moneda como directriz para enfrentar futuros conflictos.