La ayuda, ofrecida
por varios países latinomamericanos, le permitirá al Brasil continuar
con su trabajo científico mientras se reconstruye la estación destruida
por un incendio el sábado.
Aunque algunos
consideran que el gobierno debería responder con generosidad, para el
presidente colombiano se trata de un gesto importante pero insuficiente.
Más allá de la polémica por la propuesta, se trata de un anuncio
histórico.