Miércoles 15 febrero 2012
Publicado por Gerson Guzmán
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Continúa tomando fuerza el movimiento social “Aysén,
tu problema es mi problema”, al que ya han adherido ciudadanos y
pescadores de la zona, quienes se tomaron lugares estratégicos para la
conectividad, como el caso del camino que lleva hasta el aeropuerto de
Balmaceda y el de la ruta 240, que une a Puerto Aysén con Chacabuco.
Esto se da en el marco de las movilizaciones ciudadanas que ya se han
extendido por más de una semana, sumando a distintos actores sociales
que, bajo la consigna “Despierta Aysén”, piden reivindicaciones para la
región del sur del país.
Uno de los principales problemas que se presenta en la zona es el alto precio de los combustibles, que incluso superaría los mil pesos por litro en algunos sectores.
A lo anterior se suman demandas contra Hidroaysén y
peticiones por mejor conectividad, mejoras educacionales, mejoras en el
sistema de salud, y por la situación que viven los pescadores de la
zona, quienes durante la jornada pasada se tomaron el aeródromo de Melinka y el Puente Presidente Ibáñez,
en protesta contra la nueva Ley de Pesca que “entrega a perpetuidad los
recursos a los industriales”, según señalaron los dirigentes
artesanales.
Una de las principales consecuencias para los pescadores
sería el costo de la vida, pues estarían generando menos ingresos en
relación a los altos gastos en combustibles y alimentos.
Ciudadanos y dirigentes de la zona han manifestado que se necesita
una conversación directa con el gobierno central, solicitando incluso la
presencia de los ministros correspondientes, debido a que han perdido
la confianza en las autoridades locales.
“Reiteradamente y durante mucho tiempo le hemos pedido a la autoridad
(local) que nos entregue ayuda, como por ejemplo, un subsidio a los
combustibles. La respuesta siempre ha sido la misma, un rotundo no”
señaló durante las manifestaciones del martes pasado el Director del
Consejo de Pescadores Artesanales de Aysén, Juan Carlos Navea.
La primera consecuencia registrada tras las manifestaciones y
cortes de ruta fue la noticia sobre el desabastecimiento de
combustible, lo que motivó a los habitantes a acudir hasta las
estaciones de servicio, las que a la vez comenzaron a cerrar a tempranas
horas.
Asimismo se vivieron situaciones como las registradas tras las
protestas del martes, cuando vecinos denunciaron el uso indiscriminado
de bombas lacrimógenas por parte de Carabineros, gases que afectaron a
niños y a personas de la tercera edad.
Por otra parte auditores de Coyhaique señalaron a BiobioChile que
“temen por la posible llegada de Fuerzas Especiales del norte”, ya que
la relación con los carabineros en la zona se caracteriza por ser
tranquila.
A eso de las 14:00 horas los manifestantes depusieron voluntariamente
la toma en el camino a Balmaceda, donde se encuentra el aeropuerto de
la zona, pero señalaron que mantendrán la movilización de manera
pacífica, tal como se ha llevado a cabo hasta ahora.
Mientras tanto la Intendenta Pilar Cuevas interrumpió sus vacaciones
para reunirse con el gabinete regional y conocer los antecedentes sobre
todo lo ocurrido durante la última semana.