A
Camila
Vallejos,
gran
líder
que
pasará
a
la
historia
social
de
Chile
la
echaba
de
menos
en
estos
días,
en
esta
mujer
siempre
he
encontrado
claridad
e
inteligencia
y
de
gran
capacidad
política,
entendiéndola
esta
como
la
visión
holística
de
los
problemas
de
justicia
y
psicosociales
de
chile.
Coherente,
versátil,
y
lo
mejor
(en
estos
tiempos)
HONESTA,
es
decir
una
gran
luchadora.
Ha
dado
la
lucha
en
medio
de
la
legalidad
vigente
de
esta
pseudo-democrática,
con
su
astucia,
tolerancia
y
empatía.
Es
decir
ha
sido
una
escuela
para
los
dirigentes
juveniles
del
Chile
hoy.
Hasta
ahora
no
he
caído
en
el
juego
maquiavélico
planificado
del
fascismo
de
denostarla,
infantilizarla,
destruirla
ni
ningunearla.
Tenemos
una
visión
distinta
de
la
sociedad
y
las
metodologías
y
estrategias
de
acción,
pensamos
distinto
en
muchas
cosas,
pero
me
identifico
con
su
discurso,
que
como
ella
dice,
es
de
todos,
de
mi
y
de
ellos,
pero
no
deja
de
ser
mi
espejo
social
para
revisarme
yo
mismo
en
mis
aciertos
y
errores,
y
más
aun
complementarme
en
mis
debilidades,
tal
vez
eso
es
esto
que
nos
une
en
la
lucha.
A
la
actual
vicepresidenta
de
la
FECH
también
se
le
apareció
marzo.
Y
lo
hizo
con
sentido
de
autocrítica:
“Hay
que
replantearse
las
cosas.
El
camino
va
por
no
repetir
la
misma
pauta
del
año
pasado,
no
se
pueden
hacer
paros
tan
prolongados
nuevamente.
Hay
que
convalidar
las
clases
con
las
demandas”,
dice
en
conversación
con
El
Mostrador
(diario
on
line).
Esto
es
como
si
me
hubiese
leído
el
pensamiento,
y
el
de
muchos,
tal
como
el
año
2011
fue
un
año
de
denuncias,
este
debe
ser
el
de
la
legitimación
del
sentir
nacional
y
de
la
INTERVENCIÓN
SOCIAL.
Debe
ser
el
año
del
la
concientización,
del
empoderamiento
social
de
la
lucha
por
la
dignidad
de
las
personas,
la
justicia
social
y
por
el
derecho
a
ser
ciudadanos
activos
y
participantes.
Esto
se
logra
solo
con
la
formación
personal
y
colectiva,
con
la
profunda
lectura
humanista,
con
la
discusión
seria
y
reflexiva,
con
el
arte
especialmente
el
teatro,
la
literatura
y
la
música,
con
la
capacidad
fraterna
de
formar
círculos
de
pensamientos
e
historia
distintas.
Esta
es
una
causa
social,
va
más
allá
de
nuestra
profesión,
del
liceo
o
la
escuela,
es
DE
TODOS.
HAY
QUE
CONVALIDAD
EL
TRABAJO
Y
LAS
CLASES
CON
LAS
DEMANDAS.
Una
encuesta seria hecha en Diciembre del 2011 indica que el 81 % de los
encuestados están de acuerdo con el fondo de las demandas
estudiantiles pero no con la forma de las manifestaciones.
Para
nosotros,
los
trabajadores
educadores
la
defensa
de
la
Educación
Pública,
se
personaliza
y
se
legitima
en
la
Sala
de
Clases,
en
la
interacción
pedagógica,
en
que
se
justifica
la
presencia
del
alumno
frente
a
un
profesor
o
profesora
que
le
abre
el
mundo
de
la
VERDADERA
LIBERTAD
que
da
el
conocimiento,
el
desarrollo
de
las
habilidades
y
destrezas.
E
MAESTRO
QUE
LES
HABLA
DE
HUMANISMO,
DE
JUSTICIA,
DE
VALORES
Y
DIGNIDAD,
el
que
ensalza
la
vida
y
la
solidaridad.
Es
el
maestro
en
REVOLICIÓN
el
que
formará
las
generaciones
criticas,
constructivistas
y
concientes
de
sus
derechos.
Pero
para
esto
es
el
Maestro
el
que
debe
prepararse,
formarse
para
ser
líder
de
los
procesos
de
transformaciones
sociales,
concientes
de
su
rol
y
responsabilidad
histórica.
Primero
seamos
creativos
para
no
vulnerar
los
derechos
de
los
otros,
pues
no
es
necesario
marchar
repetitivamente,
esta
es
etapa
superada,
solo
sirven
cuando
de
vez
en
cuanto
“culturalmente”
nos
juntamos
todos
y
todas.
Seamos
creativos,
espontáneos
e
imaginativos
para
movilizarnos,
para
que
la
sociedad
vea
que
estamos
“construyendo
una
patria
distinta”.
Si
nos
identificamos
con
los
grandes
cambios
en
distintas
áreas
como
la
seguridad
laboral,
la
previsión,
la
salud,
la
educación
y
la
pobreza;
pues
conversémoslo,
busquemos
en
la
lectura
y
la
meditación
orientaciones.
Un
profesor
intelectualmente
bien
dotado
“debe
tener
opinión”,
debe
ser
beligerante,
debe
ser
consecuente
y
veraz.
La
lucha
requiere
estar
empoderados
y
convencidos
de
lo
que
queremos,
sentirlo
como
parte
de
NUESTRA
herencia
para
este
mundo,
pues
esto
requiere
sacrificio,
lo
que
logra
con
esfuerzo,
se
ama
mucho
más.
Por
esto
¿qué
dirían
muchos
maestros
si
nuestras
marchas,
encuentros
culturales
u
otros
fuesen
en
al
atardecer
o
en
la
noche?,
¿cuántos
llegaríamos?
¿a
cuántos
convocaríamos?
0
¿la
revolución
social
se
suspende
al
término
de
jornada
laboral
o
por
vacaciones?
¿cuántos
dirigentes
desaparecieron
este
último
verano?.
¿cuántos
dirigentes
están
defendiendo
el
trabajo
de
sus
colegas
cuando
disminuyen
las
matrículas?
Por
todo esto, estoy contigo Camila.
Jorge
Lindemann S.
Profesor
de Estado
Presidente
Comunal del Colegio de Profesores de Viña del Mar
15
de Marzo de 2012.