En medio del ruido que ha generado durante la última
semana el llamado “Caso Sobreprecios”, una noticia pasó casi
inadvertida. Se trata de lo que ocurrió en la última sesión de la
comisión investigadora de la Cámara de Diputados que desde hace meses,
luego de que a principios de junio lo denunciara por primera vez La Segunda,
indaga sobre cómo se desarrolló la negociación que terminó en la
millonaria condonación de más de $59.000 millones a Johnson’s por parte
del Servicio de Impuestos Internos (SII). Un “perdonazo tributario” que,
como indicaba el mismo diario, equivalía al 99% de lo que la empresa de retail debía al fisco por concepto de multas e intereses.
La sesión de los parlamentarios, que tenía por objeto recibir nuevos
antecedentes y precisar información, se llevó a cabo el miércoles 10 de
octubre. A la reunión estaban citados, entre otros, Elena Amaya y Mirtha
Barra, de la Dirección de Grandes Contribuyentes del SII; el director
de la entidad, Julio Pereira; y el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.
Según consignó Radio Bío Bío,
“la sesión se desarrolló bajo una permanente tensión, que incluso
terminó con el retiro del ministro Larraín, quien también entregó su
testimonio”. Aunque lo más importante no fue la salida del titular de
Hacienda. En la cita, Pereira reconoció algo que hasta el
momento había negado: que fue él quien autorizó que se le condonara la
deuda a Johnson’s.
-Sí digo que es una autorización en el sentido que, cuando llegue el
minuto, se tiene que otorgar una condonación que nos permita evitar
quedarnos sin un peso y dejar vivas las pérdidas, porque era confirmar
el criterio histórico del Servicio al respecto –dijo Pereira.
Desde el comienzo, la posición del SII fue que se “defendió irrestrictamente los intereses fiscales en el caso Johnson’s”,
que las sospechas de conflictos de interés eran infundadas y que ni
Pereira ni el subdirector jurídico de la entidad, Mario Vila,
participaron en la negociación con la empresa de retail. Sin embargo, una investigación que CIPER publicó el 20 de julio
reveló una serie de antecedentes –correos electrónicos, minutas
internas del SII y un acta de sesión de directorio de la multitienda–
que demuestran que los jefes del SII sí cumplieron un rol clave en el
perdonazo a la multitienda. Los documentos, incluso, apuntan a que Vila
inicialmente dio luz verde a negociar una fórmula de arreglo para que
Johnson’s pagara aún menos de lo que finalmente canceló. Aun así, y
hasta la sesión del miércoles, la posición de las autoridades del
organismo recaudador fue negar su participación.
El diputado Fuad Chahín fue quien denunció en un principio que detrás de la condonación podría existir conflicto de intereses,
ya que tanto Pereira como Vila fueron asesores tributarios de Johnson’s
cuando trabajaban en la consultora Price Waterhouse Coopers (PwC), que
también está involucrada en el escandaloso fraude de La Polar. Por lo mismo, cuando se formó la comisión investigadora, Chahín pasó a presidirla.
-El reconocimiento de Julio Pereira de haber hecho una aprobación
marco de una condonación del orden del 99% en relación a una empresa que
era clienta de PwC, de la cual él era socio, me parece extremadamente
grave. Pero me parece muy grave también la actitud del ministro de
Hacienda, porque él es la autoridad política responsable de esto
–declaró Chahín a Bío Bío.
El diputado se refiere al espaldarazo que entregó en la sesión el
ministro a Pereira. “Yo tengo la convicción de que aquí el Servicio
actuó dentro de la ley y en el marco de sus atribuciones y eso es algo
que ha sido refrendado por las personas que han acudido a esta
comisión”, dijo Larraín. Además, como publicó El Concecuente,
señaló que no se está en presencia de un daño significativo al
prestigio del SII, considerando que el caso Johnson’s fue una operación
que estuvo dentro de los rangos históricos de otras condonaciones.
Pero lo cierto es que el 2 de junio, con la denuncia de La Segunda,
se trizaron los cinco “principios y valores” que el SII pregona como
orientadores de su labor: excelencia, probidad, compromiso, respeto y
equidad. La necesidad de una explicación aumentó cuando se informó que
la multitienda, poco después del cuantioso “perdona vidas” y ya saneada
de sus deudas tributarias, fue comprada por Cencosud.