Conclusión corresponde a un estudio elaborado por el Consejo Nacional de Educación.
La geografía de la educación superior del país ha cambiado radicalmente en los últimos 30 años. De hecho, la tradicional clasificación entre instituciones públicas y privadas parece no ser suficiente para entender la situación de hoy ni identificar las nuevas demandas inherentes al sistema.
Por ello, la investigación "Sistema de Educación Superior, una mirada desde las instituciones y sus características", del Consejo Nacional de Educación y del Centro Interuniversitario de Desarrollo, presentada ayer en el Foro de Aequalis, categorizó a las universidades en base a la selectividad de los estudiantes (PSU), el nivel de investigación, la acreditación y el tamaño de la institución (ver infografía).
El crecimiento de la matrícula marca una gran diferencia entre estos grupos: en los últimos cinco años, las instituciones sin mayor investigación y una acreditación media han aumentado 81% su matrícula. Entre ellas se cuentan la U. de las Américas, la U. San Sebastián y la U. del Mar. En conjunto representan 44% de la matrícula de carreras universitarias.
Por ende, estar acreditado una mayor cantidad de años no asegura el crecimiento de la matrícula, ya que los alumnos no están discriminando eso a la hora de elegir dónde estudiar.
Además, hay grandes diferencias en el costo de los aranceles, lo que incide directamente en el perfil socioeconómico de los alumnos. Por ejemplo, las universidades más caras están entre las más selectivas y que investigan. Las diferencias llegan hasta el millón de pesos con las instituciones que no seleccionan según resultados de la PSU y que no desarrollan investigación. Así, los quintiles bajos y medios prefieren este tipo de universidades. En universidades selectivas, con investigación incipiente, con acreditación media, pero con altos aranceles -como la U. de los Andes o la U. Adolfo Ibáñez-, en promedio, 61% de los alumnos son del quintil más alto del país. Ello, comparado con un 25% en las instituciones no selectivas con aranceles más bajos, como la U. Los Leones o la SEK.
Los nuevos estudiantes
En el seminario también se presentó la investigación "Caracterización social de los estudiantes de Educación Superior", de la U. de Chile, que concluye que en el escenario actual hay un alto nivel de desigualdad, pero también de movilidad. El estudio muestra que, entre 1990 y 2000, el decil socioeconómico más alto tuvo un aumento en la matrícula de 52,8%. Mientras, entre 2000 y 2009, este aumento fue sólo de 2,7%. En cambio, el decil más pobre tuvo 3,1% en la década de los 90, versus 13,2% entre 2000 y 2009.
No hay comentarios:
Publicar un comentario