El emperador de Japón, Akihito,
se recupera en un hospital de Tokio de la operación planificada que le
practicaron a raíz una dolencia cardíaca.
Sus médicos dijeron que la operación de cuatro
horas a la que fue sometido para ajustarle un bypass fue exitosa, y que
el emperador podrá regresar a casa dentro de dos o tres semanas si no
experimenta complicaciones.
Akihito, de 78 años, ha sufrido una serie de problemas de salud en los últimos años.
Su operación había sido programada luego de que unos exámenes revelaran que su afección cardíaca había empeorado.